El Bondi
Revista Digital
 

Top 5: Grandes violeros invitados

Un día como hoy de 1968, Eric Clapton se metía en las grabaciones del Album Blanco para regalar el inolvidable punteo de "While my guitar gently weeps", el tema de su amigo George Harrison. Como excusa y homenaje, en Revista El Bondi repasamos los solos de eximios guitarristas que hicieron historia en discos ajenos.

Slide0

Los guitarristas no siempre necesitan voz. El sonido de su instrumento es lo que los identifica. El más fanático, el más melómano o por supuesto, alguien con el oído afinado le bastará escuchar apenas una o dos notas para descifrar quien está ejecutando el sonido que están escuchando. Por eso queremos traerte aquellos solos de guitarra que se “entrometieron” en otros discos, enriqueciéndolos y acaparando su merecido lugar en la historia de la música.

Eddie Van Halen en “Beat It”, de Michael Jackson

Cuando el legendario productor Quincy Jones comenzó a delinear lo que sería el mejor álbum de la historia del pop, Thriller (1982), junto a Michael Jackson, pensó que hacía falta una buena canción rock.

Y a pesar de que contaba con el virtuoso Steve Lukather (Toto) en el equipo de grabación, necesitaba alguien que comprenda la naturaleza de la canción, que retrataba la rudeza de las calles donde había que bancar la parada. Jones no tuvo mejor idea que llamar al guitarrista holandés, que solo necesitó de su amplificador, 20 minutos de grabación y dos tomas para grabar uno de los mejores solos de la década de los 80’s.



Eric Clapton en “While my Guitar Gently Weeps” de The Beatles

El motivo de este ranking no se limita a un juego de seis cuerdas. La amistad entre Clapton y George Harrison llegó a tal punto de llegar a compartir... ¡una mujer! Entonces, no era raro que slow-hand se pasee de vez en cuando por las grabaciones del White Album (1968) de los Fab-Four. Mientras que Harrison le puso voz a esta hermosa balada, John Lennon grabó la guitarra rítmica y Clapton se encargó del solo.

El 29 de noviembre de 2002, Clapton interpretó la canción en el histórico Concert for George en honor a su amigo, con la colaboración de Paul McCartney, Ringo Starr y Jeff Lynne, entre otros.
Hoy, la guitarra sigue llorando en cada concierto de Clapton...

Jimmy Page en “One hit (to the Body)” de The Rolling Stones

Sí, Dirty Work (1986) fue uno de los momentos más complicados de sus Majestades Satánicas, entre drogas, traiciones, peleas, y más drogas. Pero no se puede negar que fue uno de los discos con más invitados de lujo: Tom Waits, Bobby Womack y Jimmy Page.

El guitarrista de Led Zeppelin grabó el solo de “One Hit (to the Body)", segundo corte de difusión del CD, en una sesión de grabación que compartió con el bueno de Ronnie Wood. Quien pueda afinar bien el oído, notará que el sonido característico de Jimmy sobresaliendo en una canción que, vamos a decirlo, no es de las mejores de la rica carrera de los Stones.



David Gilmour en “Brother where you bound”, de Supertramp

Sin dudas una rareza, pero un solo poco valorado por los amantes de la música, en una de las piezas más sutiles del grupo londinense.
El líder de la banda en ese entonces, Rick Davies, decidió llamar a un expero del prog, su amigo David Gilmour. ¿El resultado? Dieciséis minutos y medio de un delicioso prog-rock británico en colaboración con el ex Pink Floyd, que se editó en el álbum homónimo publicado en 1985.

Jeff Beck en “Hard Woman”, de Mick Jagger

En tiempos del Swinging London, Jeff Beck era un cercano amigo de los Rolling Stones. Hasta le ofrecieron integrar la banda cuando murió Brian Jones, aunque se negó y se limitó a un par de colaboraciones.

El tiempo juntó a Beck con su buen amigo Mick cuando este grabó She’s the Boss (1984), su primer álbum solista, para el que formó un dream team con Carlos Alomar, Keith Richards (quien llegó a odiar el disco), Herbie Hancock y Pete Towshend, entre otros.

Quizás el solo del guitarrista británico no sea tan recordado, pero la canción tuvo y sigue teniendo alta rotación en las radios mundiales.




Gustavo Cerati en “19”, de Emmanuel Horvilleur


Una nacional, bien nuestra. Para recordar tres años de la partida de Gustavo, pero también para destacar el mejor disco del Illya Kuryaki, Mordisco (2009).
Una balada lenta, atrevida y sensual, que le sienta a la perfección a este dúo, con un solo de guitarra sutil y poderoso, acompañando una letra provocadora. Para escuchar en momentos de soledad y melacolía...



Y vos... ¿te acordas de algún solo más?


COMPARTIR
Facebook
Twitter
Google+
Pinterest
   COMENTARIOS