Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Edu Schmidt

El fruto prohibido

Cronista: Gentileza: Sol Romero Laguna | Fotos: Beto Landoni

27 de Octubre, 2007

El fruto prohibido

El día previo a las elecciones El Bondi fue a presenciar el show de Edu Schmidt, ex cantante de Árbol.

El pasado sábado por la noche el mítico Salón Pueyrredón abrió sus puertas para albergar a quienes quisieran escuchar la nueva propuesta de Eduardo Schmidt.

Informalidad, ganas de joder y mucha energía se mezclaron en un show un tanto particular. Ya desde la entrada al Salón se repartían pins que tenían la frase “Edu puto!” escrita, lo cual, lejos de ser un insulto, sacaba sonrisas a todo aquel que los recibía.

Apenas comenzó el show, el público se mostró como “a la espera”, dudoso de lo que sería el recital del ex Árbol. La reticencia fue desapareciendo cuando Edu aclaró de entrada: “Ustedes van a escuchar canciones que conocen y otras que no”. Después de decir algunas palabras para sacar la vergüenza y ganar la confianza, apareció el primer tema de la noche titulado, obviamente, “Edu puto!”. El power y la energía se lucieron cuando el cantante y Matías Luongo (guitarra eléctrica) bajaron del escenario para hacer quilombo con la gente.

“Chikanoréxika” fue coreado por el público y en ese momento se notó la presencia de viejos seguidores de Árbol que hicieron el aguante en este nuevo proyecto. Otras canciones de la banda-cada-vez-más-lejana fueron “Zoilazoila”, “Rosita”, “Cosacuosa”, “La vida” y “Chapusongs”.

La particularidad que sobresalió claramente fue la excelente mezcla entre distintos instrumentos (el charango, la trompeta y el violín, todos a cargo del multifacético Edu) y la viola eléctrica que daba el toque de rock power, como se demostró en “Flora y fauna” y “Todo es nuevo”.

También sonaron covers de grupos que ponen su sello “influenciador” en la banda como “Help!” de The Beatles y “Basket case” de Green Day. En este último, Edu y Dany Bugallo (también en batería) hicieron un excelente dúo de violines, acompañado por las teclas de Ariel Cordero y el bajo de Nico Aranda.

Algunos problemas de organización arriba del escenario fueron tapados por la buena onda y las ganas de divertirse que se trasmitió durante todo el show. La interacción con el público fue permanente y así se ganaron varios puntos.

Antes de las 12 de la noche y tras la seguidilla de 21 temas, la noche cerró con “Edu puto!” -bis-, coreado y seguido de agite con la gente.

Eduardo Schmidt se desprendió del Arbol y volvió a nacer con un proyecto propio lleno de energía, músicos acompañantes de calidad y mucho power.

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