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Vernon Reid: "La música es una de las cosas más humanas que hay"

¿Cuál es tu color favorito?

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No me preguntes por qué toco esta música, es mi cultura, así que la uso naturalmente ”, así dice la letra de “Pride”, tema compuesto por Living Colour. Una línea que describe perfectamente su actitud musical, que tomó elementos de varios géneros: jazz, hip hop y el funk. Y sumándole las influencias del heavy metal, logró combinar sus raíces y usarlas como base para escupirle al racismo en la cara.

Vernon Reid, encargado desde las seis cuerdas de darle forma a esta criatura multifacética, quien además tiene un CV súper experimentado como sesionista (Mick Jagger, Santana, Public Enemy, B.B. King, por nombrar algunos), atiende el teléfono desde Nueva York con su energía característica. La charla se traslada al pasado, cuando Living Colour recién daba sus primeros pasos antes de consagrarse con su disco debut, Vivid (1988), y su himno, “Cult of Personality”, ganador del Grammy como Best Hard Rock Performance. Y deriva especialmente en sus fundacionales shows en el mítico CBGB: “¿CBGB? ¡Jesús!, no me acuerdo mucho de eso, es gracioso porque en esa época teníamos una formación distinta, era otra cosa, con otro baterista y bajista. En ese momento trataba de cantar, me ponía muy nervioso, pero por suerte encontré a este gran cantante que es Corey Glover”, recuerda forzosamente Reid entre risas.

El grupo tiene un nuevo disco bajo del brazo, Shade (2017), que él mismo definió en su website como: “El siguiente capítulo de un viaje único por Estados Unidos, desde el púlpito azul de Robert Johnson, hasta las calles rojas de Brooklyn, pasando por el atractivo dorado de Hollywood”. De la creación del álbum, de las posible conspiraciones de Amazon, de Hendrix y de muchas cosas más, habla el híper creativo Vernon Reid.

 -Tiempo atrás la prensa los catalogó como “los pioneros del funk metal”, ¿cómo te sentías con ese rótulo?

-Muy pocas etiquetas son capaces de captarlo todo, son algo así como: “Bueno, ¿y vos cómo lo describirías?”. Generalmente, cuando hacés eso, siempre dejás algo afuera. Si quisieras representarlo todo, tendrías que usar un concepto súper largo (risas). Y la gente pone lo primero que le viene a la mente para que se entienda.

-Tienen un nuevo álbum, el cual les tomó casi cuatro años sacarlo por problemas con los managers y con las compañías discográficas, ¿cómo fue ese período, ayudó a crear la música o fue más complejo?

-Todo eso fue de la mano, Shade pudo haber salido mucho antes, pero había como una gran insatisfacción con el disco. Una de las personas que estaba disconforme era nuestro baterista, Will Calhoun, que dijo "no, esto no está bien”. El álbum era muy vocal, y estuve de acuerdo con esa visión. Había canciones que aún teníamos que escribir, y otras por agregar. Eso sumó tiempo y frustración al proceso. Trabajamos a la par del productor Andre Betts, que está más vinculado al hip hop, y sin él, Shade no sería lo que es. Fue muy honesto con sus opiniones y se produjo un choque de culturas, donde no dejamos de ser una banda de rock, pero le dimos al hip hop la atención que se merecía. Porque sin duda es parte de nosotros, como cuando Chuck D y Flavor Flav fueron invitados para la canción “Funny Vibe” (Vivid). En síntesis, al final del día, me encontré muy satisfecho con el resultado de Shade, por cómo suena y lo que dice. Pero el proceso, no fue nada feliz (risas).

-En el álbum también hay mucho de blues interpretado a la manera de Living Colour, como el cover de Robert Johnson, “Preachin’ Blues”. ¿Cómo te influenció el género cuando eras joven?

-El blues abrió una pared de sentimientos, y no sólo musicales. Esa gente (por los bluseros) nos enseñó el poder que tiene la música, es fantástico que algo que les pasó a ellos muchos años atrás, todavía tenga la capacidad de moverte. La música es hermosa en ese sentido, puede emocionarte y atravesar cualquiera barrera. Es una de las cosas más humanas que hay. Me siento en deuda, porque pelearon tanto y tuvieron que pasar por cosas que no somos capaces de imaginar, y todo para poder tocar. Ellos hicieron sacrificios enormes para que pudiésemos vivir como lo hacemos hoy. Cuando las personas se olvidan de eso, estamos perdidos.

-Shade también tienen un cover de Notorious B.I.G., “Who shot ya”, originalmente grabado en 1995, que habla sobre la violencia con las armas de fuego, ¿por qué pensás que ese problema aún persiste?

-La gente usa la violencia para evadir sus miedos, sus frustraciones, sus emociones y su ira. El dicho dice que “las armas no matan, sino que las personas son las que lo hacen”. Las armas son un amplificador de emociones, sea una pistola o un cuchillo, son herramientas que magnifican sentimientos. Hay gente que se enoja y nunca se le pasa por la cabeza agarrar una; en cambio, otras gritan, se ponen violentas y quieren pelear. La gente con poder las usa para ejercer su voluntad política, para dominar y para sembrar miedo. Pero el problema es que también se utilizan como forma de defensa, aunque la línea entre la defensa y ofensiva es muy delgada. Y cuando te dicen “vamos a hacer algo forma de forma preventiva, atacarlos antes de que nos ataquen”, es una idea muy muy vieja…

 


-¿Es verdad que “Cult of Personality” fue compuesto en un solo ensayo, producto de una jam?

-Sí, es verdad, en un solo ensayo. Fue un día genial. Es nuestra canción más popular, pero lo que más nos sorprendió no fue el suceso que tuvo, sino cómo se compuso, producto de un gran momento, el de un grupo creando al unísono, dejando que eso fuera lo más importante. Nadie nos interrumpió, no hubo egos, y así es cómo una canción se construye sola. Tocamos “Cult of Personality”, en el CBGB, una semana después de haberla compuesto, ¡una locura!

-Hablando de sus shows, en vivo suelen interpretar “Crosstown Traffic”, de Jimi Hendrix ¿cómo contribuyó él en tu forma de tocar?

-Cuando la gente habla de Jimi Hendrix suele hacerlo sobre su faceta como guitar hero, pero olvida que fue alguien que hizo un viaje hacia lo desconocido, y esa fue su mayor influencia. Era un pibito de Seattle, que partió al sur, armó sus bandas, hizo el servicio militar, se erradicó en Inglaterra y dio vuelta la guitarra, pero siempre buscando algo nuevo. Claro que hay muchos que tocan ridículamente bien, pero Jimi realizó otra cosa. Por supuesto, están sus canciones, que son grandiosas, pero si lo pensás, hacer eso en los 60 era de locos.

-La banda compuso “Information Overload”, en 1990, antes de que aparecieran los smartphones y las redes sociales, como si hubieran sido una especie de Nostradamus del rock.

-(Risas) Me gusta eso de Nostradamus de rock. Al momento de escribirla, no teníamos ni idea que con el tiempo nos íbamos a convertir en seres tan dependientes de esa cantidad gigantesca de información. Es una especie de enfermedad, una locura, que se va agradando. La tecnología y la inteligencia artificial van a ser usadas por las empresas para vendernos cosas y para tratar de controlarnos. Como lo que está proponiendo Amazon: ellos quieren comprar una compañía que hace una especie de sistema de seguridad, y así ofrecer la posibilidad de entrar a tu casa para poder dejarte un paquete. “!Qué! ¡No te conozco!”. Ellos no están jodiendo, te lo dicen en serio y en la cara. Hay gente loca que acepta que es una gran idea.

-Es un locura total...

-¿Eso es una locura o es una posibilidad? Yo compro cosas en Amazon todo el tiempo, pero ellos y Google están tomando el presente y convirtiéndolo en su futuro. Hacen robots, tienen mapas, ¿qué pasará dentro en 20 años? Amazon va a dejar paquetes con drones, pero éste se puede volver loco y cómo nos va a proteger. No soy una persona conspirativa, pero estas cosas ¡están pasando hoy! (Risas)

-Volviendo al origen del grupo, para la letra de “Middle Man”, que incluyeron en  Vivid, Corey usó una nota suicida que había escrito de joven. ¿ Tuvo un sentimiento especial cuando la grabaron?

-En el estudio no tenía esa clase de vibra triste, pero recuerdo que fue la primera canción que Corey y yo compusimos juntos. La letra era rara, como alternativa, pero escuchaba algo interesante en la idea que transmite: yo no tengo que ser el mejor, no lo soy, pero igual soy único, no quiero ser como todos. Es un tema dedicado al hombre común, a diferencia de otras composiciones en las que dicen “I´m the man, I´m the man”.

-Hablando de un hombre no común, George Clinton fue invitado en el disco para la canción "Two Sides", ¿cúal es tu relación con él?

-George es genial, un estandarte, y que esté cantando con Glover fue muy loco. El primer disco que me compré con mi plata fue Cosmic Slop (1973), de Funkadelic, y de ellos fue el primer recital al que asistí. La vida quiso que la persona que vi en el Madison Square Garden esté en un álbum mío diciendo “¡play on, brother!”(risas).  

*Sábado 12 de mayo en Groove, Avenida Santa Fe 4389. A las 19. 

 


 
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