Título original: Spread
Director: David Mackenzie
Intérpretes: Ashton Kutcher, Anne Heche, Margarita Levieva
Fecha de estreno: 31/12/2009
En primer lugar hay que salvar el nombre de la película mediante una ligera mutación proposicional; de “Amante a domicilio” por “Amante sin domicilio”. Cierto, es un (cuasi) drama, pero bien merecido por las partes y mitigado por la estética y alguna comicidad. Nikki (Ashton Kutcher) interpreta a un mediocre buscavidas que bajo la excusa de ser increíblemente atractivo –autoreferencial-, migra a la ciudad de Los Ángeles para probar suerte.
Sin amigos, sin familia, sin dinero y sin corazón; aunque mucho sexo y opulencia. El público de “Amante a domicilio” podría repartirse en tres géneros de interés: aquellos –los más- quienes hayan entendido el trailer como las aventuras de un juerguista y sus excesos en California; otras y otros llevados por la inmensa popularidad del actor y un tercer género minoritario –el que representa el personaje- de aquellos que anhelan el estrellato y una vida licenciosa en esta ciudad de los Estados Unidos –según la película serían unos 30.000 los arribos y 30.000 las partidas con este propósito, al mes.
¿Qué es un (cuasi) drama bien merecido por las partes? Aquí nadie sufre con gratuidad y el sufrimiento no se transmite, se queda en el filme. El sexo es moneda, la belleza es distorsión: ¿acaso no es fiel a la cultura heliofánica de la costa oeste americana? Así parece, al menos.
Quien no pertenezca a ninguno de los géneros descriptos y cruce caminos con esta película, no tendrá que lamentarse ya que entretiene lo suficiente y el erotismo entusiasma desde todos los flancos, del lado de Samantha (Anne Heche), de Heather (The Invisible, ver http://www.imdb.com/name/nm1760272/) del increíblemente atractivo, Ashton Kutcher y de otras lascivas esculturas vivientes del Olimpo californiano.