Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Blues Motel

Donde mueren las tormentas

Cronista: Gentileza: Bruno Lazzaro | Fotos: Beto Landoni

16 de Diciembre, 2006

Donde mueren las tormentas

Blues Motel se presentó el pasado sábado en el N/D Ateneo para brindar su mejor show del año. Una despedida impresionante, con sorpresas e invitados.

La tormenta que se había desatado sobre la ciudad, luego de los poderosos 42 grados de térmica del sábado a la tarde, sirvieron de antesala ideal para el bucólico show que Blues Motel tenía preparado para las primeras horas del domingo.

El contraste que la banda había realizado en los dos primeros trabajos del año estaba presente en la sala del N/D Ateneo. Una pantalla gigante mostraba la vorágine de la ciudad y lo apacible de la costa del Delta del Tigre. El público, expectante, se divertía recurriendo a su costado más infantil mediante gritos, y dividía las aguas entre planta superior y planta inferior.

En un año que no podrán a olvidar a raíz de un proyecto decoroso, Blues Motel parece estar dando los pasos acertados hacía una consolidación demorada. La trilogía, que comenzó a mediados de año con “Golpea”, continuó con “En la casa de piedra” hace un mes, y culminará a fin de año con una placa que todavía no tiene nombre, es un hecho que no puede quedar de lado. Un trabajo impensado, concebido con calidad y cuidado. Y para que la fiesta no termine de cualquier manera, optaron por el mejor sonido de la Capital Federal: el N/D Ateneo.

La hora del comienzo se hizo pasado cuando el telón descubrió un escenario que evidenciaba el ambiente acústico en el que se iba a desarrollar el evento. Apoltronados en sus sillones, con la batería de Rafa y el teclado del Perro a un costado, comenzaron un show en un marco de zapada casera con responsabilidad.
“En la casa de piedra” abrieron las puertas y “Bajo el calor” de la noche, “Ahí” se quedaron. Sentados, cómodos, repasaron en orden los tres primeros temas de su última placa con una calidad de sonido cuasi estudio, algo que Blues Motel todavía tenía en el debe y cada vez parece estar ajustando más.

“Este es un tema que habla de los trenes, de los pueblos que desaparecieron”, dijo Gaba antes de dar con “Tren y canción”, que contó con la presencia de Paula Meijide (cantante de Entre Ríos). “Cosa de a tres” le puso algo de movimiento a la visita con su rock and roll de los primeros sesenta que derivó en su hermana “Callejera” con un Gaba dispuesto a levantarse a rockear, aunque el micrófono y el espacio no se lo permitieron.

“Tomando el viento”, con Adrián y Gaba al mando de las voces le puso vaivén a las cabezas con el estribillo pegajoso. En la hermosa “El nómade” volvió al escenario Paula Meijide quien se mostró un tanto incómoda pese a su talento vocal.

Y el día llegó, la delicada y peligrosa “Algún día” se ganó el título de “tema más vitoreado” para las cantera del bajista Ariel Herrera. Es que el tercer compositor de la banda, a pesar de contar con temas de gran calidad (“Te trajo el viento”. “La locura”, “Ya ves” y “Sin saber que hacer”), no lograba ubicar uno en el lugar de los clásicos en vivo hasta dar con la reciente canción de “En la casa de piedra”.

Con un “aguanten los Abuelos”, vertido del público, Gustavo Bazterrica, el ex guitarrista de Los Abuelos de la Nada, arribó al escenario para tocar ese punteo fantástico que ya había realizado en el disco para la canción “Con vos”.

“Esto de ser independientes, que tiene sus ventajas, es lo más lindo que nos puede pasar, y queda demostrado con este proyecto que antes de fin de año vamos a finalizar”, sostuvo Gaba justo después de que el telón lo dejara solo junto a su primo Adrián en una especie de set aún más íntimo. Pasaron “Como un perro”, “Destierro” y “Miro”.

Luego de tanta armonía, el rock volvió a hacerse presente con “Es un círculo” y Rodar”. Y para seguir la corriente de fiesta que ya se había desatado entre el público, pasaron los clásicos “La mañana después”, “Brujos” y una “Callejera” al palo con el vasco Bazterrica.

Y si algo le faltaba a este año era despedirlo como una familia. Y la sorpresa estuvo: la chancha Andrés Casasco volvió a unirse a la banda para despedir este 2006 con “Rock & roll en la carretera” y “Ángel”.
Un show que sirvió para mostrar uno de los mejores trabajos de la banda en años. Ajustados como nunca y con ganas de más, Blues Motel coronó un calendario al que parecía no caberle más emociones. Sólo una más…

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