Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Cosquin Rock

Bichos De Montaña

Cronista: Gentileza: Christian Alliana | Fotos: Beto Landoni

10 de Febrero, 2008

Bichos De Montaña

En su último día, el Cosquín Rock entregó buenos conciertos y una multitud deliró con Los Piojos.

Transcurrida la tormenta del día sábado, el domingo se presentaba como una incógnita. Con un cielo amenazante que regaló una pequeña lluvia por la tarde, la última jornada del Cosquín Rock se vislumbraba como la más multitudinaria de las tres. Y así fue, ya que la presencia de Los Piojos acercó a treinta mil fanáticos hasta la Comuna de San Roque.

Sin embargo, el festival largó temprano con la presencia de El As en la manga y Lucila Cueva en el escenario Nitro. Por el mismo lugar, fueron pasando los cordobeses de La 66 y Blackout de Chile. Pero la mayor cantidad de gente se juntó para ver al carismático Miguel Botafogo regalando el más puro blues como en “El vecindario”. Con Viticus la cosa se puso un poco más rockera y la banda comandada por el legendario Vitico Bereciartua hizo delirar a todos con su onda sureña y clásicos de Riff como “En la ciudad del gran río”. A pesar de contar con tres violeros, ninguno de ellos se superpone y las seis cuerdas se van acoplando perfectamente junto a la pared rítmica que conforman Vitico en bajo y el nuevo baterista, Francisco Isola.

En el escenario temático el domingo fue el turno del reggae y hubo todo tipo de estilos. Pasaron grupos extranjeros Guachupe (Chile) y Mutante (Uruguay) junto a consagrados como Fidel Nadal y los cada vez más reconocidos Dancing Mood. Sin dudas, Hugo Lobo y compañía fueron de lo mejor del día y con un sonido potente brindaron clásicos del reggae y del ska. Resistencia Suburbana y Nonpalidece se encargaron de cerrar este escenario y la gran cantidad de gente que presenció los shows no hizo más que afirmar el gran crecimiento de este género en nuestro país. 

A pesar del barro que había, el público se las ingenió para trasladarse de un lado al otro del inmenso predio y así fue que muchos vieron a la Agrupaxion Skabeche abrir el escenario principal y luego a los chilenos de Chancho en Piedra. Por su parte, Los Pericos dejaron contentos a todos con sus hits y Kapanga hizo delirar a unos cuantos con su rock cuartetero que ya es marca registrada en cualquier festival. Inmediatamente después, subió Pancho Chevez, un chico discapacitado que con su banda regaló un par de canciones y se dio el lujo de invitar a Germán Daffunchio en una de ellas.

Poco minutos después, llegó el turno de León Gieco y el santafesino desplegó en más de una hora todos sus clásicos como “Hombres de Hierro” (con las imágenes de su actuación en el Barrock de los 80´s), “El fantasma de Canterville” y “Pensar en nada”. También hubo lugar para la reflexión política cuando entonó “Yo soy Juan” y el recuerdo de los desaparecidos durante la última dictadura se hizo presente. Muy respetado por todos, el hombre de Cañada Rosquín se despidió ante una gran ovación.

Finalmente, los últimos en actuar fueron Los Piojos. Con el predio totalmente colmado, los de El Palomar dieron un gran show, como en sus mejores épocas, y desplegaron una puesta en escena única. Las pantallas de LED fueron las grandes protagonistas y la banda sonó muy ajustada. Durante dos horas, hubo lugar para los temas más conocidos como “Ruleta”, “Tan solo” y “El farolito”, así como para los más nuevos: la hermosa “Bicho de ciudad”, el reggae “Civilización” y, el mejor tema del último disco, “Difícil”.

Durante “Pistolas”, el Changuito Farias Gomez se lució en la percusión y el bajista Micky Rodríguez se adueñó del micrófono en “Fijate” y “Un Buen día”. Pero lo más sorprendente fueron los invitados de la noche: primero subió Vitico para hacer el clásico de Pappo, “El viejo” y luego fue el turno de los kapangueros Mono, Maffia y Maikel que se acoplaron a la murga de “Verano del `92”.

Portando una remera con la imagen de la Virgen de Guadalupe, Andrés Ciro hizo gala de todo su histrionismo y la gente lo aplaudió a rabiar. Finalizado el show de Los Piojos, muchos se quedaron a ver la proyección del filme “Luca” de Rodrigo Espina. Un gran documental que brilló por su emoción y sirvió para mantener vivo el recuerdo del cantante de Sumo.

Luego de tres días a puro rock, la Comuna de San Roque se despidió de su festival con un cielo plagado de estrellas y habiendo presenciado shows muy buenos. En líneas generales, todo salió bien aunque todavía quedan algunos puntos a mejorar como la iluminación y los caminos de acceso al predio así como también el lugar de trabajo de la prensa ya que en algunas ocasiones la carpa destinada a tal fin quedó muy chica. Esperemos que para el 2009, el Cosquín Rock logre tener el nivel europeo al que tanto aspira; mientras tanto sólo quedarán los recuerdos del viaje y el sonido de la música en medio de las montañas.

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