Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Los Tipitos

El teatro de la realidad

Cronista: Gentileza: Juan Manuel Blanco | Fotos: Gentileza: Ro Diaz

11 de Abril, 2008

El teatro de la realidad

Con la excusa de presentar “Tan real”, su última criatura, Los Tipitos se lucieron en dos presentaciones en el Teatro Opera: un disco y un show que prometen afianzarlos en la primera del rock. El Bondi estuvo en la noche del viernes y te cuenta todos los detalles de una noche plagada de lindas melodías.

Difícil es encasillar a Los Tipitos en los rígidos esquemas del rock nacional, ya que la banda  marplatense goza de un estilo particular que bordea cualquier limite de género,  pero no de estilo; ese manifiesto de encastrar bellas y urbanas poesías en fogoneros acordes es una fórmula que los muchachos recrean sin ponerse a sudar. Los Tipitos es una banda de rock que presenta su disco en un teatro, contradiciendo la última moda que impone una futbolización del show 

A las 21.45, apenas quince minutos después del horario anunciado, Walter Piancioli (guitarra, teclados y voz); Raúl Ruffino (guitarras y voz); Federico Bugallo (bajo y voz) y Pablo Tevez (batería)  subieron al escenario tranquilamente, vestidos de frac como los muestra la tapa del disco a presentar y saludando a un público que llenó el teatro. Tomaron sus respectivas posiciones y sin mediar palabras comenzaron con los primeros acordes de  “Tan Real”. La siguieron con “Más allá de los dos” y recién ahí Federico pidió un aplauso para arengar a un público que, muy cómodo, escuchó sin mucha euforia las primeras canciones de la noche.

Cuando Walter tomo los teclados, comenzó una batería de canciones que derrocharon una extraña bella melancolía.  “Sábados blancos”, “Elegido”   “Habla conmigo” y “De este lado de la noche”. Más tarde levantaron la temperatura con “Gatillo” y “Loca por la calle”, y hacie el fin de “Mami” se produjo una graciosa charla entre Federico y su madre, presente entre el público. El show continuo con “Nada es verdad y “Para entender”, temas que tuvieron problemas de sonido, y fue necesaria la colaboración de un plomo que probó la guitarra de  Mariano Custodio, el guitarrista invitado, que no sonaba como tenía que sonar.

Los problemas se solucionaron y Fede dijo: “Vamos con una que sepamos todos”. Fue el momento de “Silencio”, uno de los tantos hitazos con que cuentan.  Después llegó la hora de presentar a Carlos García López, y Walter no ahorró elogios para con el “Negro”, definiéndolo como el mejor guitarrista del mundo. La química entre la banda y el invitado hicieron de “Vívelo” uno de los mejores momentos del show.

Al momento del intervalo, mientras Federico amenazaba con realizar un striptease en medio del escenario, el resto de la banda se retiró para cambiarse los trajes por cómodas y secas remeras. Finalmente, el strip quedo trunco y  Federico se terminó yendo junto con sus compañeros, dejando el escenario vacío.

La segunda parte comenzó con un acústico en el cual engancharon canciones de la vieja época y los cuatro Tipitos sentados al frente del escenario arrancaron los elogios de la gente que los sigue desde la primera hora con “Montiel 134” “Una casa, tres olivos” y “El ojo en la montaña”.Ya con el acústico terminado y con un sonido perfecto, continuaron con “En la vida”, “Como una hoguera” y “Flor negra”, para seguir presentando los temas de “Tan real”.

El Negro García López volvió al escenario para tocar “Te vas” y ante la chicana de Walter (“¿Sabés tocar rocanrol?”), el Negro contestó con un convincente discurso de eléctricos acordes. Luego se acerco al micrófono, dijo “Buenas noches, aguante Los Tipitos”  y  se volvió a llevar una de las ovaciones de la noche.

Siguieron con “Rap”, y dos chicas comenzaron a bailar por los pasillos del teatro,  provocando las corridas de los acomodadores para retornarlas a sus plácidas butacas,  pero el perfecto control se terminó con “Esa forma de viajar”. Los acordes de “El poli”  pusieron de pie al público, a pesar de los esfuerzos de los acomodadores para evitarlo, tarea que abandonaron definitivamente cuando sonó en un teatro en llamas uno de los mejores temas del rock nacional: “Basta para mí”

Llegando al final de la mágica velada, “En el cielo” “Trip” y “Algo” siguieron agitando las aguas, hasta que llegó el último tema, “Campanas en la noche”,  y el fuego se hizo infierno. La banda comenzó a despedirse, pero la gente empezó con el siempre vigente “una más y no jodemos más”. Los Tipitos volvieron y  tocaron su ya clásica  “payasada” que cada vez suena mejor: “Celebration”, “Sure know something”  “Billy Jean”  “Funky town”  y “Last train to London”; un mix ochentoso que fue el cierre perfecto para una noche que tomó calor con cada paso de la banda.

Los Tipitos vinieron preparando este show durante mucho tiempo: se notó el esfuerzo de los ensayos y nada pareció librado al azar. Con un nuevo disco bajo el brazo y luego de haberlo mostrado en sociedad como Dios manda, soplan vientos a favor para estos Grandes Tipitos.

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