Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Chevy Rockets

No detienen su motor

Cronista: Pablo Andisco | Fotos: Beto Landoni

19 de Junio, 2008

No detienen su motor

Los Chevy Rockets siguen presentando su disco “12 años vivos”. La cita fue en El Condado y El Bondi, estuvo presente en otra fiesta de rythmn and blues.

Los encargados de empezar a ponerle calor a la fría noche porteña fueron los chicos de Don Burro, una banda del sur del Gran Buenos Aires, que presentó temas de sus dos trabajos editados. Hacen un buen rock de guitarras, con influencias de AC/DC y Creedence, entre otras bandas de los ‘70s, y mostraron su música ante el respeto de quienes esperaban a los Chevy y un buen número de seguidores propios. Cumplieron con un poderoso set, entre temas propios (“Que demonios”, “Viajero”) y algunas versiones (“Rock and roll y fiebre” de Pappo; “Highway to hell” de AC/DC), Don Burro demostró buena presencia en las tablas, sobre todo en Martín Federico (batería) y Gafo Guillén (Voz y guitarra). 

Cerca de las 23.30, las luces se apagaron y la pantalla proyectó el video de “Vieja estación”, grabado en ese mismo lugar y con la presencia de Ricardo Tapia, de La Mississippi, un adelanto de lo que iba a suceder. La banda subió entre aplausos y arrancó con “Solo necesito un poco de suerte” un show de casi dos horas y media en el que mostraron lo que vienen haciendo hace justamente doce años: rock, blues, R&B, y demás ritmos de origen negro, siempre comandados por el carisma rocker del “Vasco” Bariain.

Este rodaje se manifiesta en el escenario, ya que todo está en su lugar  y cada músico tiene su espacio para destacarse, aunque sobresale la armónica del “Chino” Masunaka, ya que a su virtuosismo le agrega sentimiento y actitud, al punto de terminar flotando sobre las cabezas del público. Juan Pillado comanda desde la batería los quiebres tan propios del género y Gabriel Gómez, juega con su bajo sobre la melodía de “Miss You”, de los Stones, para dar paso a “Después de todo”. Mención especial para la frescura que aportan los “nuevitos” de la banda: Federico Sellés en teclados y Jorge Blanco en primera guitarra. Todo esto se resumió en “Vas a pedir”, un blues acorde con la jornada lluviosa, con solos de cada uno de los músicos y una interpretación desgarradora del Vasco.

Luego de un reposo instrumental, los Chevy pisaron el acelerador para ya no soltarlo más. “¿Quieren la bota o no quieren la bota?”, preguntó el cantante y no necesitó respuestas. Con los primeros acordes de “La gira”, la ya clásica bota de vino tinto empezó a recorrer las mesas hasta llegar al escenario. Y todavía faltaban emociones e invitados. Durante “Vieja estación”, Ricky Tapia se hizo presente una vez más, pero esta vez en carne y hueso y sobre el escenario. Y a partir de allí un clima de zapada y fraternidad se apropió de El Condado. Pasaron la versión funkeada de “No pibe” de Manal, y “Tengo lo tuyo” y “Rompecorazones”  con el “Ninja” Miretto, guitarrista y cantante de El Vagón. La gente estaba más que satisfecha, pero faltaba aún más.

El amague de retirada sólo duró unos segundos, hasta que el Vasco tomó nuevamente el micrófono: “Subí Ricky, te necesitamos acá, vamos a hacer ‘Nostalgias’”. El cantante de La Mississippi recogió el guante para una versión algo jazzeada y a dos voces del tango de Cobián y Cadícamo. Ya para cerrar, con el Ninja otra vez en guitarra y todo el boliche de pie, para rockear con “No obstante lo cual”, de Riff. Abrazo de los Chevy con sus invitados y aplausos y gritos de su gente, que había disfrutado de una intensa noche de rock y blues.

Gran concierto de los Chevy Rockets, en un lugar que sienten como propio y con invitados de los que suman. La mejor manera de continuar festejando sus 12 años en la ruta

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