El Bondi
Revista Digital
 

Al calor de las masas

El cantautor mostró todo su talento el sábado en Niceto Club y adelantó nuevas canciones que formarán parte de su próximo disco F.A.C.I.L., además de varios clásicos de Fricción.
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Donde el medidor de volumen decía 10, parece que la banda decidió ponerlo en 11. A ese nivel fue el sonido con el que Richard Coleman ofreció una hora y media de bellísimas canciones en ese lugar con parlantes que es Niceto. Cerca de las 22, apareció el virtuoso guitarrista, vestido de negro, con movimientos que recuerdan a Marc Bolan o Thurston Moore, con su rica y envidiable trayectoria como líder de Fricción, Los 7 Delfines, colaborador de Soda Stereo y eterno co-equiper de Gustavo Cerati.

Como siempre hace falta una excusa para tocar en Capital, la de esta vez fue adelantar canciones de un prometedor LP llamado F.A.C.I.L. que verá la luz en agosto y será presentado en septiembre en La Trastienda. ¡Y vaya que tendrá grandes canciones! El primer corte de difusión “¡Simpático!” fue uno de los primeros en sonar. “El agua no se puede beber” y “Sin un plan” son dos temas con poderosos riffs que se metieron en el repertorio como si ya tuviesen varios años sobre la ruta.

“Antes de salir al escenario siempre me digo que tengo que ponerle más onda, lo veo a Walas que tira besos, dice que los ama y quiero ser como él”
, bromea el cantante, que se lo vio con un humor inmejorable. “Cuestión de Tiempo”, lo encuentra solo con su guitarra eléctrica y su penetrante voz que son las únicas armas que lo acompañan en cinco minutos íntimos ante 1.200 personas.

La banda merece un párrafo aparte: El Trans-Siberian Express suena cada día mejor y entre ellos se entienden a la perfección. Sobre todo entienden lo que cada canción pide.  Pasan del rock al synth-pop y del punk al dance con una prestancia que no admite discusión.

Para los fanáticos no podían faltar los clásicos de Fricción, como “Enjaulados” o “Perdiendo el Contacto” con un preciso uso del delay, todo con la presencia especial de su ex compañero de banda Roly Ureta. Es sabida la amistad (o hermandad) que Richard mantenía con Gustavo Cerati. Para él tocó “Caravana” del emblemático álbum Ahí Vamos (2006) del que el guitarrista participó en lo compositivo y musical.

Niceto se transformó en una discoteca cuando la bola de espejos iluminó todo el boliche al ritmo de una versión aggiornada de “I Feel Love” de Donna Summer. Bailar y saltar fue inevitable sumados a las luces de los celulares que también colorearon el lugar.

“Aunque todavía soñando / pensás que podés volar / mejor no lo intentes”, canta el ex 7 Delfines en “Hamacándote”, dedicado especialmente para Timothy Leary, principal difusor del LSD y remata con una graciosa arenga: “¡Por el ácido!”. Haciendo correcto uso del antiguo significado de la palabra bis, el grupo volvió a las tablas y repitió la canción “¡Simpático!”, mostrando lo entusiasmados que están con el disco próximo a editarse, y finalmente “Mi Memoria”, de su etapa solista, cerró el show.

Pilar fundamental de post-punk de los 80’s, dueño de una voz única y una habilidad inobjetable con las seis cuerdas, Richard Coleman adelantó canciones de un disco que promete mucho. Habrá que esperar hasta agosto para disfrutar esas melodías en todas las plataformas digitales.


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