Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Personal Fest

Satisfaciendo gustos

Cronista: Gentileza: Sebastián Barrera | Fotos: Gentileza: Leandro Ciaffone

31 de Octubre, 2008

Satisfaciendo gustos

Un sol de puta madre (es que fue así má) para una tarde de mezclas raras pero que conformó a sus distintos seguidores.

¿Los de Offspring siguieron sacando discos después de “Americana”? Se ve que sí, pero no nos sofocaron con video clips las 24 horas del día cómo con todos esos hits insoportables que sacaron en los finales de los noventa. En el 2000 “Conspiracy of one” asomó dos temas y el resto quedó en el olvido: “Splinter”, del 2003 pasó inadvertido para aquellos chicos que, si los escuchaban, era por que los de California vivían en un estudio de televisión, creando cosas simpáticas con temas pegajosísimos, que si los escuchabas dos veces al día, se transformaba en la banda sonora de cualquier silencio cotidiano. Por repetitivo, y por tener un coro genialmente fácil de recordar.

Ya habían venido en el 97, 99 y 2004, para otro festival y cuando parecía que todo se terminaba, entre peleas, rencores y caprichosos de gente famosa. Ahora sacaron un disco como “Rise and fall, rage and grace”, y vinieron para comenzar la primera de las dos fechas del Personal Fest.

Antes de los veinte temas de los muchachos punk, el ambiente era completamente distinto, por error de grilla o coherencia desconocida, pero que toquen en la misma jornada The Jesus & Mary Chain, !!! (chik chik chik) y Spiritualized demuestra polos obvios entre sonidos y vestimentas: de día camisas rayadas de chicos indie, de noche remeras viejas (y nuevas) de los primeros discos de The Offspring. Nadie quería perderse a sus candidatos y pocos quedaron con gusto a nada.

Los de !!! viven de joda, alegrando al planeta con su punk, funk, ruidos, gritos y una mujer gorda y negra bailando con toda la onda posible. Banda de noche que tocó de día y que cumplió el objetivo de ir adelantando a otra banda que generó expectativa desde su reunión y su confirmación hace unos meses.

The Jesus & Mary Chain rompió todo en los ochentas con un discazo como el primero (Psychocandy, 1985) y sirvió de inspiración a bandas como Sonic Youth o My Bloody Valentine (parece que vienen, guarda). Ya en el 2008, con tanto cambio en la electrónica, el pop-noise y valores y reglas del mercado, los de JAMC debían (y lo hicieron) respetar sus canciones, continuar dando vida a cosas que ya no se escuchan y rendirle honor a lo que nunca volverá a ser.

Tocaron "Some candy talking" y "Sidewalking", "Just like honey", por razones éticas y terminaron fuertísimo con “Revenge”. Más viejos y oxidados que antes, claro, pero vivísimos y con ganas de seguir dando vueltas tocando sin necesidad de matarse a palos entre ellos. Adelantaron cosas pero habrá que esperar un posible disco para analizar, mientras están los viejos cds, siempre listos en sus respectivas cajitas.

Al minuto de terminar una banda, comienza la siguiente, de un lado al otro, apurando el paso para ver el comienzo de lo mejor de la noche. Los ingleses de Spiritualized demostraron cómo sonar bien en vivo y cómo pasar de la criolla a la eléctrica sin que te des cuenta. Del folk al noise (rock espacial según algunos especializados en romper las bolas). Del disco nuevo (Songs in A&E) a su obra máxima (1997): Ladies and gentleman we are floating in Space, creando el verdadero significado de show conceptual, con ambientes obscuros y coros gigantes, voces destruídas y un Jason Pierce de costado al público, para poder verlos de lejos, a todos, mezclando sonidos de todas partes. De lo mejor del año, sin duda.

Esta vez no hubieron corridas: el escenario principal ya estaba colmado por todos los que querían estar cerca The Offspring, su banda de secundaria, la preferida para los que quieren conocer el punk sin gastarse en revolver los ochentas. "Kids aren’t alright" y "Staring at the sun", a todo volumen y "Why don’t you get a job?" y "Pretty fly (For a white guy)” coreada entre las quince mil personas (y gracias, porque dicen veinte mil, vaaaaamos).

Un show rápido de unos ya señores de cuarenta con ganas de tener veinte, cantando temas viejos y nuevos, reconfortando ansiedades de los ya no adolescentes que fueron víctimas de la nostalgia del hermoso colegio.

Una tarde/noche bien completa, para todos los gustos, con Massacre siempre aportando ambiente festivalero, Los Pericos de contrabando pero lindo para una linda tarde, y el indie nacional representado por Volador G y Bicicletas, empujando una máquina lenta que de a poco quiere, o va a tener que querer.

Como en todos los festivales, las opciones estuvieron y solo hubo que hacerle caso a una larga grilla llena de gustos personales.

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