Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
Seguinos en

La Zurda

Venas abiertas de América Latina

Cronista: Sergio Visciglia | Fotos: Beto Landoni

17 de Octubre, 2008

Venas abiertas de América Latina

La Zurda se presentó en La Trastienda luego de su quinta gira por Europa, con su combo de rock mezclado con diferentes ritmos y estilos marcados por claras influencias autóctonas de nuestro continente.

Las luces se apagan y se abre el telón. Aparece un pseudo payador que nos hace reír un ratito, los bombos comienzan a sonar, y la voz del multiinstrumentista Emanuel Yazurlo empieza a entonar versos anticolonizadores de una América Latina explotada mientras suena el charango. El huayno rock “Despacito” va tomando forma y uno puede cerrar los ojos y verse plácidamente en algún valle norteño de nuestro país. Pero no, está en La Trastienda, en la ciudad de Buenos Aires, y ya lo supo cuando vio minutos antes al ex jefe de gobierno Jorge Telerman abrir con llave la puerta de las oficinas del lugar.

Sin embargo, uno elige quedarse con la primera opción, más abstracta pero no por eso menos cierta. Esa sensación generó La Zurda en varios segmentos de su show del viernes pasado, pero los matices fueron muchos y mejor será relatarlos de a poco.

Bailar y bailar diferentes estilos es la consigna de la noche, obviamente sin la necesidad de ser un experto en el tema. La música de La Zurda incita a mover los pies de distintas maneras, desde saltitos en el lugar, hasta crear un puente grupal en medio de la pista del recinto, pasando por intentos de pasos de chacarera y candombe, entre otros ritmos. Eso es lo que se escucha, eso es lo que transmite esta banda a lo largo de sus canciones.

Es así que la latinesca “Echale semilla” se entremezcla con el ska “Mimbre y café” (que contó con la presencia del ex Arbol Edu Schmidt en… ¡Sí, violín!), los aires de canzonetta “Me piace tanto” (nacida en una de las tantas giras por Italia que la banda ya cuenta en su haber), o la más tranquila y acústica “Para viajar”, canción que da nombre al segundo disco de este grupo oriundo de Haedo, lanzado en el año 2007.

Vuelve el payador con su poncho y su charango, verseando con la estructura típica de sextinas, parafraseando e ironizando algunas rimas del “Martín Fierro” de José Hernandez. La banda retorna y el cantante lo presenta como “Don Palmo”, cuya actuación serviría de preludio para “La casita del hornero”, estupenda chacarera que con su letra y su música vuelve a transportar mentalmente a más de uno hacia lares más naturales de los que nos ofrece la gran ciudad. Le siguen dos grandes canciones pertenecientes a la placa debut de la banda en el año 2002, “Andaré” y “El mundo”, que además de completar un tridente con los mejores momentos de la noche, también son las encargadas de cerrar el telón.

Pero todavía quedaba tiempo para un poco más, y al volver a verse el escenario se puede observar a Ema, cantante de la banda, tocando la introducción de una canción nueva, “Ilegal”, esta vez con el teclado. Enumerando, se podría decir que a lo largo del show, el vocalista además de cantar tocó el charango, la guitarra criolla, guitarra eléctrica, trompeta, armónica y por último el teclado, corroborando entonces aquel adjetivo de multiinstrumentista que se le daba al comienzo de la crónica.

El tema “Los últimos” marca ahora sí el final del concierto, luego de una hora y media de música. Y para volver a nuestro lugar preferido para esta noche, nada mejor que un reggae que viaja con su letra, sus instrumentos y su música, por todos los caminos del altiplano. Claro que apenas suena el último acorde las luces se encienden, los muchachos de prevención invitan al público a retirarse, y las promotoras invaden las calles de San Telmo. Al menos Telerman ya no está, y el show de La Zurda satisfizo las necesidades musicales, bailables y viajeras de todos los presentes.

La propuesta de viajar por amplios y variados lugares de Latinoamérica (y de más allá también) que ofrece la música de La Zurda es irresistible ante el público que los sigue, ansioso de escuchar y bailar diversos estilos. Y quien se tope con ellos, que sepa que de alguna u otra manera va a emprender un viaje hacia algún lugar placentero.

TODAS LAS FOTOS