Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Cuatro Pesos de Propina

La voz ronca, de bronca

Cronista: Pablo Andisco | Fotos: Beto Landoni

16 de Mayo, 2008

La voz ronca, de bronca

Cuatro Pesos de Propina es una de las caras nuevas de la siempre atrayente movida uruguaya. El Bondi viajó hasta el barrio de La Boca para contarte su propuesta de mixtura musical y discurso combativo en un marco de independencia y autogestión.

Desde que Los Shakers mostraron su beat irresistible allá por mediados de los ‘60, siempre es interesante escuchar lo que pasa en el Uruguay, y este ejercicio se hizo cada vez más común en la última década. En este caso la invitación venía por el lado de Cuatro Pesos de Propina, quienes presentaron “Se está complicando”, su disco debut editado en 2007, en el Teatro Verdi, ante una buena cantidad de público.

Cerca de las 22.30 el show arrancó con “Puñeta mañanera” y por espacio de dos horas la banda presentó su propuesta que combina ska, reggae, candombe y hip hop, con una actitud bien rockera y letras contestatarias. Las influencias de Mano Negra y Los Fabulosos Cadillacs están a la vista, pero el toque rioplatense, tanto en la percusión como en los arreglos de las voces, constituyen su marca distintiva.

Los Cuatro Pesos son ocho músicos y por momentos el escenario queda chico. Emiliano Pagano en batería y Gastón Pepe en percusión forman la base junto al bajo de Rodrigo Calzado. Pablo Viñas en teclados y acordeón, Rodrigo Baleado en saxo tenor y Pablo Piñeyro en saxo alto son los encargados de aportar los matices necesarios para cada canción. Gastón Puentes se luce como la única guitarra y el cantante Diego Rossberg llena de energía las tablas y se permite compartir algunos temas saltando con su público, para terminar el show al borde de la afonía.

Más allá de algunos problemas de sonido, sobre todo en la voz principal, el show se desarrolló sin fisuras y transcurrió entre la presentación del disco y adelantos de lo que sería su segundo trabajo, con intenciones de editarse hacia fin de este año. También hubo lugar para un set acústico en el que la banda se propuso trasladar el encantador espíritu de la playa de Valizas al porteñísimo barrio de La Boca y se despacharon con un segmento fogonero con “Glu glu” como punto más alto.

Dentro de las influencias de la banda se encuentran también dos leyendas de la música popular uruguaya, que tuvieron en común una carrera fugaz, plagada de bohemia y por los márgenes de la industria musical, como Eduardo Mateo y Jorge Lazaroff. Del primero hicieron un fragmento de “Siestas de mar de fondo”, pegada a “Vente pa’qui”, una canción con claras influencias de Mateo y su estílo característico de bossa candombeada, mientras que de Lazaroff rescataron “Hoy sopa hoy”, cuya letra contestataria se adapta perfectamente a la propuesta global del grupo.

Para la recta final del concierto retomaron los temas más enérgicos, como “Latino”, con cita a “No tan distintos (1989)” de Sumo y letra en pos de la unidad latinoamericana; “La Balacera”, un hip hop a dos voces líderes y con una densidad in crescendo y “Pirata”, un tema con destino inevitable de hit renegado, con música de ska saltarín y letra contra los mercaderes de la música, una auténtica declaración de principios de la banda.

Dos horas de concierto le bastaron a Cuatro Pesos de Propina para dar un paso más en su aventura en tierra argentina. La energía recíproca entre la banda y el público y la larga tradición de intercambio rioplatense le abren el crédito para futuras excursiones.

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