El Bondi
Revista Digital
 
* Coberturas | FEBRERO 26, 2017

Anoche hicimos lío

El Día 3 del Festipulenta vol. 25 contó con grandes bandas como Acorazado Potemkin y El Perrodiablo. También estuvieron los uruguayos Hablan por la Espalda.
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Cada día más enraizado en la cultura indie, se realizó una nueva edición del Festipulenta con cuatro fechas en el Centro Cultural Matienzo, organizado por los periodistas Nicolás Lantos y Juan Manuel Strassburger. El Día 3 del festival vino acompañado de un calor agobiante en la capital porteña, con más de 35º de térmica. Pero por supuesto, nada que con una cerveza y una buena dosis de rock no se puedan sobrellevar.

El set acústico de Shaman levantó el telón, dio paso al folklore de Sombrero y luego a las canciones de protesta de Revolutiva.

Cerca de la medianoche salió al escenario Acorazado Potemkin, primera de las grandes bandas que se presentaron esa noche. Los músicos pidieron por la libertad de Milagro Sala y desplegaron todo su arsenal rockero en 40 minutos de show.

Sonaron “Los Muertos”, “El Pan del Facho” y aprovecharon para presentar una nueva canción: “Mundo Lego” que formará parte del nuevo disco que saldrá este año. Prueba más que cumplida para el power-trío.

Otro de los atractivos que el festival propuso fue la actividad que se desarrolló en el primer piso del Centro Cultural, en donde se pudo disfrutar de un ciclo de poesías diferentes cada día. El domingo, la encargada de recitar unas coplas fue la gente de Antropoético.

El desorden les sienta muy bien a los uruguayos de Hablan por la Espalda, quienes con su hardcore mezclado con candombe dieron la nota. De la mano del carisma de su cantante Fermín Solana, los “Dead Kennedys charrúas” revolearon porciones de pizza y compartieron fernet con su público al ritmo de canciones como “Calor en el Pecho” y “Macumba”. Sin dudas el show más atrapante de la jornada.

Los encargados de cerrar el festival esa noche fueron los de El Perrodiablo, y ahí fue que se pudrió todo en serio. Con la energía de su cantante Doma (una suerte de Iggy Pop platense) y un torbellino eléctrico de canciones como “Algo sobre estar Vivo” y “El Cristo de los Futbolistas”, la ascendente banda de La Plata desató el apocalipsis.

En casi una hora de poderosos riffs, Doma corrió sobre el escenario, pogueó con su público y hasta se quiso agarrar a trompadas con un pelado que no paró de molestarlo durante el show. Afortunadamente, después hubo reconciliación con abrazo incluido. Cosas “normales” que pasan en festivales como estos.

El Festipulenta es una buena alternativa para los que gustan del under y optan por alejarse del mainstream. Alejado del Cosquión Rock o el Personal Fest, es un festival con identidad propia donde quizás, sea la oportunidad de ver a tu próxima banda favorita.


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