El Bondi
Revista Digital
 
 CINE Y TEATRO

El peso de la ley

Fernán Mirás debuta como director con una película que promete un nuevo autor lúcido, con la habilidad de hacer films de género y con la sensibilidad de tornarlos entrañables con un material que logra esa rara fusión entre drama, suspenso y comedia.

FICHA
Título original: El peso de la ley
Género: suspenso, drama.
Director: Fernán Mirás
Guión: Fernán Mirás y Roberto Gispert
Elenco: Paola Barrientos, Maria Onetto, Daniel Lambertini, Fernán Mirás, Daniel La Rosa, Darío Grandinetti, Sebastián Rosso, Julio Feld, Jorgelina Aruzzi y Darío Barassi.
Compañía cinematográfica: Aleph Media S.A.
Duración: 101 min 
PG-13

La ópera prima del actor es una lograda mezcla de suspenso y drama con algunos alivios cómicos no forzados que ayudan a mantener la trama lejos del tono más lúgubre o lacrimógeno que el relato podría explotar en su lugar, en la adaptación de un caso real que deja al desnudo las falencias estructurales del sistema judicial argentino, así como la discriminación social y las pequeñas corrupciones sistémicas que pueden costarle a una persona normal la vida, la casa o la familia.

"El peso de la ley" relata un caso judicial que llega a manos de la gris abogada Gloria Soriano (Paola Barrientos) que ni bien lee el pedido de 12 Años de cárcel por una presunta violación a un supuesto discapacitado mental, nota que hay algo fuera de lugar. Para agravar los hechos, la fiscal Rivas (María Onetto), quién habría sido su profesora en los años de facultad, hoy está más preocupada en su nombramiento como jueza que en la justicia misma y no está dispuesta a ceder en lo que claramente es un error.

No pudiendo perder este pequeño caso ante una abogada desconocida, Rivas presiona al juez de la causa (Darío Grandinetti) para que desestime los esfuerzos de la defensoría por aclarar los hechos. El caso en sí, además, está atravesado por los actos de corrupción de un comisario de pueblo pequeño, que es quien en principio se ve beneficiado con todas las desgracias que caerán sobre la supuesta víctima y el acusado. Esto, sumado a la impericia de policías y peritos, hará un infierno grande en un pueblo pequeño.
El debut como director de Fernán Mirás muestra una gran solidez estética, consiguiendo plasmar un caso real con toda la contundencia de género pero con los trazos propios del cine y la idiosincrasia nacional, con actuaciones perfectamente logradas, un guión sólido y una voluntad narrativa puesta antes en lograr trasmitir una lucidez de pensamiento del autor, que un dramatismo efectista.

Desde aquella ganadora del Oscar dirigida por Juan José Campanella, el cine argentino no tenía un exponente tan logrado que fusione el género con el costumbrismo, dándole al film a la vez vuelo internacional e identidad nacional, apuntando a una problemática de actualidad permanente en un relato que llama a la inquietud, apela a la empatía humana, con una trama que no deja de cautivar a quién la mire, sin importar edad, clase social o postura política.


COMPARTIR
Facebook
Twitter
Google+
Pinterest
  
   COMENTARIOS
Cargando ...