Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Pepsi Music

Raro, como encendido

Cronista: Gentileza: Leo Ros | Fotos: Gentileza: Leandro Ciaffone

05 de Octubre, 2008

Raro, como encendido

Un hiperactivo y glorioso Andrés Calamaro y Los Auténticos Decadentes dieron cátedra festivalera en la noche 7. Antes, Los Tipitos, Loquillo, Estelares y Sponsors sirvieron de banda sonora para una tarde muy soleada.

La fecha 7 del Pepsi Music convocó a familias y grupos de amigos, que desde temprano y aprovechando el sol del domingo, fueron copando las instalaciones del Club Ciudad de Buenos Aires. A las 16 en punto, y mate mediante, los que primero llegaron disfrutaron de Ella es tan cargosa, la banda de Castelar, que a fuerza de algunos hits radiales, llevaron un grupito interesante de gente. Arrancaron con “Donde van las melodías” y cerraron con “Ni siquiera entre tus brazos”, show que repitieron luego, en el escenario ubicado en la isla, a eso de las 20.

Siguió Smitten, con un combo entre covers como “Come together” de The Beatles y “Desconfío” de Pappo y los temas que llevaron al grupo a las mochilas de los colegiales, como “Todas esas cosas”. El sol quemaba más que nunca cuando salió a escena Sponsors, la nueva agrupación de Joaquín Levinton. De riguroso traje negro, tocaron casi todos los temas de “110%”, su primer disco, y alternaron con ciertos clásicos de Turf, como “Pasos al costado”, “Magia blanca” y “No se llama amor”, en los que Levinton casi ni cantó, cediéndole el micrófono a la gente. En el medio se animaron a “Que sea rock”, de Riff, para lucimiento de Guty, el guitarrista. Al mismo tiempo y en el escenario alternativo tocaron en sets cortitos, el retro rock de Banda de Turistas, con un nutrido público asistente, el español Pablo Moro (con Franchie de Mancha de Rolando entre el público) y Pablo Sbaraglia, con la mayoría de los temas de “El Club de las monedas de plata”.

El escenario mayor lo abrieron Los Tipitos, que arremetieron de entrada con “Brujería”, su hit número uno. Siguieron con “Algo” y luego presentaron “Más allá de los dos”, un tema nuevo con temática romántica y aires setentosos. En medio del set largaron una floja versión “Siguiendo la luna”, de Los Fabulosos Cadillacs, a dos voces y con teclados en lugar de los vientos característicos. En ese momento la carpa alternativa se llenaba de gente dispuesta a ver a Mama Pulpa, la banda que integraba el auténtico decadente Martín Lorenzo antes de unirse a Cucho y los suyos. Ritmos latinos y una onda Sumo en el tratamiento de las voces, las violas y el saxo, fueron como un presagio de fiesta, a pesar de que muy pocos asistentes conocían los temas. 

Luego del cierre de Los Tipitos arrancó el español Loquillo y los Trogloditas, con un show rockerisímo, ya desde “Rocanrol actitud”, el primer tema del set. Loquillo, rara mezcla entre Ricardo Iorio y Morrisey, fumó un cigarrillo tras otro mientras cantaba y se golpeaba el pecho. Luego del cierre con “Cadillac”, Loquillo se fue y se desató la fiesta en el escenario principal con Los Auténticos Decadentes. Abrieron con “Somos”, la única canción de su último disco, “Club Auténtico Decadente” que tocaron. En un desfile loco de hits y para el éxtasis popular, los DK fueron de “Cómo me voy a olvidar” a “Los piratas”, para derivar en “Vení Raquel” (más al palo que nunca) y terminar con “Loco (tu forma de ser)” y “Siga el baile”. Sinónimo de fiesta. “Y este año se nos saltó la térmica, porque cumplimos 22 años como banda y es como el primer día”, tiró Cucho antes de “Pendeviejo”, mientras que desde el campo una rubia cincuentona de calzas y botas bailaba sin parar.

La fiesta decadente chocó de frente con el tango de “Camas separadas”, primer tema del show de Estelares. Los platenses (que debían abrir la fecha) terminaron siendo el entremés entre los Decadentes y Andrés Calamaro. “La noche no nos quiere, caímos en cualquier lado”, dice uno de los versos de “América”, que precedió a “Moneda corriente”, canción cantada originalmente junto a El Salmón. “Este es la noche de Andrés, todos los sabemos”, anticipó el cantante Manuel Moretti.

Y la noche de Calamaro arrancó con “El Salmón” y “Los chicos” con un Andrelo energizado, viola en mano. “Compañeros y compañeras: Buenas noches”, saludó micrófono en mano mientras caminaba la pasarela entre el público, justo antes de empezar “Tuyo siempre”. Así fue transcurriendo el show, con Andrés desplegando locuacidad y haciéndose cargo de su rol de cantautor rockero y popular, sólo con el mic en la mano y sin guitarra ni teclados de por medio. “Mi gin tonic” abrió paso al recuerdo a Los Rodríguez, en “A los ojos”, en la que Calamaro peló la remera de Paul Stanley, de Kiss, que usó durante todo el recital. Los hits de “La lengua popular” se hicieron presentes con “Carnaval de Brasil”, “5 minutos más” (con aires murgueros) y “Soy tuyo”. De los viejitos pasaron “Todavía una canción de amor”, “El día de la mujer mundial” y “Elvis esta vivo” (en versión más acelerada).

No faltaron los tangazos “Jugando con fuego” y “Los mareados”. Y el reggae, en “Te quiero igual” cuando retomó la viola que había dejado al principio del show, para mechar algunas estrofas de “Three Little Birds” de Bob Marley. El Calamaro polémico apareció con las frases “Si yo fuese presidente, subiría el impuesto a la soja y lo repartiría entre todos” (antes de “Estadio Azteca”) y "Bob Marley está vivo, se fuma un porro conmigo" (como intro de “Flaca”). El final fue una catarata que dejó exhaustas a las 30 mil personas que desbordaron el estadio (atenti Andrés que el Club Ciudad está cerca de River). “Loco”; “Crímenes perfectos”; “Me arde”; “Alta Suciedad”; “Sin documentos”; “Canal 69” y el esperadísimo “Paloma” fueron lo último de un show impresionante, con el mejor Andrés Calamaro en mucho tiempo.

Inesperadamente a las 23:30 y cuando la mayoría del público se iba, arrancó el set de Nikita Nipone, pautado previamente para el horario que terminó ocupando Estelares. Los Nikita, a quienes Calamaro ha elogiado repetidas veces, se pararon frente a las 200 personas que quedaban para hacer algunos temas de “Una oración”, su último disco. A pesar del fastidio, hicieron un buen show, con morocha en corpiño entre el público incluido, y cerraron una de las mejores fechas del festival.

La noche del domingo significó el retorno del Andrés Calamaro showman y una nueva confirmación de que en un buen festival no pueden faltar Los Auténticos Decadentes.

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