Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Riff

Que sea Riff

Cronista: Ariel Andreoli | Fotos: Jose Fuño

01 de Diciembre, 2018

Que sea Riff

¡Acción, acción, acción! A pura distorsión y rock duro, la vuelta de la legendaria banda a los escenarios con Vitico, JAF y los hijos de Pappo (Luciano Napolitano) y Oscar Moro (Juanito Moro) fue toda una fiesta en el Teatro Vorterix.

Mientras la inútil cumbre del G20 llegaba a su fin en la ciudad de Buenos Aires, en las inmediaciones del Teatro Vorterix todo se llenó de camperas de cuero, botas y remeras negras de distintas bandas metaleras. Con una nueva formación y en lo que sería la primera presentación oficial sin el Carpo, Riff estaba de vuelta.

“Y dale Pappo… dale, dale Pappo”, coreaba la gente de forma fervorosa en los minutos previos a la salida del grupo a las tablas.  Las luces se apagaron y pasados quince minutos de las 21, la inconfundible voz de Norberto Napolitano decía la intro de “Dios Devorador”, tal cual suena en Riff VII (1985), el disco homenajeado de la noche. La banda salió a escena a pura energía con Juanito Moro en batería (hijo del ex baterista fallecido, Oscar Moro), Luciano Napolitano en primera guitarra (hijo de Pappo), el eterno Vitico en bajo y JAF, en segunda viola, quien además, tomó el mando de la voz, para la primera canción.

La segunda canción fue “La Espada Sagrada”, uno de esos clásicos inoxidables donde la gente comenzó a poguear, sin importar la edad de muchos. Las palmas de la gente acompañaron la versión de “Exterminador”(con las dos violas sonando al mango) y JAF volvió a mostrar todas sus virtudes a la hora de cantar,  cuando “Elena X” sonó.

“¡Esto lo hacemos por ustedes!”, gritó Vitico quien tomó el micrófono no sólo para agradecer, sino también para saludar a su hija que cumplía años. Dos estupendas versiones de “Necesitamos más acción” y “No detenga su motor”, hizo que sea imposible no sentir ese inevitable gen Napolitano en Luciano.

“El combustible de todo esto son ustedes y las canciones”, dijo Vitico, un tanto emocionado, bajo una lluvia de aplausos. Además, le agradeció al histórico Adrián Taverna, que se encargó del sonido del show.  La lista seguía con “La dama del lago”,  “Parece que viene bien”, y una tremenda versión de “Macadam 3… 2... 1... 0…”, donde el baterista se lució en los parches y hasta tiró algunos palillos a la gente.

“Tenemos un invitado que también fue parte de Riff”, anunció el Canciller previo a presentar a su hijo, el guitarrista Nicolás Bereciartúa, quien formó parte de la última formación de la banda con Pappo, allá por 2005. El punteo californiano de la guitarra dio inició a uno de los himnos de Riff, “Sube a mi Voiture”, y todos se olvidaron de los Mercedes Benz.

Parados los cinco sobre el escenario, Vitico volvió a tomar el micrófono y aseguró que ellos eran “Riff 2018”, y disparó, sin dar nombres, que “el que no está es porque no quiso”. La distorsión pedía más y la histórica y rutera “No obstante lo cual” decía presente, haciendo que JAF, Vitico y Luciano se pusieron adelante del escenario para rockearla mejor.

La voz de Vitico entonó las estrofas de “Mal romance” y con la llegada de “No pasa nada en esta ciudad” y “Ruedas de metal”, se pudo ver quiénes eran los reyes de este pesado rock.  Después de “Es tarde”, sonó uno de los más festejados de la noche: “Mucho por hacer”. Para este tema, la gente se encargó de acompañar con las palmas el estribillo mientras que el hijo de Vitico, mostraba toda su destreza con la guitarra.

“¡Escuchá, viejo!”, gritó Luciano Napolitano previo a “Susy Cadillac” y, como si hubiese bajado desde el cielo el mismísimo Carpo a apadrinarlos, tanto Luciano como Nicolás Bereciartúa se lucieron haciendo algunos punteos con sus guitarras, generando una ola de aplausos y una hermosa tanda de pogo. El fin se acercaba y no podía faltar la historia de amor furtivo de “El Forastero” en la lista, el clásico incluido en Zona de Nadie (1992).

“Este tema muchos de ustedes lo estaban esperando”, dijo Vitico antes de empezar con los acordes de “Que sea Rock”, uno de esos himnos de nuestra música. Para que el final sea a todo trapo, de cada costado fueron expulsados cientos de papelitos metalizados, que generó mucha euforia y éxtasis tanto para los músicos como para la gente. La versión se extendió un poco más de lo habitual, y los integrantes de la banda se lucieron con sus instrumentos. Solo hubo tiempo para un saludo final de los cinco músicos abrazados sobre el borde escenario y un maremoto de aplausos por parte del público.

En poco más de una hora y media, este modelo 2018 de Riff sacó a relucir varios clásicos de la mítica banda fundada por Pappo, a principios de los 80’s. Quizás, más de uno sienta que sin el Carpo, no es lo mismo. Pero hay que destacar que formaron un lindo equipo para homenajear toda la obra que nos dejó, logrando una potencia alucinante. Vitico ya prometió que van a agregar algunos temas para las próximas fechas. Entonces, habrá que ir para ver si el Canciller, cumple. Es menester.

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