Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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She Devils

EL OTRO YO - Clinica Aldana

Cronista: Gentileza: Christian Alliana - Gentileza: Christian Alliana

29 00:00:00 de Diciembre, 2006

Los heridos de fin de año son un clásico. Rompe portones, cañitas voladoras, tres tiros y demás artefactos pirotécnicos pueden dañar la salud. El Bondi prefirió festejar de otra manera e hizo parada en El Teatro de Flores para ver el show de El Otro Yo y sus amigos.

Primer acto: Mujeres Asesinas

¿Sheena is a punk rocker? No, ¡She Devils are punk rockers! La banda liderada por Patricia Pietrafesa fue la encargada de abrir la noche del viernes en El Teatro de Flores. Por espacio de media hora, las chicas brindaron punk rock del más crudo y primitivo descargando una energía inusual. La banda se presentó con su formación original, es decir, Pilar Arrese, en guitarra y coros, Lucio Adamo en batería y la mencionada Patricia en voz y bajo. A ellos se les sumó para los últimos temas, Gretel en teclados, disparando interesantes sonidos. También se dieron el lujo de contar con una invitada proveniente del DF, Ali Gua Gua, del grupo de chicas mexicanas Las Ultrasónicas, quien subió a cantar.

A pesar del horario, She Devils brindó un interesante e intenso show y obtuvo una buena respuesta del público que los despidió a puro aplauso.


Segundo Acto: Locuras de Flores

La segunda banda invitada de la noche era Loquero. Arrancaron con la casi metalera “Because” y si She Devils fue potencia, ahora ellos parecían dispuestos a destrozar todo. La gente cantaba casi todos los temas e indudablemente quedaba demostrado que la banda tenía sus propios seguidores. El punk se hacía presente tema tras tema. “Barrio” rompió los records de velocidad rítmica (¡ultra rápida!). La banda sonaba pareja y aceitada. Ito le daba a la bata con golpes cortos pero precisos, Yamandú con sus rulos se parecía a Slash y Aku con su bajo sostenía el ritmo.

Cuando Chary arrancó a cantar “Día perfecto”, El Teatro se movilizó más que nunca y todos cantaron el tema. El pogo, que ya era constante, fue impresionante y los cuerpos sudados chocaron unos con otros. Pero sin dudas, el mejor tema de la noche fue “Golpe bajo”, con buenos punteos de viola y una melodía atrapante.
 
Los 45 minutos de show pasaron rápido y Loquero ofreció mucho punk y del bueno para dejarle el escenario caliente a la banda de los hermanos Aldana. Para los que se quedaron con ganas de más, en Enero saldrá un disco en vivo grabado en el Teatro de Colegiales.


Tercer Acto: Cantando en el Hospital

Luego de la presentación de Loquero, el telón de El Teatro se cerró por varios minutos. El lugar ya estaba colmado y la gente se divertía cantando o jugando con unas pulseritas de colores que brillaban en la oscuridad. Y si el ambiente venía punk, “Hombre de mierda” fue el comienzo perfecto y daría una idea de cómo vendría la noche. Para esta ocasión todos los músicos tenían un vestuario especial: Cristian Aldana estaba disfrazado de monja, María Fernanda Aldana era una enfermerita muy sexy, Gabriel Guerrisi tenía un yeso en su mano y una vincha cubría la cabeza de Ray Fajardo. Así “accidentados” como estaban, se las ingeniaron bastante bien para sumar potencia a todos los temas. De la primer parte del show, sobresalieron “Viaje de luz” y “La música” que fue dedicada por Cristian a “todos los que están afuera”. El público pareció haber recibido el mensaje y todos cantaron y saltaron para hacerse escuchar.

Para “69”, Aldana se despojaría del traje de monja y dejaría paso a  su lado más satánico, con movimientos pélvicos que seguramente horrorizarían a la mismísima Iglesia. Mariano, un asistente de la banda, daría una mano con las guitarras en ese tema y en el siguiente, “La Ola”. El recuerdo de Ricky Espinosa rondaría el recinto con “Punk” y la gente coreando “Ricky no se murió, que se muera Mick Jagger” (¿sabrán estos chicos que el cantante de Flema tocaba covers de los Stones?).

Últimamente todos los shows de cualquier banda, tienen su momento íntimo y acústico. Ésta vez no fue la excepción y María Fernanda fue la encargada de agregarle un poco de dulzura al recital cuando se quedó sola con su bajo para cantar “Dibujito” y después tocar en soledad el teclado. Siguiendo con la parte romántica, llegaría el turno de “Tu ángel” para quién se sumaría Diego Boris con su guitarra acústica. El ahora integrante de “La Tolga” le dio un toque sensible al tema y fue de lo mejor de la noche.

Después llegarían “10.000.000” y “No me importa morir”, con Lucía como invitada en guitarra eléctrica, que irían anunciando el cierre. El recuerdo de Cromañón se hizo presente y Cristian dejaría una interesante reflexión: “muchas de las cosas que pasaron son culpa de todos, no de uno sólo”.

Ahora sí, el final tendría a El Otro Yo cantando junto a todos los invitados “Alegría” y en esta fecha tan especial, el tema sonó como un pedido ante tanta injusticia.

El Otro Yo cerró el año ante un Teatro de Flores lleno y dejó en claro que son algo más que una banda alternativa. El punk se caracteriza por su actitud y a la banda de los hermanos Aldana les sobra. Este show sirvió a su vez para juntar alimentos no perecederos que fueron donados al “Hogar Milagros” de San Martín. Rock y solidaridad, una buena manera de terminar el año.

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