Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Quilmes Rock

Gran Premio Quilmes Rock

Cronista: Gentileza: Luciana Sosa | Fotos: Gentileza: Prensa

12 de Noviembre, 2008

Gran Premio Quilmes Rock

El fin de semana se vistió de remeras con escrituras, banderas, pogo, zapatillas de lona y escuchó mucha música gracias a la tercera edición del Quilmes Rock, en el hipódromo del Parque Independencia de Rosario.

Alrededor de 30 mil personas en total se dieron cita en el predio, y la diferencia fue muy marcada entre el viernes, al que fueron sólo 10 mil personas y el público del sábado. Es que Rosario sigue siendo una ciudad sobre todo futbolera y tras el clásico, Newell’s y Central jugaron sus partidos el viernes y muchos decidieron ver a sus equipos, en vez de sufrir el calor del parque.

El viernes la poca gente que se acercó desde temprano al hipódromo tuvo que padecer las altas temperaturas, pero a medida que las bandas pasaban por el escenario, se animaban a saltar y gastar un poco más de energía. La llegada del atardecer ayudó a pasarla un poco mejor y las botellas de agua y vasos de gaseosa dieron vueltas sin parar: Esta vez hubo cerveza en el sector Vip, a diferencia de las ediciones anteriores, aunque estuvo bastante despoblado hasta entrada la noche.

Tanto Guasones como Mancha de Rolando fueron los encargados de abrir la sección “plato fuerte” de la jornada; antes había sido el turno de las bandas rosarinas Austria (ganadora del concurso que cada año la marca realiza en la Rock & Pop local) y Rosario Smowing (un grupo que hizo vibrar el predio con su swing).

Las bandas porteñas dieron un recital en el que repasaron sus mejores canciones y se animaron a algunas versiones, como la de “Alta suciedad”, de Andrés Calamaro, que interpretaron los de la Mancha, para luego cerrar con un nunca más oportuno “Arde la ciudad”. Hasta entonces el público seguía siendo poco, en su gran mayoría integrado por adolescentes, los mayores de treinta y de cuarenta se arrimarían mucho más tarde, para el concierto de Bersuit Vergarabat, pactado para las 22.

La Vela Puerca también dio un muy buen show haciendo gala de su rock a la uruguaya con canciones como “El señor”, “Mi semilla” y, como no podía ser de otra manera, “El viejo”, con las trompetas a full y una masa que disfrutaba de esa fiesta.

Mientras tanto, en el vip algunos integrantes de Las Pelotas, como Germán Daffunchio y Gabriela Martínez, veían el concierto de los uruguayos. Recreo que también se habían dado Daniel Suárez y Cóndor Sbarbatti, ambos de Bersuit, mientras la Mancha de Rolando estaba en escena.

El final del viernes tuvo a la banda del pelado Gustavo Cordera con más de una hora de show, en el que interpretaron canciones como “Qué pasó?”, “Espíritu de esta selva” y “Laten Bolas”, canción con la que el hipódromo quedó sin aire. Después aparecieron clásicos como “La argentinidad al palo”, “La bolsa” y “Se viene”, entre otros.

Durante el segundo dia del festival, en la tarde del sábado, a las 16.45 Purple House comenzó la tarde a puro hip - hop con un inesperado final, porque debido al mal tiempo, acortaron cinco minutos de cada show, espacio que Pabliko, cantante del grupo, esperaba utilizar para presentar el corte de difusión de su nuevo disco,” Clase”.

Por su parte, Vudú dio un breve pero intenso set rockero, que abrió con “Vino blanco” y cerró con “El viaje”, además de temas como “Blues del wincofón”, entre otros ya clásicos para el oído rosarino. Hacia las 17.30, cuando terminó el concierto, había muy poca gente, entre ellos varios seguidores que vestían remeras con el nombre de la banda. Sería bueno que en una próxima edición el grupo que tiene a Ike Parodi en la voz pueda integrar la programación del festival en un horario mayor.

Los Vándalos también hicieron de las suyas. Popono Romero, más contento que nunca, pidió a gritos que llueva, factor climático que ya los había acompañado en otra edición del Quilmes. Temas como “Tu principito” y “Tonight” sonaron en una tarde cada vez más gris. “Con alegría, che!” fue el grito de guerra de Romero y su banda, que minutos después tuvo que salir corriendo a otro concierto que tenían en un encuentro de motoqueros. “Esto es el rock, hay que laburar”, expresó Popono en el sector vip, mientras apuraba el último sandwich.

La oferta del festival de la cerveza se puso mucho más candente y filosa cuando otro grupo local, Bulldog, subió a escena. Los chicos hace rato que vienen mostrando su música en Buenos Aires y el exterior del país y eso se nota a la hora de montar un show. A lo largo de 45 minutos  mostraron un rock muy aguerrido que incluyó canciones como “Otra vez” y “Fatal destino”.

Ya en la recta final del encuentro, y con la lluvia presente (leve pero molesta) entre las casi 20 mil personas que se acercaron al predio, Las Pelotas, con Germán Daffunchio a la cabeza, desplegaron canciones de su último disco, “Basta”, y otros ya archi-conocidos como “Esperando el milagro”, “Será”, “Cómo se curan las heridas” y “Capitán América”, ésta última, según exclamó Daffunchio: “Para celebrar la victoria de Obama en Estados Unidos”.

Ya a las 21.45, comenzó el show más esperado de la jornada, el de Los Piojos. Si bien muchos rockeros de ley critican el estilo comercial de la música de Andrés Ciro y compañía, hay que reconocer que la respuesta del público es siempre la mejor y que los tipos, más allá de todo pronóstico, saben perfectamente cómo montar un buen show y que la gente salga enloquecida, siempre con ganas de escuchar un tema más.

Tras una presentación en la pantalla gigante en forma de pirámide que tenían los músicos en el fondo del escenario, Los Piojos comenzaron el show con “Babilonia”, para luego seguir con “Desde lejos nos se ve” y “Civilización”. Frente a decena de banderas gigantes, que mostraban el símbolo piojoso y el lugar de procedencia de los fans presentes (muchos de la provincia de Buenos Aires), la banda estrella de esta segunda jornada también fue vista por los jugadores leprosos Ariel “Pepi” Zapata  y Diego Torres, confesos admiradores de la banda de El Palomar. Más tarde se pudieron escuchar “Muy despacito”, “Maradó” (“a quien vamos a desearle mucha suerte en este nueva etapa”, señaló Ciro) y “Como Alí”, en los puntos más altos del show.

Con algunas de las bandas más convocantes a nivel nacional y variados y muy buenos créditos locales, el Quilmes pasó por Rosario y entre el calor agobiante y la lluvia piadosa el público pudo disfrutar de dos buenas jornadas a puro rock.

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