Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Tierra de Fuego

Mística noche

Cronista: Gentileza: Gaston Magallanes | Fotos: Gentileza: Andrea Villa

17 de Agosto, 2007

Mística noche

Los músicos de Florida, contundentes como siempre, presentaron el flamante “Mil días después” en El Teatrito. Una noche llena de emociones, con buen sonido, en la que primó una sintonía mística de amistad y cordialidad entre el público y los artistas.

No hubo cola, ya que los que llegaban a la entrada de Sarmiento 777 ingresaban sin más preámbulos al recinto dado el contundente ambiente polar que atravesó (¡vaya novedad!) el viernes la ciudad. Encuentros de amigos y demás en el público, muchos llegados de zona norte para ver a la banda que tras tres discos en la calle sigue demostrando, a caballo de su contundente prolijidad, que puede conquistar al público grande.

Pero antes de que se abra el telón para Tierra de Fuego, el escenario de El Teatrito fue copado por acústicas melodías poperas gracias a Perro Bocha.  Interpretaron casi todas temas de su disco “Como al principio” (2006) y no faltó el bien ponderado “Capa y Sangre”, cortina musical de “Bien levantado”, el programa que conduce Beto Casella por la Mega.

Canciones, no muy arriesgadas, pero bien interpretadas hicieron que el set de Perro Bocha fuera despedido muy respetuosamente por toda la gente presente.

En tanto, en menos de diez minutos prepararon todo para que el grupo de Fernando Aguirre y los hermanos Ignacio y Agustín Bianchi largaran con las mejores canciones de sus tres discos. La fiesta comenzó a pleno. Desde ahí: una hora y media de su mejor repertorio.
Así pasaron “El hombre del cascabel”, “Abismo protector”, “El mono en la pared” o “Veinte abriles”, entre otros.

A su vez, una pantalla mostraba imágenes (fotos, dibujos y/o filmaciones) que buscaban una forma de representar y darle una esencia mística a cada interpretación. Un dibujo de un Cuervo para la canción homónima, una bola de fuego en otra, una caricatura de una chiquita con cara de diablita y ojos grandes en algún pasaje o grandes hongos atómicos de bombas nucleares para “Misiles”.  Tanto música como imagen formaron un todo muy complejo.

De esta manera celebraron casi 10 años de existencia. La tribu, abajo expectante, agitaba y aplaudía cada tema. Hasta que llegó, con “Fe”, el pasaje más intenso de la velada. Con una increíble zapada formaron una bola de sonido al unísono que se llevó las más calidas ovaciones. Y ni hablare del solo de bajo de Ignacio.

Otro momento llegó con “Cuervo”, en la que después de una base funky con Iroli en trompeta, como invitado, y una larga zapada, el tema se fundió con “Dos Margaritas”, de Paralamas y con el estribillo de “El rosario en el muro”, de Don Cornelio y la Zona. Al final, “La espera” y más tarde, también con la trompeta invitada, cerraron con un estupendo instrumental al ritmo de “Miserlou”, tema principal de la película Pulp Fiction, mientras en la pantalla pasaron imágenes de éste film de Quentin Tarantino.

El concierto terminó puntual, pero con todos pidiendo por más. Se cerró el telón y se imprimió el sello de “nos quedamos con ganas de más”. La potencia en el sonido del trío, más las canciones de oscura poesía imprimieron, en una de las mejores bandas de rock del under, la idea de crecimiento. Ellos ya hicieron lo suyo (discos y shows muy bien trabajados), ahora falta la otra parte.

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