Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
Seguinos en

Whitesnake

Viejo zorro

Cronista: Gentileza: Pablo Krause | Fotos: Beto Landoni

14 de Mayo, 2008

Viejo zorro

Whitesnake reventó el Luna Park con la potencia de su incansable maquinaria de hits. Con maña, pero también con fuerza.

A poco más de dos años de su última visita, cuando de la mano de Judas Priest se presentaron en la cancha de Ferro, David Coverdale hizo desembarcar a su “cobra blanca” una vez más en Buenos Aires. Ahora ya no para anunciar su regreso a la ruta, pero sí al estudio, con la presentación del flamante “It’s Good to be Bad”. Esta vez el platinado cincuentón le apuntó al Luna Park, con dos funciones en miércoles y jueves, después de haber evaporado los tickets para la primera.

De manera casi anecdótica, la casualidad llevó a que las tres bandas que encabezaran el Monster of Rock de 1997 en cancha de Ferro, volvieran a pasar por nuestra capital en el mismo mes: al doblete de Whitesnake se le sumó el concierto de Queensryche en Obras el sábado por la noche, y la próxima semana Megadeth volverá a aterrizar en nuestro país para dos fechas en “el palacio de los deportes”.

Y el puntapié inicial de esta mini-seguidilla de recitales hace que la vara quede bastante alta, ya que el ex Deep Purple se despachó con dos horas más que intensas de show. Con el estadio cubierto más grade de Buenos Aires totalmente colmado, la noche del miércoles sirvió como repaso y demostración de cuán enorme resultó la carrera que Whitesnake forjó en estos (intermitentes) treinta años.

Si bien la lista de temas dirá que la velada comenzó con “Best Years” (de su más reciente disco), lo cierto es que más allá de la exaltación de la gente, fue “Fool for your loving” el tema que realmente hizo estallar a la multitud, que respondió con el infaltable “Olé, olé, olé, Whitesnake... Whitesnake”.

Prácticamente podría decirse que el show se dividió en dos partes, marcadas por los solos de guitarra y batería entre los que apenas se coló “Crying in the Rain” y una versión acústica de “The Deeper the Love”. Antes, “Bad Boys” y “Is This Love” se intercalaron con algunas canciones del disco nuevo, pero tras el regreso con “Guilty of Love” llegó la catarata de hits y clásicos que el público estaba esperando.

“Gimme All Your Love Tonight”, “Here I Go Again” y “Still of the Night” fueron la demostración visual y musical de que Whitesnake conserva todavía hoy la magia que los llevó al mega estrellato cuando el glam se comió al mundo (MTV mediante) en los años ’80. Tanto por la potencia y el gancho de las canciones, como por el despliegue escénico de la banda, dato que habla muy bien de lo acertado que ha sido Coverdale a la hora de incorporar músicos a lo largo de su carrera.

Como para alejar los comentarios de “esta viejo y ya no le da la voz”, el rubio se despachó con una versión a-capella de “Soldier of Fortune” antes de que “Burn” y un pedacito de “Stormbringer” marcaran el fin de la noche. Pero lo cierto es que, más que capacidad vocal, es inteligencia lo que usa Coverdale para evitar caer en evidencia de que los años no vienen solos: cuatro de los cinco músicos que lo acompañan apoyan con coros los estribillos, y aprovecha al público para evitar los agudos más jugados. Un viejo zorro que sabe utilizar sus mañas para caer siempre bien parado, y seguir convirtiéndose en leyenda.

TODAS LAS FOTOS