Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Once Tiros

Que no decaiga

Cronista: Sergio Visciglia | Fotos: Gentileza prensa

04 de Agosto, 2012

Que no decaiga

La banda uruguaya Once Tiros volvió a la ciudad para seguir presentando su cuarta placa, Imán, con un show bien enérgico en La Trastienda.

Luego de atravesar aquel momento extraño vivido en el disco anterior, Once Tiros volvió a la carga con su cuarto disco, Imán (2011), que arremetió con grandes canciones demostrando una vez más la constante evolución musical y compositiva de la banda uruguaya. El sábado pasado, La Trastienda porteña (ahora con las sucursales que se van sumando ya hay que aclarar) fue testigo de una noche bien enérgica y repleta de matices de principio a fin, y una nueva presentación de Imán, como había sucedido en Niceto en noviembre del año anterior.

Bien puntual, “Llegando al principio” hizo honor a su nombre y abrió la jornada que tuvo como principal objetivo la oferta de las últimas canciones, las cuales fueron repartiéndose durante el transcurso de la noche. Así nos pudimos topar con la nueva propuesta, que incluye de todo un poco, como el ska “Mis amigos” que rememora los viejos tiempos estilísticos de la banda, la agresiva “Look cool” a lo Luca Prodan y su rubia tarada (aunque seas una pendeja racista/una materialista que /tiene en su billetera todo lo que desea/tiene un look cool), o el reggae “Bendiciones” luchando contra la discriminación y el prejuicio.

“Tenemos una lista bien arriba”, advierte el cantante Pablo Silvera, y la banda desenfunda “Bisturí” y “Kamikaze”, dos piezas de Momento Extraño (2007) que hacen enfervorizar a todo el lugar. Así será durante toda la noche, y arriba de las tablas la energía también es incesante, con el hiperquinético cantante yendo de un lado hacia el otro constantemente, contagiando a cualquier mortal que asome sus oídos.

Si bien la polenta resalta como una de las características principales de una banda con orígenes centrados en ritmos jamaiquinos que luego fueron mestizándose más aún, esta mezcla es la que hoy consolida el sonido de los Tiros, con las guitarras crujiendo cada vez más fuerte pero también dándole lugar a la calma. Y dame tu calma, dame tu paz pide justamente “Tiempo y dolor”, generando uno de los mejores climas de la noche, con un sufrido estribillo cantado por todos en un tema donde la canción distorsionada llega a su máximo esplendor, el cual luego se repetirá cuando suenen los acordes del corte de difusión “Nos dijimos todo”.

La calma llegará con “Un amor diferente”, canción que cierra Imán, y es dueña de una bella y particular letra que cuenta las andanzas de algún cantautor incomprendido. Pero rápidamente se romperá todo con la belicosa “Televicio” y el ska frenético “Drogado”, rememorando épocas de Glamour & Violencia (2005).

La noche va llegando a su fin pero todos esperan que la guitarra de Bruno Andreu empiece a puntear lo que será el tema más coreado de la noche: “Maldición” genera lo de siempre, y las centenares de voces entonan la letra de principio a fin. Alguna vez la banda dijo que casi queda afuera del disco, y ahora es su máximo hit. Historia común en muchas agrupaciones, ¿no?

Once Tiros es un conjunto con ya quince años de historia, formado cuando sus integrantes aún eran adolescentes. Allá por el año 2002 salía a la luz su primer álbum, Parvadomus, nombre que homenajea a la calle montevideana que los vio nacer, historia que también queda inmortalizada en la canción “Aventuras y proezas”, elegida una vez más para cerrar la velada. “Es la primera canción que hice, hace muchos años ya”, rememora Pablo, y toda La Trastienda canta “¿qué más puedo pedir?”, lo que termina siendo toda una exclamación verdadera, expulsada desde el sentimiento de los seguidores, que una vez más volvieron a llenar el boliche de San Telmo.

En aquellos tiempos de principios de siglo, cuando el rock uruguayo empezó a copar nuestra atención, Once Tiros se asomó como la posible tercera banda en cuestión detrás de La Vela Puerca y No Te Va Gustar. Sin llegar a semejante masividad, hoy sigue con su camino intenso, demostrando muy buenas performances en vivo cada vez que visita Buenos Aires. Que no decaiga.

Fotos: Andrea Celis

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