El Bondi
Revista Digital
 
* Coberturas | FEBRERO 03, 2017

Llueve y parece que nunca va a parar

El Día 2 tuvo diferentes gustos con la lluvia como denominador común. No Te Va Gustar cumplió con las expectativas de ser la banda más esperada del festival, y Las Pelotas, Los Caligares y Estelares fueron los que mejor le pusieron el pecho al mal clima. Gran aparición de Cruzando el Charco.
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El cielo del mediodía tenía ganas de pelear. La oscuridad comandada por infinitas tonalidades de grises auguraba lo peor. La calma que antecede al huracán hizo estragos, y eso que los Decadentes no formaron parte de la grilla. Pese a la belicosidad del clima, los miles de viajeros comenzaron a patear hasta el Anfiteatro. El Día 2 del Rock en Baradero era el más largo y la demora por la lluvia nos avisaba que el día y la noche iban a ser muy largos.

Ya había pasado hace muchos minutos la medianoche, la lluvia coqueteaba con dejar de molestar y Las Pelotas empezaba su set de manera contundente: Donald, el nuevo “Capitán América” era homenajeado y con semejante inicio ya no hubo forma de bajar. “Que podés dar” y “Víctimas del cielo” ejemplificaban las bellas canciones que surgieron en la dura pero prolífica era Post Bocha Sokol, coronadas en la dedicatoria previa de “Como una estrella”. Llegaron luego los reggaes de siempre, de la mano de “Si supieras”, “Transparente” y la movediza “En el fondo del río” de la última placa Brindando por Nada (2016). Ya sobre el final Daffunchio se mostró disconforme ante el pedido de la producción de acortar el sets, e invitó a Gabriel Dahbar con su tenebroso parecido al Bocha, para que cante “Como un buey” y “Día feliz”. Pareció poco pero la cosa terminó casi abruptamente ahí. Un show contundente y de lo mejor en cuanto a sonido y performance ante la lluvia dela jornada.

A las 2 de la mañana llegó el plato fuerte del Día 2 y de todo el festival. Con el anfiteatro repleto pese a los inconvenientes climáticos, los alaridos del público se hicieron escuchar y No Te Va Gustar salió a la cancha. Si fuiste al Malvinas en diciembre pasado no te tenemos que contar mucho, pero si no, te decimos que pese a algunos desperfectos causados por el clima, la banda fue el relojito de siempre y se encargó de contentar a todos los que los fueron a ver.

“Más mejor” y “Cero a la izquierda” inauguraron un set de dos horas de grandes canciones y una banda que se muestra como lo mejor que pueden ofrecer estas tierras. Emiliano Brancciari se cargó el equipo al hombro como siempre y juró contar por última vez la historia de “El error” que nada tiene que ver con lo que parece proponer su letra. “Prendido fuego” fue la novedad que encendió la mecha y con el correr de las canciones, la surtida propuesta comenzó a virar hacia esa melancolía homogénea de los últimos discos de la banda, coronada, paradójicamente con la muy vieja “Clara”, para recordar la presentación de hace trece años de los uruguayos en el mismo lugar.

El típico final encontró nuevamente a “El camino más largo”, “No hay dolor”, “Te voy a llevar” y “No era cierto”, para que el público agote las pocas reservas de energía que le quedaban. Eran casi las 4 de la madrugada, las casas no brillaban cruzando ningún mar, y todo esto había comenzado hacía más de doce horas…

Con el exbatero de La 25, Marcio Gaete, Platillos Voladores inauguraron la jornada para darle lugar a la divertida propuesta de Rivales. No eran los cinco hermanos que querían ir a las estrellas de Leo Masliah, pero sus rubias cabelleras brillaron en el escenario a caballo de las lindas canciones de El Plan de la Mariposa que amenizaron la tarde nublada. Cruzando el Charco ofreció una mezcla de canciones rockeras envueltas en melodías con vientos y ritmos con toques rioplatenses, comandados por la personalidad del cantante Francisco Lago. La ascendente banda de La Plata se dio a conocer en un escenario grande y fue sin dudas la revelación del festival. A seguirles el paso.

La fuerte presencia de Marilina Bertoldi ofreció su propuesta novedosa muy alejada de los festivalero pero con algunos fieles que se acercaron a corear todas sus canciones. La Perra que los Parió atrajo banderas y canciones rockeras. El cantante Nahuel Amarilla destacó, como el día anterior el Mono, la presencia policial apuntando a lugares incorrectos y dedicó un tema a los trabajadores de AGR Clarín, como luego haría también Santiago Aysine de Salta La Banca. “La perra disco bar” movió el avispero con fragmentos de “La rubia tarada” de Sumo y “Los cancheros” de Los Piojos.

“No somos muchos, no somos pocos, pero estamos todos locos”. Con esta declaración de principios saludaron Los Caligaris, y durante casi una hora, con mitad de set pasado por agua, dieron uno de los mejores shows de todo el festival. La propuesta bailable, agitadora, circense y cómica de la banda marca un espectáculo completo. Las canciones pueden durar casi diez minutos, interrumpidas por un chiste, una pirueta, o las ganas de sacarse una foto de sus integrantes. Lejos de molestar, esto hace que todo sea mejor y que el público responda con algarabía absoluta. Más allá de los hitazos “Nadie es perfecto” y “Asado y fernet”, el mayor logro de los cordobeses recaló en hacer bailar, cantar y levantar las manos con canciones no tan conocidas. Les comunicamos a todos los productores que si van a hacer un festival, es una obligación que programen a Los Cailgaris.

Salta La Banca fue la banda que más complicaciones tuvo con el sonido, aunque eso no impidió que los fieles seguidores se agolpen, las chicas se suban a los hombros y todos con los brazos abiertos a la lluvia canten incansablemente. La gran cantidad de público que fue a verlos y cantó sus canciones  mientras el resto miraba atentamente se mezcló con el siguiente set, a cargo de Estelares, a quienes tal vez muy poca gente viajó específicamente para verlos, pero todo el anfiteatro completo cantó sus hits de principio a fin. Desde el comienzo con “Aire” hasta el final con “Un día perfecto” y “El corazón sobre todo”, pasando por “Ella dijo” (que el cantante Manuel Moretti se encargó de recordar orgulloso que se escucha en las gradas futboleras de Barcelona), aquel Sistema Nervioso Central (2006) sigue siendo interminable. Desde lo nuevo, “Es el amor” y “Quien no se ha besado en Mardel” asoman como futuros clásicos. Otra banda, que lejos de ser fiestera, se consolida como festivalera al máximo.

El día se iba haciendo largo, y entre la histeriqueada de la lluvia que cada vez que volvía lo hacía con más fuerza, Cielo Razzo saltó a escena para ratificar que es una de las bandas preferidas de la juventud rockera. Un repaso de toda la discografía encontró a “Que se yo” como la canción más agitada. Con sonido de ukelele llega “Cochico”, dedicada por Pablo Pino a quienes inspiraron el tema y que en minutos estarían subiéndose al escenario: Las Pelotas.

Un día 2 pasado por agua, opacado por un sonido abrumado por el mal clima, tuvo a varios de los sets más esperados y a una maratónica jornada que terminó a las cuatro de madrugada. Opciones para todos los gustos pero más homogéneas que el día anterior, encontraron a Las Pelotas, Los Cailgaris y Estelares con la mejor performance, a Cruzando el Charco como la grata revelación y a No Te Va Gustar como la banda del momento.


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