Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Buenos Aires Karma

La espera valió la pena

Cronista: Gentileza: Lautaro Guido Pavía | Fotos: Anabella Reggiani

20 de Marzo, 2009

La espera valió la pena

En la presentación de su primer disco recientemente editado, el cuarteto del Oeste del Gran Buenos Aires, brindó un potente e intenso show en el barrio de Palermo.

Luego de más de media docena de canciones en formato acústico interpretadas por el grupo soporte Flip Invaders, que sirvió de buen contraste para la posterior electricidad y distorsión del conjunto principal, Buenos Aires Karma salió a escena para presentar su primer disco, titulado “Terrícolas”, casi tres horas después de cómo estaba anunciado en los afiches. Eran las 00:45hs.

El lugar elegido para el recital fue un reducto denominado “Antesala”, en el cuál se pudo ver a un público 100 % joven que colmó la capacidad del lugar. Con un riff bien grunge, uno de los mejores temas de su flamante primer disco en estudio, “Galaga”, dio comienzo al recital de una manera bien potente.

El ritmo bien marcado por el bajo al principio de “Aborígenes” introdujo a un rock bien rabioso y violento que contó también con la buena armonización de las voces de sus dos guitarristas, Emanuel Sáez y Pablo Passano. En “Alien” se pudieron apreciar unas guitarras al estilo brit-pop, pero siempre combinadas con la decisión del grunge.

La exhibición de los temas del primer álbum siguió de la mano del riff pegadizo de “Zoológico urbano” en dónde la energía que el grupo ofrece, queda resumida en la frase “ya habrá tiempo para dormir“. “Navegantes”, en el que se destaca una guitarra espacial, empieza con un tempo un poco más lento que el resto de los temas, pero sin perder la intensidad, que parece ser una de las constantes de la banda. La base rítmica conformada por Gregorio Martínez en bajo y Juan Carlos Ruiz en batería proporcionó seguridad y un desempeño bien firme durante todo el concierto.

Uno de los dos cantantes de la banda, invita al público a pararse, para que pudiesen bailar y sentirse más libres al percibir todo lo que ofrecía el grupo. Dentro de la gran cantidad de influencias que se pueden descubrir en el grupo, en “Another gun for my crimes” parecería haber, por momentos, posturas del new-metal de los 90’. En esta canción que forma parte del segundo EP de la banda ”Nadie respira por vos”, se vislumbra una melodía interesante. El solo que Passano realiza se adapta al tema de una manera perfecta. La estrella parece ser el sonido del grupo.

Con un buen detalle del baterista con su high-hat al comienzo del tema “The secret that we know”, se muestra otra faceta del grupo, que es la distorsión pero aplicada a un estilo que podría ser cercano al punk. Dicha canción culminó a todo volumen e intensidad. Martínez con su bajo, empieza con un ritmo bien funk para introducir otro variante más en el estilo rockero y violento del grupo, para interpretar la canción que hace referencia a un ingrediente vital para cualquier tipo de relación amorosa, “Químicos”.

Según uno de sus dos cantantes, Emanuel Sáez, interpretarían la versión original del tema que se encuentra en su flamante primer disco y que le da nombre a la banda. “Buenos Aires Karma”, fue tan vibrante que el público agradeció con una gran ovación la interpretación de esa canción.

Una guitarra con flanger dio introducción a una especia de balada apocalíptica, titulada “Nubes negras”, cuya letra dice “no quiero estar en un mundo sin control, sin color, que no libera su dolor”. De todos modos, termina con un poco de fe hacia la posibilidad de un cambio favorable, “ sin embargo, hay una esperanza, inquebrantable”. No es casualidad que este cuarteto haga acordar un poco al grupo Carajo, que lidera el ex-Animal Marcelo "Corvata" Corvalán, ya que “Terrícolas” fue coproducido con otro ex-Animal, Martín Carrizo.

Luego de doce temas, en un plasma se proyectó el video del tema “Galaga”. En “Samsara” continúan con la distorsión característica del grupo, pero con un detalle estético: los cuatro integrantes aparecieron pintados en la cara y el cuerpo. Antes del cierre, interpretaron una canción que los autores contaron que la compusieron a los 18 años : “The riddle” contiene un riff bien duro y machacante que lleva adelante a todo el tema. Tanto el eco utilizado en una de las dos voces, el wah-wah en la guitarra de Sáez y los gritos desencajados que provenían desde el escenario, trajeron el momento mas violento e intenso, hablando en términos artísticos.

“Violento para los niños”, que abre el disco nuevo, fue el tema elegido para cerrar el recital a todo volumen y descontrol. La banda suena como una verdadera pared maciza, que sirve para que los cuatro integrantes se destaquen todo el tiempo.

Por suerte, en el rock nacional hay grupos como Buenos Aires Karma que se alejan del género tan básico como lo es el del rock “chabón”, “barrial”, o como se quiera llamarlo. Este conjunto explora todo el tiempo nuevo sonidos y estilos, siempre de una forma bien personal y auténtica. A lo largo de todos los temas, se pudo percibir una especie de “sábana” psicodélica que recubre a todo el repertorio de la banda, dándole otro toque de distinción y originalidad. Quizás uno de los secretos de este grupo de tanta calidad artística sea la conjunción de las dos guitarras, una especie de Fender Stratocaster por un lado y por el otro, una Gibson. Quién haya escuchado los tres EP’s del grupo y ahora el nuevo disco, sólo conoce un 50% de “Buenos Aires Karma”, el resto del porcentaje se experimenta en el viaje que es el grupo en vivo. Y sí, la espera, finalmente, valió la pena.

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