Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Patagonia ReVelde

Sonrian, los estan filmando

Cronista: Gentileza: Sebastián Barrera | Fotos: Beto Landoni

10 de Noviembre, 2006

Sonrian, los estan filmando

Con sólo diez pesos de gas, llegamos a Rosario para ver cómo Patagonia Revelde grababa su primer dvd. Linda ciudad, lindas mujeres y sonidos que no suenan en la Mega, ¿qué más se puede pedir?

Rosario queda acá nomás, a pocos kilómetros se llega a la ciudad de Central y Newell’s y de los bobos de Pablo y Pachu. La idea era hacernos una escapada rápida para conocer nuevos sonidos, y ver cómo son con su rock local, lejos del mainstream hitero que abunda por estos rincones de la Capital.

Allá nos enteramos de que a Fito Paez lo quieren, pero reconocen que ya se olvidó cómo hacer canciones. También que Cielo Razzo gusta mucho, pero no les copó que se queden tanto tiempo en Buenos Aires y se hayan olvidado de donde salieron. Nos enteramos que Los Vándalos mueven mucha más gente que la que podríamos creer, y que es la banda oficial de Rosario Central, y que en sus recitales, entre tema y tema, gritan sus cantitos de cancha. Y que una banda como Patagonia Revelde, con un sólo disco en la calle, tiene tanta repercusión local que hasta se animó a grabar un DVD.

Rosario es limpia, o quizás Buenos Aires es demasiado sucia, pero las calles son ordenadas y ese olor a verde sano está en todas las esquinas. El lugar ideal para que toda banda under pase a la masividad es Willie Dixon. Algo así como el Obras rosarino, un pequeño templo que recibió a personas como Pappo, que cada vez que podía pasaba para tocar un rato.

El dvd generaba muchas preguntas que pocos se animaban a responder: “¿Un solo disco y ya sacan un dvd? Al parecer sí, y no hay un manual para estas decisiones. Los pibes quisieron sacarse ese capricho de tener en CD una presentación en vivo. Quizás estrategia comercial para estirar fronteras, quizás simple recuerdo personal, quizás un pequeño regalo para esos que los siguen desde la cuna, o quizás un montón de quizás que nunca sabremos el por qué.

La idea era repasar Humo del tiempo y presentar temas del futuro segundo disco que no saben cuando saldrá, pero que ya está listo, como “Para bien o para mal” y “A cada instante”, en contra del olvido de esa puta dictadura.

Las cámaras rodeaban y filmaban a un publico por momentos frío y con más ganas de tomar cerveza barata (cinco pesos la de litro. Aprendan barcitos porteños, aprendan) y escuchar atentos a su banda, pero el cariño estaba, tarareando, aplaudiendo o moviendo la patita con algún ritmo pegajoso.

Entre el público estaba Pancho, un pibe en silla de ruedas y muy amigo de Las Pelotas, que de vez en cuando lo invitan a tocar la armónica. Patagonia lo llamó para que se haga un viajecito para tocar y ser aplaudido. “¿Vino panchito viste?”, chusmeaban los cariñosos.

Rock, un poco de candombe, folclore y otro de reggae crean el sonido de Patagonia Revelde: una banda que reúne al más chico de todos los chicos, al padre de los padres y a las mujeres más lindas de Rosario, que muchas seguramente fueron después de escuchar “Mi Corazón”, tema acusticón y romanticón que de vez en cuando pasan en la novela Montecristo (la de Echarri señora, no se me pierda).

Francisco, líder y voz de la banda, aplaudía el lindo gesto del público de acompañarlos en ese corto trayecto que hizo que en menos de un año de sacar su primer trabajo, ya puedan contarles a sus hijos que allá por el dos mil y pico sacaron un dvd: “¿Ves?, ahí fue cuando tocamos 1000 kilómetros y la gente flasheó re bien. Si pibe, la re pegamos con ese tema, fijate lo macanudo que es, ¿no ves como la gente salta?”.

Quizás la decisión de sacar uno de esos discos modernos sea demasiado apresurada y deban esperar a encontrar su verdadero sonido dejando que el primer disco quede como evidencia y raíz de lo que fueron esos años en los que insistían en llevarse a todos por delante. El dvd será su nuevo currículum para intentar atravesar rutas hasta llegar a algún escenario de afuera y seguir creciendo. Pero el capricho ya fue hecho, y las ganas están, además de ese disco nuevo que promete seguir madurando sin esquivar del todo la esencia que mostraron el sábado en Rosario.

Cuando todo terminó, juntamos dos billetes de cinco y partimos la vuelta hacia esta Capital tan ruidosa y sucia que tanto queremos, de vuelta a las radios hiteras y esas bandas de plástico que siguen intentando llenar Obras. Rosario sigue mostrando ofertas, están ahí, en los escritorios de algún productor radial con remera de Los Tipitos esperando un sobre lleno de pesos y la lista del ranking de la semana que viene.

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