Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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WDK

¡El alma de la fiesta!

Cronista: Ariel Andreoli | Fotos: Daniel Prieto

10 de Noviembre, 2018

¡El alma de la fiesta!

WDK armó un verdadero quilombo en Groove en el marco de los festejos por sus 20 años.

Buenos Aires sucumbía debido a una tormenta eléctrica que inundó parte de la ciudad y gran parte de los partidos aledaños. El Súper Clásico que medio país esperaba y la primera fecha del Personal Fest ya habían sido suspendidos. Pero en Palermo, la historia era otra. A pesar de la intensa lluvia, la gente se fue acercando hasta Groove hasta colmar sus instalaciones, esperando la vuelta de WDK a los escenarios.

Diez minutos antes de las 21, el instrumental que da comienzo a sus shows puso a los músicos sobre el escenario, para luego desatar la fiesta con "Qué necesitás?". El primer "Vamos W", ese cantito festivo del público pero musicalizado por la banda, con la suma de un conteo hasta el número 20 por parte del vocalista Pablo Spektro y un agradecimiento por los 20 años de vida, fueron los primeros momentos de simbiosis entre los músicos y la gente.

Los temas "Voy colgado" y "Laberinto" fueron la antesala de "Hule", uno de los más recordados por la gente. La fiesta seguía y desde arriba del escenario bajó "1&2", corte de difusión de su última placa editada en 2012, con el mismo nombre. Para estar en sintonía, Spectro, entre risas, cambiaba la letra para que una estrofa de la canción terminara en "son los 20 años de WDK".

"¿Viste? Tuvieron que cambiar el clásico porque tocaba W", decía al público la voz líder de la banda, haciendo alusión al partido suspendido entre Boca y River, para luego interpretar "Ay, Ay, Ay", "A Vos" (mención especial para éste tema que hace tan explosiva y serena, la fusión de los vientos con la distorsión) y "Dulce Amor", ésta última dedicada a su madre.

La primera ronda gigante de pogo se armó con las primeras notas de "Argh", la canción que le dio nombre a uno de sus discos más conocidos, allá por el 2004. La fiesta estaba en plena cresta de la ola, por eso la lista seguía con canciones como "Ojos abiertos", "Branco"(de los más pedidos por la gente), "Sala de estar", "Epitafio" y "Astronautas", estas últimas tres, publicadas en Pirata? (2008), uno de sus mejores álbumes, editado sólo para descargar vía Internet.

Un viaje hacia al pasado resultó inevitable cuando interpretaron la vieja "Ciudad Central", para cortar un poco con la emotividad que generaron "Ser especial" y "Chupete".

El homenaje a Niko, bajista de la banda fallecido en 2007, no podía faltar. El guitarrista Chuko, el otro carismático de la banda, tomó el micrófono para interpretar la siempre linda "A millones de años luz " y "Extraña sensación", que generaron un par de cantitos y un aplauso emotivo de ese Groove lleno.
La romántica y rockera "Para Vos" junto a "Apagón General" cerraron la primera parte del show.

Luego del bis, los WDK volvieron al escenario para hacer la siempre festiva "Llamen al doctor". Para la segunda canción, la hiper coreada "Mi Elección", invitaron a Lenke, bajista que se unió a la banda post muerte de Niko.

"Sensación pura y natural... Algo que no quiero dejar...", coreaba la gente súper frenética el estribillo de "Sensación Pura", uno de los más esperados por los fanáticos de W.

El último invitado de la noche fue Fundy, el primer trompetista de la banda, que le puso la voz a "Satisfactorio", clásico de la primera época, con una frase que se repite y resuena todo el tiempo en la mente "Ya no necesito más de lo que yo tengo hoy".

La presentación de los músicos y la foto final con la gente fueron la previa del tema final: "La muerte". Ahí fue donde todo se descontroló para bien y fue un delirio tanto arriba como abajo del escenario.
Sólo quedó tiempo para una lluvia de aplausos acompañados de cantitos y algunos gritos de que sigan. Desde las tablas, la emoción, los recuerdos y el saber que hicieron bien las cosas y que hay canciones que siguen tan vigentes como cuando las escribieron, les sacaba sonrisas a los integrantes de la banda mientras hacían el saludo final.

Los dos décadas de WDK fue uno de esos cumpleaños a los que da gusto estar invitado. El futuro del grupo es incierto pero ellos son el alma de la fiesta, y lo saben. Sólo falta saber cuántas fiestas más van a querer hacer. Lo único que sabemos, es que nadie se las quiere perder. Nosotros tampoco.

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