Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Andres Calamaro

LA DESPEDIDA DEL REGRESO

Cronista: Gentileza: Gaby Salomone | Fotos: Beto Landoni

20 de Abril, 2005

LA DESPEDIDA DEL REGRESO

Con un repertorio impecable y el Luna Park a pleno, Andrés Calamaro cerró la serie de tres shows consecutivos, tras seis años de ausencia de los escenarios porteños

Es un “abuelo de la nada”, es un “Rodríguez”, es el “Salmón”, es el “esclavo (que), ésta vez se escapó” para regresar tras seis años de ausencia y conmover durante tres noches consecutivas en un Luna Park al tope, que no dejó de alentarlo frente un repertorio que dibujó toda la ostentación de su genio.

Apenas absuelto de culpa y cargo de una absurda causa judicial que lo tuvo inmerso durante más de 10 años de proceso por “apología del delito” a raíz de aquella frase del “porrito”, un Andrés Calamaro más tímido y menos verborrágico se reencontró con su público y con un montón de hermanos de la música que le hicieron el aguante sobre el escenario.

La custodia de la Bersuit que lo acompañó a lo largo del show, más las intervenciones del su líder Cordera, Juanse (Los Ratones), Andrés Ciro (Los Piojos) y su hermano Javier marcaron el espíritu de un regreso que no hallaría sólo a Calamaro. Fue una muestra de camaradería, un acto simbólico de todo el apoyo que le brindan al cantante que viene luchando por cambiar su relación con las drogas.

La mención más clara del momento que atraviesa el cantante la hizo su hermano Javier al señalar “A veces parece que el camino se está acabando, nos quedamos dormidos pero abrimos los ojos y nos damos cuenta que todo recién está empezando” .

Desde el público también hubo un aliento tangible que se plasmó en reiterados momentos con el clásico “Olé Olé Ole Andres ... Andres”. Y desde el escenario un Calamaro conmovido con incontenibles palabras de agradecimiento que se repitieron a lo largo de toda la noche.

Tras abrir con “El cantante” de Rubén Blades, se sucedieron los emblemáticos "Te quiero", "El salmón", "Media Verónica", "Los aviones", "Siempre tuyo", Las oportunidades", "Flaca", "Paloma" y los más recientes "La libertad" y "Estadio Azteca", que fueron algunos de las 25 canciones que el artista fue intercalando y muchos de los cuales la gente coreó de punta a punta.

Al promediar el show comenzó el desfile de invitados, Gustavo Cordera se apersonó para interpretar a dúo con Calamaro emotivas versiones de “Mi Caramelo” y “Mi tierra”. Con Juanse se guardó el inevitable homenaje al Carpo con “Desconfio” y “Tren de las 16” que configuraron el momento más rockanrolero de la noche. Por su parte, Andres Ciro hizo estragos con la armónica y tomó el micrófono para hacer vibrar con “Alta suciedad”.

Con el estadio envuelto en un trance emocional Calamaro coronó la noche con “Mi enfermedad” y “Costumbres Argentinas”. Sin dudas, fue un cierre que conjugó muchas emociones, todas ellas puestas en su última frase de la noche esbozada por su protagonista: “Parece increíble que todo concluya con ustedes cantando estas canciones que fueron oscuras en una parte de mi vida”.
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