Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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No Lo Soporto

Azafatas

Cronista: Pablo Andisco | Fotos: Beto Landoni

11 de Septiembre, 2008

Azafatas

Las chicas presentaron “Avión” en La Trastienda en un show contundente que reafirma los buenos vientos que soplan para el trío.

Apenas habían pasado las nueve de la noche cuando el riff de “Avión” empezó a sobrevolar el ambiente. Uniformadas en negro, las chicas  siguieron la misma ruta del disco: “Cambiar es existir”, confirmando el motivo de la reunión: la presentación oficial de su segundo álbum, receptor de comentarios positivos tanto de la crítica como de sus colegas músicos, que derivaron a que una buena cantidad de público se acercara el jueves al boliche de San Telmo.

Naila Borensztein canta y toca la guitarra en un contraste interesante, ya que a la potencia del instrumento le opone la dulzura de su voz, pero algunos dejos de timidez a la hora de las palabras evidencian cierta incomodidad en el rol de frontwoman. Más cómoda en ese juego parece sentirse la bajista Lara Pedrosa, que además aporta coros y se anima a la guitarra acústica y a la voz principal en “Otro lado”. De cualquier manera, queda claro que el trío (que se completa con Lucía, hermana de Naila, muy ajustada desde los parches) busca conmover a partir de su música y no cae en demagogias inútiles. Apenas algunos saludos entre tema y tema y muchos agradecimientos para quienes hacen posible que disfruten este buen momento.

Si bien la estructura de la banda es naturalmente un trío, No lo soporto presentó el jueves una formación más cercana a un sexteto. Durante todo el show, Agustín Ferro acompañó como segunda guitarra, mientras que entraban y salían Fernando Samalea con su percusión y Diego Blanco, de Pericos, en los teclados. Estos cambios le aportaron riqueza a su sonido indie, y le permitieron ganar en amplitud climática, como en el caso de “Seres”, un tema oscuro y denso que terminó con Naila jugando en las teclas. Además, realizaron un interesante trabajo de imágenes sobre el fondo del escenario, con el itinerario de un vuelo como metáfora recurrente.

“Instante” dio lugar a un intervalo que contó con la proyección del videoclip de “Nunca iré”, el tema en el que colabora Gustavo Cerati. Al finalizar, volvieron las chicas al escenario, esta vez vestidas de azafatas, como en la tapa del disco, y, algo extraño, tocaron en vivo el tema que acababa de sonar. Se esperaba la presencia de Gustavo, igualmente reconocido y justificado por la bajista, y la versión sonó algo extraña, ya que tanta rotación había acostumbrado el oído a un duelo vocal. “Voy a estallar” y “Trueno” cerraron una parte del show, que hasta ese momento estaba íntegramente dedicado a la presentación del disco.

Tras un breve parate llegó “Insignificante”, un chill rock de su primera placa, No lo soporto (2005), y luego el bajo machacante y un bombardeo de imágenes urbano industriales afianzaron la idea de alineación urbana, preludio para “Hoy”. Llegando al final, “No sé” y “I can’t tell you” contaron con una apuesta riesgosa, ya que subieron algunos fans a cantar con las chicas: un pelado aprobó en la primer canción, mientras que no tuvo tanta suerte el improvisado dúo que cantó en inglés, acaso perjudicado por el idioma. Luego de los saludos y agradecimientos de rigor, llegó un bis fuera de programa: la repetición de “Avión”, una costumbre propia del rock de otro tiempo.

No lo soporto presentó su segundo disco y demostró que su crecimiento en los medios y el ámbito musical empieza a tener un correlato con el de su público.

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