Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Pedro y Pablo

40 años es mucho, pero para mejor !!!

Cronista: Gentileza: Lautaro Guido Pavía | Fotos: Gentileza: Leandro Ciaffone

17 de Junio, 2009

40 años es mucho, pero para mejor !!!

Con la idea de festejar los cuarenta años del dúo y de reproducir los arreglos originales que Jorge Calandrelli hizo con su orquesta durante las sesiones de grabación de “Yo vivo en esta ciudad”, Pedro y Pablo ofreció un recital histórico por dónde se lo mire.

Para los que no vivimos la época dorada del rock nacional, era una oportunidad que no podíamos dejar pasar, presenciar un recital de uno de los dos dúos históricos de nuestro rock (el otro obviamente es Sui Géneris). Aparte era muy tentador poder escuchar en vivo los temas del primer disco en estudio, juntos con los simples anteriores y posteriores al disco, incluyendo varios temas hasta ahora inéditos.

Apenas pasados veinte minutos de las nueve de la noche, salieron a escena, Miguel Cantilo y Jorge Durietz, Pedro y Pablo respectivamente, con una banda muy numerosa, para interpretar “Sólo cambiando tu mente” para dar un mensaje bien positivo ya desde el inicio del concierto. Con el toque característico de “Los perros homicidas” (que originalmente se iba a titular -Los perros policías-), se lució Durietz con unos despliegues interesantes con su guitarra eléctrica.

Un tema que es imposible que pierda vigencia es “Guarda con la rutina” porque el ritmo de vida que llevamos en esta sociedad es cada vez más complicado y hace que se vuelva todo bastante repetitivo. En este tema brillaron las líneas de cuerdas de Delfina Zorraquín, Lucía Christe y Demián Luaces, reproduciendo los arreglos tal cuál los escribió originalmente para el disco Jorge Calandrelli.

Luego de la referencia irónica al dictador Juan Carlos Onganía en “Johnny Bigote”, llegó “Che, ciruja”, en dónde apareció otro instrumento característico del trabajo debut del dúo, el bandoneón. En este oportunidad tocado con un gran sentimiento por parte de Diego Pajón. “Cae la tarde” fue el primero de los inéditos que tocaron, con una presencia notable del bandoneón (recordemos que se conocía sólo una versión en vivo del disco - En Gira - de 1983).

El primer tema que grabaron para su primer disco fue el que lleva el nombre del mismo. “Yo vivo en esta ciudad” incluyó nuevamente un gran sólo del bandoneonista, recordando la clara conexión porteña de las primeras épocas de Pedro y Pablo. Otro de los instrumentos que se destacaron, llevando los sonidos del primer disco al escenario del Maipo fue el fagot de Alfredo Ciani en el tema que originalmente se llamaba “Estamos enterrados hasta las patas” ( que posteriormente quedó con el nombre de - La quimera del confort - ), que hace referencia a otro de los grandes problemas actuales, el consumismo en demasía.

El segundo inédito llegó de la mano de “Tu soledad”, incluido en la reciente reedición de “ Yo vivo en estad ciudad ”, cuyo autor Jorge Durietz le agradeció el rescate de esas cintas al periodista de rock Alfredo Rosso ( habiéndolas grabado en un cassette de cromo !!! ), que estaba presente con Pipo Lernoud. En “Con ropa de varón” se destacaron grandiosamente el trombón de Marcelo Ferreyra, el clarinete de Martín Rur y la trompeta de Miguel Hornes.

Una de las más grandes virtudes de Cantilo y Durietz es que su vocalización es tan clara que permitió  escuchar las letras tan interesantes y logradas de “En este mismo instante”, referida a la guerra de Vietnam y también de “Pueblo nuestro que estás en la tierra”, en el cuál se notó la excelente coordinación de las líneas de brass y cuerdas.

La primera parte terminó con uno de los temas más esperados por el público, “La Marcha de la bronca” que lució notablemente con los arreglos de Jorge Calandrelli, que Cantilo contó que pudieron guardar.

La segunda parte empezó con otro clásico, “Catalina Bahía”, el momento romántico por excelencia de su repertorio. Como el festejo era por los 40 años del dúo, Cantilo presentó a Horacio Molina, quién fue el que los presentó a la entonces CBS (actualmente Sony-Bmg). Interpretó sólo con su guitarra “Malena” (de Homero Manzi) y “Garúa” (de Troilo - Cadícamo). Luego llegó Cantilo, y le hizo los coros para interpretar juntos, “Nuestro refugio” (música de Molina y letra de Carlos Barosela).

El rock and roll llegó con “Tiempo de guitarra”, en dónde se destacó el tecladista Sufián Cantilo (hijo de Miguel), mérito también al sonidista, ya que durante todo el concierto se escucharon todos los instrumentos claramente, hasta el mismo piano, que siempre es lo que menos se puede percibir en un recital.

Al último inédito que aparece en la reedición de su primer trabajo se le agregaron en abril de este año las voces y una guitarra, “Candombe del más allá”, cuyo autor es el primer bajista de Pedro y Pablo, Daniel Russo, que fue invitado a tocar las congas en dicho tema, con un arreglo rockero al final. “¿Dónde va la gente cuando llueve?” fue coreado por todo el teatro en otro de los temas más esperados por la gente y en el cuál las cuerdas reprodujeron perfectamente el clima original del tema.

Los bises llegaron de la mano de una canción cosecha 2009, de onda positiva llamada “Amanecer”, eminentemente acústica que fue interpretada por los dos músicos solos con sus guitarras y luego el recital fue cerrado con el único tema que no corresponde a la primera época del dúo, “Que sea el sol”, grabado originalmente en 1974 y editada ocho años después en el disco “Apostoles”.

Luego de más de dos horas de música sin interrupciones, Pedro y Pablo ofrecieron un recital histórico por la calidad de las interpretaciones logradas sobre el escenario. Poder escuchar a una banda que sonó magníficamente con una línea de trompeta, clarinete, trombón y fagot por un lado, y otra de violines del otro, fue algo realmente deslumbrante. La base rítmica conformada por el baterista Rodrigo Genni y el otro hijo de Miguel, Anael Cantilo en el bajo, fueron el sustento justo para estos dos pioneros del rock argentino. Mención especial para el autor de la mayoría de todos los temas, Miguel Cantilo demostró que está absolutamente intacto de su voz, ya que pudo llegar con suma tranquilidad a todos los tonos de las canciones, por más altas que fueran. Como nunca antes había sucedido, “Yo vivo en esta ciudad” se tocó íntegramente en vivo respetando los arreglos originales de Jorge Calandrelli en una puesta en escena sin igual y con una perfomance radiante.

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