Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Juana la loca

Una vergüenza

Cronista: Gentileza: Gonzalo Sanchez Segovia | Fotos: Anabella Reggiani

26 de Diciembre, 2008

Una vergüenza

El viernes pasado Juana la Loca cerró el año y presentó su nuevo EP “Instinto” en el Bs. As. Club.

Juana la Loca es una banda formada en el año 1988 por el cantante Rodrigo Martín, y luego de varios discos, algunos hits y unos cuantos cambios de formación (con el fundador del grupo como único sobreviviente), despidieron el 2008 con un recital que no sólo dejó mucho que desear, sino que también mostró poco profesionalismo, el mal estado del grupo en vivo y, sobre todo, el de su cantante, quien tuvo que ser retirado del escenario.

Pasadas las doce y media de la noche, y ya con un público que esperaba expectante y enérgico, la banda subió al escenario. Y desde el comienzo del show se advirtió un mal sonido (el bajista tuvo problemas toda la noche), desprolijo y, además, el cantante llegaba tarde al micrófono. Las canciones del nuevo EP como “Tu Instinto”, se mezclaban con otras más viejas como “Agujeros negros” y “Angelical”.

Avanzado el recital se podían apreciar varias cosas: el sonido no mejoraba con el pasar del tiempo, el público estaba realmente emocionado con las canciones de la banda y algunos hasta se subían a cantar algunos temas, lo que generó una gran anarquía arriba del escenario. Esto demuestra poco profesionalismo por parte del grupo, aunque en realidad no había nadie que se los impidiera y también se podía ver cómo el estado del cantante empeoraba minuto a minuto.

Algunos podrán decir que esta es una actitud muy rockera, pero la realidad es que hay un límite que no se puede cruzar, porque una vez pasado se convierte en una falta de respeto hacia la audiencia y una vergüenza para los músicos que lo acompañan. El público que va a un recital no sólo quiere saltar, descargarse, bailar y cantar; sino que también espera que lo que le ofrecen (sin juzgar si la banda es original o no; si son instrumentistas virtuosos, o si gusta o no gusta lo que hacen) tenga cierta calidad o por lo menos que esté hecho con esfuerzo y presentado como se debe.

Las canciones continuaron sonando: “Sábado a la noche”, “Vida modelo” y “Viernes a la noche”, y desafortunadamente para todos, éstas no fueron diferentes a las anteriores. Por esto, los músicos decidieron dejar el escenario y Rodrigo Martín, quien con gran esfuerzo lograba mantenerse de pie y retener el micrófono en su mano, decidió cantar a capela una parte de “Olor a sangre” antes de ser retirado por un plomo de la banda. Ya a la salida se podía escuchar a algunos decir: “no se puede salir así, es una vergüenza”.

En el cierre del año, Juana la Loca se presentó de una manera poco profesional y por más de un problema debió terminar su show antes de tiempo.

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