Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Las Flores Rock

Un par de tipitos en medio de la verguenza

Cronista: Gentileza: Bruno Lazzaro | Fotos: Beto Landoni

10 de Febrero, 2007

Un par de tipitos en medio de la verguenza

En la primera fecha de la segunda edición del Las Flores Rock, sólo tocaron tres de las once bandas anunciadas. Encima, en cualquier horario. Constelación Zero y Jóvenes Pordioseros realizaron shows simples. Sólo Los Tipitos lograron gratificar a los presentes.


El sábado amaneció nublado. Las probabilidades de lluvia eran altas. El antecedente del Las Flores Rock 2006 (donde debió suspenderse una fecha a mitad de comenzada por una fuerte tormenta) rondaba en la cabeza de los organizadores. “¿Otra vez lo mismo?”, se preguntaban temerosos.

La tarde vestía y desnudaba al cielo con una destreza propia del viento. La expectativa no se sentía en las calles. La gente parecía estar viviendo uno más de sus clásicos fines de semana de mate y factura. No se veía ningún vestigio de rock, lo que presumía que esta vez (luego de congregar 5 mil personas en las dos noches del festival del año pasado) la gente no acompañaría un festival que contaba con Los Tipitos, Guasones, Gazpacho, Los Leones y Jóvenes Pordioseros como figuras centrales en las dos noches en las que se llevaría a cabo.

El fin de semana no era el ideal. Se sabía que allá en el norte, el Cosquín acaparaba la atención de más de 25 mil personas por noche. Pero poco pareció importarle esto a una ciudad cuyos máximos encuentros populares tienen que ver con las motos (Encuentros nacionales) y el folklore (Las Flores Canta). Pero pese a que el Cosquín no fue el responsable de una supuesta división, Las Flores Rock 2007 no pudo igualar la plenitud (pese a la suspensión) de su edición anterior.

Los problemas de organización (algo que también había ocurrido en 2006) saltaron a la vista desde el primer minuto del sábado. De todas las bandas convocadas (11) para la primera fecha, sólo tres subieron al escenario. Encima, y rompiendo con toda la supuesta seriedad de la organización, en cualquier horario. La grilla aseguraba que Jóvenes Pordioseros cerraría la fecha alrededor de las 23, mientras que Los Tipitos lo haría a las 21. Ni uno, ni otro.

La fecha arrancó alrededor de las 21 (cuando estaba anunciada a las 16) con la presencia de Constelación Zero. Y siguió alrededor de las 22 con el corto set de los Jóvenes. Para terminar a la 1 de la mañana con el buen show de Los Tipitos. Un falta de respeto para una ciudad rica que no se merece una mala exposición como esta.

Cuando todos imaginaban que había llegado la hora de ver a Los Tipitos (según lo que establecía la grilla) arriba del escenario, los Jóvenes Pordioseros subieron al tablado para arrancar su show. Pese a que Toti anunció que se trataba de una prueba de sonido, ensayaron cuatro temas al hilo con un grupo de pibes agitando sin fin.

Pero empecemos con la música que, en definitiva, era la estrella estelar de este evento. Y si de espacio hablamos Constelación Zero puede ser la indicada, o no, para resolver este enigma en el que se transformó la primera noche del Las Flores Rock 2007. Con varias fichas puestas sobre sus hombros, luego de ser finalistas de un concurso organizado por la Rock and Pop, la banda salió a escena para repartir un poco de rock. Y lo de poco va en serio. Ya que en una más de las tantas falencias, sólo pudieron tocar cuatro temas cuando les correspondía un set de alrededor de media hora.  

Las pocas personas presentes no entendían todos los movimientos que se veían en el escenario. Unos para un lado, otros para el otro. En fin, la banda de San Miguel del Monte salió herida pero con algunos aplausos de las mil personas que se habían acercado al predio situado al lado de la Laguna de la ciudad. Un lugar mágico que no pudo brillar en su esplendor.

Unos pocos minutos más tarde Jóvenes Pordioseros volvió para esta vez sí, empezar con su show. “105 y 3” puso las agujas en su lugar y el centro de Villa Gesell se apoderó de Las Flores. Bastante calmos, pese a que los festivales no parecen figurar entre sus preferencias, repasaron sus máximos éxitos: “Descontrolado”, “Hijo del oeste”, “No la quiero dejar” y “Cuando me muera”.

Si en parte este festival se alteró fue por la necesidad que tenían los Jóvenes de viajar rumbo al Cosquín para formar parte de la tercer y última fecha del evento. Es por esto que se pudo ver un show un tanto carente de magia. Un set breve, pero efectivo para los presentes. Rápido y fugaz como las decenas de estrellas que iluminaron el cielo florense el sábado en la noche.

Luego de una larga espera Los Tipitos se pusieron al frente con su tradicional postura despreocupada. “Algo” y “Búsquenla”, con solo de Raúl Ruffino al frente incluido, arrancaron el mejor show de la noche y uno de los principales del festival. Con la alegría que los caracteriza, la banda contagió a los presentes con una buena dosis de rock/pop “adrenalínico”.

“En el cielo” y “Mil intentos” matizaron un show que de a poco iba confirmando lo que se esperaba, una banda que a pesar de un claro crecimiento no deja de lado esa humildad tan característica.

Una versión un tanto punk de “Mil horas”, clásico de Los Abuelos de la Nada incluido en el disco homenaje a Andrés Calamaro, Calamaro Querido, y la melosa “Silencio” despertaron la primer ovación de la noche.

Hasta ahí un poco de los temas más conocidos para un público poco acostumbrado. Desde ahí, la locura. Todos al frente, y pasitos de baile mediante, realizaron una vuelta descarada a los 80 de la mano de “Celebration”, “Billy Jean” y “Last train London”.
La despedida, un clásico de hoy (“Campanas en la noche”) y uno de ayer (“Brujería”). Un cierre espectacular para una banda que merece aún más.

Una noche que se caracterizó por la falta de respeto a los presentes de parte de los organizadores. Un primer día que, por suerte, incluyó la presentación de Los Tipitos, sino hubiese sido, simplemente, un robo a mano armada.

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