Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Indio Solari

Alta Fidelidad

Cronista: Gentileza: Christian Alliana | Fotos: Beto Landoni

21 de Diciembre, 2008

Alta Fidelidad

El Indio Solari despidió el año con un doblete en el Estadio Ciudad de La Plata ante cuarenta mil fanáticos y El Bondi te acerca todo sobre la noche del domingo.

La primera fecha de las dos pactadas en La Plata ya había pasado a mejor vida cuando la mañana del domingo preocupó a todos con una insistente lluvia. Sin embargo, como si el cielo supiera que las misas paganas no deben suspenderse, con el correr del día las nubes se fueron haciendo a un lado y, ya para el atardecer, el peligro de tormenta se había disipado.

Consecuentemente, los asistentes al segundo show del Indio Solari que iban ingresando sin parar al Estadio Ciudad comenzaban a prepararse para la fiesta adornando el lugar con numerosas banderas y poniendo un poco de color con pirotecnia, que en muchos casos explotaba peligrosamente (desde bengalas hasta tres tiros, hubo de todo y esto no pareció importarle a nadie).

Pasadas las diez de la noche, las luces se apagaron y, como en toda la gira de este año, la voz en off del Indio anunció a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, para arrancar con “Pedía siempre temas en la radio”, “Ramas desnudas” y “Porco Rex”. Con un sonido notablemente mejor que el del día sábado, la banda sonó más ajustada y con más claridad. Los guitarristas Gaspar Benegas y Baltazar Comotto se lucieron con sus solos sostenidos rítmicamente por el bajista Marcelo Torres y el baterista Hernán Aramberri. En un costado, Deborah Dixon y Luciana Palacios ayudaron con sus coros. Por su lado, Pablo Sbaraglia fue el más histriónico de todos cuando por momentos dejaba atrás su teclado, y con una acústica al hombro, se paseaba por todo el escenario en temas como “Pabellón séptimo”.

El primer agite de la noche llegó con el punteo de “Un poco de amor francés” y con una sorpresa, “Fusilados por la cruz roja”, en la que la gente acompañó con su voz el saxo de Alejo Von Der Pahlen. La dolorosa “Y mientras tanto el sol se muere” junto a “Vuelo a Sidney” fueron las dos que cerraron la primera parte al mismo tiempo que las pantallas ubicadas en el fondo y a los costados del escenario, reproducían imágenes psicodélicas con el arte de Porco Rex.

En la segunda mitad del show el Indio anunció “una de la época de los pubs” para darle paso a “El infierno está encantador” a la que le siguió la rocanrolera “Mariposa Pontiac”, muy festejada por el público. Con Martín Carrizo en la batería, “¿Por qué será que Dios no me quiere?” invitó al baile y dejó las tablas calientes para que llegue el momento más esperado de la noche. “Recíbanlo como yo recibiría a un amigo de ustedes” dijo el ex cantante de Los Redondos y así hizo su ingreso Andrés Calamaro para interpretar “Veneno paciente”, la excelente “Esa estrella era mi lujo” (en la que más sobresalió el dúo) y “El salmón”, dándole vida así a un crossover que quedará guardado para siempre en la historia del rock argentino. Si bien la gente no se mostró eufórica ante la situación, los aplausos respetuosos despidieron a un Calamaro que pudo darse un gusto muchas veces anhelado por él.

Para el final, “Ángel para tu soledad”, el enganchado “Nadie es perfecto”/”Ñam fri fru fi fali fru” y “Juguetes perdidos” hicieron de puente para terminar con “Fligh 956” y “Jijiji” coronando de esta manera una nueva fiesta ricotera.

A un año del lanzamiento de Porco Rex, el Indio Solari cerró la gira presentación del disco con dos buenos shows en el Estadio Ciudad de La Plata y contó con Andrés Calamaro como invitado de lujo.    

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