Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Baires Beer Festival

Dancing Beer

Cronista: Gentileza: Sebastián Barrera | Fotos: Beto Landoni

02 de Marzo, 2007

Dancing Beer

La fiesta de la cerveza preparó una noche reggae con Mensajeros, Riddim y el gran final a cargo de Dancing Mood para rendirle honor a una bebida que se hizo esperar.

Siempre hay una nueva excusa para brindar. Con o sin alcohol encima, el cervecero tiende a chocar su vaso recién lleno para pedir por la paz, la amistad, los amigos, la familia y las buenas tetas. Y como a Buenos Aires le gusta tomar como cualquier otra ciudad del mundo, se creó una nueva fiesta para pasarse de copas, escuchar buena música y encontrarse con amigos: El Baires Beer Festival (así, en inglés, porque somos cool).

Mucha lluvia y poco tiempo para una reorganización hizo que el viernes sea el primer día de festival, y no el jueves como estaba planeado. Ya con el piso seco y las cervezas casi congeladas, largaron una noche a puro reggae a manos de Mensajeros, Riddim y el gran final de Dancing Mood.

Que las cervezas deban esperar hasta que la última banda termine su show representa la exagerada paranoia y la imagen que políticos y no tan políticos porteños tienen del rock nacional. Estar con una cerveza en la mano rodeado de amigos disfrutando la llegada del viernes y viendo a Mensajeros como primera banda, mucho daño no puede hacerle a la realización del show.

Pero los caprichos poco importaron y el público tuvo que conformarse con una gaseosa bien fría (en el mega festival de la cerveza) y con Mensajeros, banda encargada de abrir la noche y con un breve repaso de su discografía (“Agua”, “Camino Celeste”, “El hombre” y “Crueldad”), respetaron la breve lista. La gente quería más, pero ellos no podían hacer nada, los papeles decían que la cosa terminaba temprano. “¡Pero lo acabo de prender!”, gritó enojado uno.

Algunos se empezaban a desesperar y avivados por una ola insoportable de gente sedienta, pagaban por adelantado las cervezas que más adelante iban a poder tomar. Mientras tanto seguían con su gaseosa y viendo a Riddim que llegó para hacer bailar y saltar. La base reggae fue constante y la onda contagiosa de  Pety (voz) entusiasmó a un predio casi lleno. Como acostumbran en sus shows presentaron temas de su disco Buenas Noticias (2005) y clásicos de Remando y Roots Riddim Reggae, que lograron ser parte del repertorio de En vivo y positivo, DVD en vivo grabado en Niceto, el ND Ateneo y el Teatro el año pasado.

La gente parecía contenta: bailaba, se reía y saltaba. Pero tenía sed. Solo quedaba una banda y la increíble rapidez entre banda y banda demostraba la desesperación por vender y llenarnos la boca con su cerveza importada y no tan importada.

Sólo quedaba el final con Dancing Mood: una banda que se metió en el mainstream porteño gracias a sus excelentes vientos y un estricto orden de tempo en cada uno de sus instrumentales. Temas larguísimos y exactos que compraron a varios que solo iban a tomar y conocer mujeres: “Capote”, abrió el repertorio y le siguieron los explosivos “Police Woman” y “Perdido”. La noche siguió su ritmo, y los vientos cerraron la primera mitad de una larga jornada.

Al apagarse los amplificadores, la otra fiesta comenzó: desfiles, alcohol (tres pesos el vaso de cerveza nacional y ocho para arriba las importadas) y música electrónica inundó todo el predio. Muchos, satisfechos con los shows, se despedían mientras otros recién comenzaban a tomar temperatura para seguir hasta que se acabe el alcohol.

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