Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Chevy Rockets

Rock Caliente

Cronista: Gentileza: Christian Alliana | Fotos: Beto Landoni

09 de Junio, 2007

Rock Caliente

Los Chevy Rockets se presentaron el sábado pasado en El Condado. El Bondi lustró el logo del chivo y estacionó en la puerta para presenciar el show.

Si bien bautizar a una banda con el nombre de una marca de autos puede resultar un tanto corporativo, en el caso de los Chevy Rockets existe algo que une a sus seguidores: el rock and blues. En la cabeza de la banda existe algo más que motores y eso queda demostrado muy bien en los shows.

El sábado por la noche El Condado fue testigo de una nueva presentación de estos viejos rockeros. Con el lugar totalmente colmado, a eso de las diez y media de la noche el primer tema en sonar fue “Sólo necesito”, seguida por “Cosas de negros”. Ya de entrada, Eduardo “Vasco” Bariain demostró sus dotes histriónicos al arengar a la gente, revolcándose en el piso y cantando a más no poder. Para quienes no conocen a este cantante, pueden imaginarse una mezcla entre la voz de Ricardo Tapia (aunque un poco más aguardentosa) y el look de Cacho Castaña. Lo cierto es que entrega todo en el escenario y logra una buena ida y vuelta con su público.

“Palabras filosas”, fue el primer blues de la noche en la que el joven Federico Selles pudo lucirse con su teclado y Jorge Blanco se despachó con un exquisito solo de guitarra para ganarse el primer gran aplauso. La armónica del “Chino” Masunaka no se quedó atrás y también tuvo una gran presencia en este primer tramo del recital sobretodo en “Después de todo”. 

Esta ocasión también fue aprovechada para presentar dos temas nuevos. Así fue que se sucedieron, primero un country al estilo Creedence, denominado “Historias por caer”, y luego “El macho”. Curiosamente para este último, se sumó a la banda la presencia femenina de la mano de Sol Pillado que acompañó en la percusión. La hija del baterista Juan Pillado se complementó muy bien con su padre y fue bien recibida por el público.

El próximo invitado en subir fue Julián “El Ninja” (guitarrista y cantante de El Vagón)  para “Entre la lluvia y el sol” y con su slide se encargó de adornar esa tremenda balada. Pasada la historia de banda viajera (“La Gira”), el final del primer tramo llegó con “Entre pinos” que fue dedicada al primo de “El Chino” Masunaka. Justamente la armónica junto al bajo de Gabriel Gómez fueron los que más se lucieron en este bonito blues instrumental.

Luego de que sonaran tres temas del próximo álbum acústico, grabado en vivo precisamente en El Condado en diciembre de 2006, llegó el tiempo de la segunda parte del show. En esta ocasión, Josué Marchi se hizo cargo del micrófono y la guitarra y con “Los que beben” arrancó esta mitad en la que el sonido estuvo más fuerte y desprolijo. El primer cover de la noche fue “Knocking on heavens doors”, en un tempo lento, casi blusero, y con la voz de Josué a pleno. Acto seguido se hizo presente la melodía de película propia de “The Grunge” con una versión bien rockera.

A esta altura la gente ya estaba “on fire” y cantaba todos los temas. Para seguir con la fiesta, llegó un clásico de los recitales de Chevy Rockets: la bota de vino. Mientras sonaba “Vieja estación” casi todos los presentes fueron saciados con un poco de tinto. Ahora sí, la alegría era completa.

“Billy” trajo el rockabilly y el recuerdo de Manal llegó de la mano de “No pibe” y un canto desgarrador por parte del “Vasco”. De ahí en más se fueron sucediendo una tras otra, “Parecerá que me fui”, “Del oeste” (con la gente ya parada y haciendo pogo adelante) y un lindo tema casi de despedida como es  “Buena estrella”. El costado cancionero floreció con “A nadie más” y todos los invitados terminaron rockeando con “Tengo lo tuyo”.

A esta altura parecía que ese era el final pero nadie se movía de su lugar, o mejor dicho, todos se movían pero aclamando por más. Y la banda les dio el gusto de volver con dos temas extras. Primero sonó el tangazo “Nostalgias” con su intermedio medio jazzero en una versión larga y sentimental. Luego fue “Rompecorazones” (con el Tano de La Borgoña) el encargado de cerrar así una noche a puro rock y blues.

Con más de diez años en la ruta, los Chevy Rockets pasaron por El Condado y dieron muestras de buen rock. Con un público fiel que no dejó de apoyarlos en ningún momento, la banda ofreció un buen show pero que debido a la duración de los temas se hizo un tanto largo.

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