El Bondi
Revista Digital
 

Los dueños de la pelota

La Beriso llevó Pecado capital al escenario más alto del rock nacional con invitados de todos los géneros y el apoyo de más de cincuenta mil fanáticos que coparon el Monumental.
Slide0

El septeto de Avellaneda coronó su último disco, que ya era de oro, con una hazaña reservada para unos pocos en la historia de la escena local: tres horas de recital nada menos que en el estadio de River Plate. En la previa, ríos de fernet ahogaban el calor y la ansiedad del público entre cánticos, arengas y petardos. Los colectivos escolares procedentes de todos los rincones de Buenos Aires confluyeron en un flujo constante de personas y algarabía.

Adentro del Monumental ya no cabía un alfiler cuando se apagaron las luces, sonaron los primeros acordes de "Miradas’" desencadenando la histeria contenida y los celulares estallaron en mil luces. La generación post-Cromañón tendría su momento consagratorio durante una mágica noche de rock barrial. Irónicamente, las remeras de “Callejeros inocentes” se contaban en números similares a la cantidad de niños expuestos a los peligros de un estadio lleno.

Con un escenario austero y sin campo vip, la banda de Rolando ‘Rolo’ Sartorio en voz, Pablo Ferradas y Emiliano Mansilla en guitarras, Ezequiel Bolli en bajo, Javier Pandolfi en batería, Conde Kung en teclado y Pablo Puntoriero en saxofón dio un repaso por toda la discografía, parando en todos los temas obligados, además de cubrir casi la totalidad de Pecado capital.

A pesar de que la euforia fue constante, algunos de los mejores momentos de la noche vendrían de la mano de los variopintos invitados: Víctor Heredia con su tema “Sobreviendo”, David Lebon para “Otro lugar”, Luciano Napolitano en “Confundido”, Walter Giardino para “Realidad” y “Dónde terminaré”, Los Auténticos Decadentes para “Banda de Moda” y Claudio “El Tano” Marciello en "No me olvides".

Después de llenar el estadio de River, La Beriso se inscribió en el firmamento de las bandas argentinas que consiguieron lo que generalmente está reservado a artistas internacionales consagrados. Si bien es uno de esos grupos que dividen opiniones entre amor y desprecio, cuando se es el dueño de la pelota de la convocatoria, las críticas y el rechazo quedan atrás y dan paso a la aceptación y la amistad plena.


COMPARTIR
Facebook
Twitter
Google+
Pinterest
  
   COMENTARIOS
Cargando ...