Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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El Atolon de Funafuti

Musical fenómeno natural

Cronista: Gentileza: Sabrina Barbalarga | Fotos: Beto Landoni

17 de Mayo, 2008

Musical fenómeno natural

Los under de Atolón de Funafuti llenaron El Condado de potencia, calidad y diversidad musical.

En los tiempos que corren, en medio de esta industria cultural regida por las reglas del mercado, encontrar algo que escape a estas normas y se destaque por su calidad artística es francamente una odisea. Si un atolón es un fenómeno natural, una isla de coral por lo general con forma de anillo que se forma en medio del océano, como su nombre lo indica, El Atolón de Funafuti se perfila justamente como una isla donde hacer pie para no naufragar en medio de tanto producto musical pensado en términos de mercado, homogéneo y prefabricado.

La cita era el sábado pasado en El Condado para seguir presentando “Pequeños rostros en piezas” (2007) primera producción del grupo. A eso de las 22:30, arrancó el show de esta banda under de rock con personalidad y potencia que gusta salir de los convencionalismos. Por poco más de una hora, Tino Moroder (quien fuese bajista de El Soldado) en voz y guitarra, junto a Martín Irrazábal (guitarra), Marilina Calós (violín y clarinete), Diego Caletti (batería), Lucas Herrera (teclado) y Eduardo Baeza (bajo) recorrieron un repertorio signado por un rock ecléctico, explosivo y original. A pesar de la cantidad de músicos, a los que se sumaron otros participantes, todos los temas sonaron bien coordinados y precisos. Con canciones viejas y otras de su nuevo disco como “50 miligramos de rock”, “El Paladín” o “Caperucita y el huésped”, demostraron que sin dudas, el punto fuerte de la banda es el vivo, y que su trabajo discográfico no llega a reflejar todas sus potencialidades.
 
Entre lo más distinguido de la noche estuvo la labor de Marilina en el violín o el clarinete, dependiendo del caso, que le agregó un tinte más de heterogeneidad y distinción a los temas. También se destacaron por su corte rockero y oscuro “Fuego idiota” y  “Bestias del Orden”. Además, con canciones puramente instrumentales como “Música para pájaros”, o la inclusión de músicos invitados en percusión, trompeta, guitarra y voz, la noche fue adquiriendo diferentes matices que nutrieron al show con una alta y diversa calidad musical. Finalmente, el Atolón junto a la viola de “Piraña” Peralta, ex El Soldado, cerró con “Viajero” un recital enérgico, prolijo y complejo.

El Atolón de Funafuti dio en El Condado un show de alta calidad artística y siguió confirmando no sólo que son un grupo con buenos músicos e identidad propia sino también que el vivo es su punto fuerte, y que sin dudas, son una promesa del under  local altamente recomendable.

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