Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Lenny Kravitz

Glamour, Fuerza y Talento Invadieron La Boca

Cronista: Gentileza: Gabriela Roxana Porzio | Fotos: Gentileza: Juan P. Bravo

12 de Marzo, 2005

Glamour, Fuerza y Talento Invadieron La Boca

Bajo un extremado operativo de seguridad y control, y luego de largas caminatas hasta acertar con la boca de entrada indicada, “La Bombonera” cubrió su 90% de la capacidad destinada al evento, con almas expectantes de ver como uno de los shows

Bajo un extremado operativo de seguridad y control, y luego de largas caminatas hasta acertar con la boca de entrada indicada, “La Bombonera” cubrió su 90% de la capacidad destinada al evento, con almas expectantes de ver como uno de los shows mas esperados a lo largo de los últimos tiempos, por fin se hiciera realidad!!!.

Al ingresar al estadio nos encontramos con un gran escenario que más tarde encendería sus luces y nos mostraría todo su poderío. El mismo estaba armado sobre los palcos privados de la cancha, “sobre el del Diego” , como para que la doce aplaudiera y vibrara con otro grande. En sus laterales dos pantallas nos ayudarían a ver desde cualquier extremo, los primeros planos de todo el acontecimiento. Frente al escenario se extendía una zona vip y muy chic que hacía de las suyas, las cientos de butacas eran ocupadas por artistas, músicos, modelos, empresarios y otras yerbas del medio mundano y farandulero.

Para calmar la ansiedad y aquietar la espera, la fiesta comenzó de la mano de Javier Malosetti Trío, seguido por Dante Spinetta, quien con un rítmico y pegadizo set de temas, y acompañado por dos bailarinas, precalentó el ambiente y las palmas de los presentes. Dentro de su repertorio figuraron temas ya conocidos como “Dónde vas” y algún que otro estreno, pero el punto culminante fue cuando el músico invitó al escenario a su padre, Luis Alberto, a quien el público rindió de pie calurosas muestras de admiración y respeto. Juntos Dante y el “Flaco” tocaron con todas las garras “El Guatemalo” y así se despidieron.

Luego de casi 1 hora de espera, para permitir el ingreso del resto de los concurrentes, a las 22.10hs. se apagaron las luces del estadio, y la gente estalló ante la caída de un negro telón. El escenario brilló en todo su esplendor y allí hizo su aparición la estrella de la noche, Lenny Kravitz.

Impecablemente vestido de negro, camisa con grandes puños de un brillo plateado, una larga chalina de seda atada al cuello, cubierto con un sobretodo con el interior rojo y de grandes lentes oscuros, se dispuso a comenzar el show tras los primeros acordes de “Minister of Rock N’Roll” de su última placa “Baptism” . Como queriendo abrazarnos a todos juntos y luego de promulgar a viva voz “Soy el Ministro del Rock and Roll” , por casi mas de un minuto se quedó parado frente al micrófono con los brazos abiertos y mirando a la masa de gente que no paraba de gritar y de aplaudirlo. Desde ahí en adelante todo fue luz, magia y un sonido que rozaba con lo perfecto.

A sus espaldas y como parte de la decoración escenográfica, prendían y apagaban al ritmo de la música sus iniciales LK, y por debajo de ellas otra era la que ayudaría a iluminar la noche y complacería sin dudas nuestros oídos, Cindy Blackman, quien de malla de dos piezas negra con flecos plateados, no dejaba de asombrarnos por la fuerza y la calidad con la que tocaba la batería.

Acompañado por una sólida banda y un coro que nos hacía estremecer, Lenny nos dejó disfrutar de temas nuevos como “Lady”, “Where are you runni”, “California” , etc..., pero no se olvidó de dedicarnos la mayor parte de los clásicos que todos queríamos escuchar como “Fly Away”, “Again”, “Can’t get you off my mind”, “Stand by my woman”, “It ain’t over ‘til it’s over”, “Black velveteen” , y muchos otros, aunque la gente saltó, coreó y aplaudió mas cuando sonaron “Alwayson the run” y “American woman” .

Tanto en inglés como con unas breves palabras en castellano, Kravitz no dejó de comunicarse, dijo “que estaba felíz de tocar en Argentina”, que éramos un público “extraordinariamente único” , que “lo mas hermoso que tenía el país eran sus mujeres” , que “nos amaba” y algunas otras palabras llenas de cariño.

Ya casi para el final y después de un brevísimo descanso, el músico volvió solo al escenario y con una guitarra hizo una bellísima interpretación acústica de “Calling all Angels” , luego se sumo la banda para la gran despedida. Lenny no se privó de nada, ya que bajó del escenario de sorpresa y se dedicó un buen rato a saludar personalmente a quienes se encontraban en las primeras filas. Custodiado y acompañado por la gente subió y tomó una guitarra con los colores y el escudo de Boca Juniors, la mostró en lo alto mencionando a Maradona y al equipo Xeniese, y luego tocó sin piedad para que enloqueciera el estadio completo con la última canción de la noche, “Are you gonna go my way” .

Quienes pudimos presenciar el espectáculo, estuvimos frente a uno de los mas exquisitos, carismáticos y completos músicos del planeta, el poseedor de una cálida y potente voz y un absoluto dominio escénico, que hizo durante 2 horas rendir a sus pies y enamorar al público de Argentina.

Mas que satisfechos y en absoluto orden 35.000 seres nos marchamos por donde vinimos, quizás preguntándonos cuanto tiempo pasará hasta que lo volvamos a ver por estos pagos, pero nos queda grabado en las retinas y los oídos el emocionante recuerdo de lo vivido.

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