Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Blues Motel

UNA NOCHE EN EL BLUES MOTEL

Cronista: Gentileza: Bruno Lazzaro | Fotos: Beto Landoni

29 de Abril, 2005

UNA NOCHE EN EL BLUES MOTEL

Después de una prolongada ausencia en capital, con alejamiento de uno de sus guitarristas incluido, Blues Motel retornó a los escenarios, y en San Telmo dejo claro que aún queda mucho por hacer

Noche de otoño, que mejor idea que quedarse en casa mientras afuera llueve, hace frío, y encima la melancolía se acuerda de nuestro cumpleaños y se viene a pasar el día con nosotros, obsequiándonos su mejor botella de escocés. Bueno, por suerte nada de esto paso, ya que la primavera le hizo un cambio al otoño y nos regalo una linda noche para salir.

La cartelera anunciaba en un primer turno a Antonio Birabent y dos horas mas tarde a los pregoneros del rock 60: Blues Motel. Decliné la “tentadora” oferta de ir al recital del hijo de Moris ( un pedazo de la historia del rock and roll argentino), para ir a ver a una de las bandas de mayor influencia en la movida actual del rock and roll ( Callejeros y La 25): los pibes de Blues Motel. Y digo pibes por la simpleza con la que se manejan. Alejados de la gran farsa mediática a la que las “estrellas” del rock acostumbran.

Cuando llegué a la Trastienda, un lugar estrambótico para una banda acostumbrada a moverse en espacios más afines a su música, me encontré con un recambio de público interesante. Un recambio que es clave para que Blues Motel se mantenga vigente tras quince años de historia. Gente que se va para no volver más, y otra que vuelve y se trepa de nuevo en su viaje. Todo esto sumado a los jóvenes que recién conocen su música da inicio a una rueda en la que solo hay un premio: su música.

Cerca de las doce y media y con casi 500 personas esperando su presencia, demorada en los escenarios locales por las secuelas de Cromañon, el ahora cuarteto, luego del alejamiento de Andrés Casasco, salió a escena con una fuerza impresionante, y que mejor tema para demostrarlo que “Arde” . Un rock con una guitarra desgarradora manejada con gran virtuosismo por Adrián Herrera, uno de los fundadores de la banda. “Esperando morder” y “Buscando” siguieron una lista de temas que fue votada mediante internet por la gente, dejando en claro que además estaban presentando su ultimo disco. “Bienvenidos a Corazón de Buey, hoy vamos a hacer rock and roll” fueron las primeras palabras de Gaba (voz) antes de llegar a “Angel” , del segundo disco “mientras las guitarras suenen” , tema en el que la gente le canto a su banda demostrando una pasión perpetua.

Con un público bastante caliente, la viola de Adrián encendió el fuego del “Indio” , un rocanroll furibundo de su cuarto disco “Malbec” . Luego de preguntar “cómo la están pasando” Gaba le dedicó el recital a la “chancha”, quien hace pocos meses de desvinculó de la banda por motivos personales. “La mañana después” y “Estrella country” fueron los temas que se sucedieron hasta llegar a la incomparable armónica de Hojas vacías, tema al que el cantante definió como una “canción que ya no es nuestra” . “Creo que te podré olvidar” mezclado con el “Blue motel, Blue motel” alcanzó el mejor momento de un recital que quedará bien grabado en la retina de la gente hasta nuevo aviso.

Las palmas hacia el cielo, encontraron refugio en “Aún queda” , donde la suplica del punteo de Adrián recorrió los corazones de todos los presentes. Una de las canciones de amor mas lindas que existen, la cual no acostumbran a tocar en sus recitales.

Después de una introducción en la que Gaba explicó la admiración que tenía por el invitado, el cantante presentó a Vitico, quien subió al escenario en compañía de Sebastián Bereciartua para hacer un pequeño homenaje a Pappo con el tema “Mucho por hacer” en el que Gaba Diaz saco chapa de armoniquista con unos vientos furiosos.

“Rock and roll en la carretera” , de su primer disco “Volumen 1” fue preparando el final. Con un invitado de lujo como Rubén Gaitán, de impecable traje y sombrero, divirtieron a la gente en uno de los temas mas esperados. “Dame magia” con Mariano Esaín en guitarra y “Jumpin Jack flash” apagaron las velas de una primera parte que luego de un pequeño espacio termino de consumirse con “Callejera” y “Bajo la ciudad” , tema muy aclamado por los presentes.

Lejos de ser una banda under, aunque reconocidos en el circuito bajo, Blues Motel lucha con una tenacidad difícil de igualar. Enalteciendo una bandera independiente que siempre flameando nos deja la posibilidad de creer que a través de un rock and roll sin imposiciones la canción no tiene que ser siempre la misma.
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