El Bondi
Revista Digital
 
* Coberturas | O OCTUBRE 28, 2017

Sueño de un imaginario diferente

Los grupos Ó y Venus hicieron de la noche de San Telmo un refugio para quienes se embarcaron en un viaje sin paradas establecidas a través de una constelación de canciones cargadas de una lúdica misteriosa, que deleitó a los presentes con un recital íntimo y con sabor a reencuentro.
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Mariano Fernandez Bussy, ex Me darás mil hijos, se presentó con su nuevo proyecto Ó, más eléctrico pero igual de obsesivo en la composición de canciones en los límites del rock, en una fecha doble compartida con su banda hermana Venus, mítico proyecto de Guillermo Piccolini, más conocido en Argentina por Pachuco Cadáver. Juntos, combinaron sus imaginarios musicales disímiles para crear una experiencia alejada de los tabúes del género y la especie.

Primero fue el turno del reencuentro de Venus, banda intermitente que, apoyada en el histrionismo de la desenfadada Marina Olmi, convida ese mundo de locura linda que mezcla cierta sensibilidad pop con algunas asperezas sonoras del rock y la medida justa de psicodelia que le da ese toque onírico melancólico que es su identidad inconfundible. El principal corpus musical de su presentación fue el disco homónimo de 1999, de donde emergieron canciones como "Moisture", "Moon song", "Sparckling star" y algunos inéditos como "Top of the world", "Mambo" y "Fun", además de una intrépida versión de "Tomorrow never knows" de The Beatles.

“Ó con tilde”, como Fernandez Bussy presentó a su banda, compuesta además por el bajista Gustavo Semmartin, otro ex Me darás mil hijos, que junto a Guillermo Piccolini en teclados funcionan de nexo con Venus, mostró las canciones de este nuevo proyecto eléctrico y reflexivo. La lista abrió con "Todo eso", "Nada más" y Piccolini se sumó para "Carnaval" y "Cardumen", todas ellas un paseo íntimo por las reflexiones y memorias de su cantante.

El guitarrista Leandro Lacerna estuvo a cargo de la voz en "Dame un segundo", quizás la más rockera del set, y luego "Tormenta" y el cover de Virus "Tomo lo que encuentro" cerraron la presentación de la banda que completa Santiago Díaz en la batería.

Con repertorios breves pero sofisticados, Ó y Venus dieron un refugio para lo distinto, extendiendo un abrazo sonoro al reencuentro de músicos, y de éstos con el público de Buenos Aires. La esquina de Venezuela y Balcarce se convirtió en una encrucijada entre lo establecido y lo soñado, y con la misma extrañeza con la que todo comenzó, la noche se fue disipando como un extraño recuerdo, mitad fugaz y en parte ilusorio, con la promesa de una nueva velada misteriosa en alguna fecha de diciembre.


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