El Bondi
Revista Digital
 

El canto es el andar

Perotá Chingó puso nuevamente la banda sonora de un viaje por estados emocionales, climas, paisajes, músicas y así aprovechar la oportunidad de continuar mostrando su tercer disco, Aguas, y canciones de los anteriores en un ND Ateneo completamente lleno.
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La primera parada del recorrido se inició con “Veo chiquito”, le siguieron “Aguacero” y “Piel”, las tres registradas en su último álbum. De esta manera, Dolores Aguirre (voz, guitarra, ronroco) y Julia Ortiz (voz) remarcaron la fuerte influencia del folklore en su repertorio tanto como la destreza para combinar diversos ritmos, fruto de su camino no sólo por nuestro país, sino también por Latinoamérica.

En ese andar que transforma, a partir de la producción de su más reciente trabajo, el dúo se amplió a un cuarteto con el ingreso de Martín Dacosta en percusión y Andrés Villaveiran en teclados. Es fácil percibir una mayor madurez en las composiciones pero sin abandonar el espíritu viajero plasmado en toda la obra del grupo  que marcó el ambiente desde el principio de la noche.

Se generó un vaivén temporal entre “Mezcla con aire”, publicado como simple únicamente online a principios de 2018, y temas del pasado como “Seres extraños” y “Alma não tem cor”, de su segundo disco Perotá Chingó, editado en 2013. Para volver al presente contaron con la participación del músico César Silveyra que realizó un rap free style en “Certo”, quizás la canción más urbana de Aguas (2017).

La buena recepción del público alcanzó el clímax cuando una fan le propuso casamiento a Dolores Aguirre por medio de un cartel, si bien la propuesta fue cálidamente rechazada igual provocó risas y aplausos. La siguiente demostración de afecto ocurrió cuando toda la sala, sumándose a las cantantes, emuló los sonidos de la selva antes de interpretar la tribal “Meia vuelta”, también de su última placa.

La travesía ya estaba por concluir cuando Julia Ortiz, como una manera de devolver ese cariño del público, regaló dos discos antes de que suene “Canción pequeña” y cerrar con aquel tema que las consagró hace más de cinco años, “Ríe chinito”, registrado en su álbum debut Un viajecito, lanzado en 2012.

Pasaron dieciocho canciones y tras la gran ovación, Aguirre, Ortiz y Villaveiran volvieron al escenario para tocar con una guitarra criolla y sin micrófonos, que no fueron necesarios dada la potencia de las voces de ambas cantantes. Así, regalaron a la audiencia “Paloma negra”, ranchera popularizada por la cantante Chavela Vargas.

Desde un video viral filmado en la playa uruguaya de Cabo Polonio en el verano de 2011, hasta hoy, Perotá Chingó demuestra una gran experiencia en la que se expandió la banda. Cosecharon tres discos de estudio, una fecha más en la misma sala de la calle Paraguay -el próximo 13 de julio-, popularidad y giras internacionales que continuarán por Brasil, España y Alemania. Queda claro que el viaje no se detendrá.


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