Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Juan Subira

Hecho en Buenos Aires

Cronista: Sergio Visciglia | Fotos: Gentileza: Leandro Ciaffone

24 de Junio, 2009

Hecho en Buenos Aires

Juan Subirá, tecladista de Bersuit Vergarabat, entregó a lo largo de tres miércoles un ciclo de shows en el Konex repleto de altos momentos musicales, resguardados en las grandes canciones que conforman su álbum “Fisura expuesta”.

El ciclo autodenominado “Sonidos rioplatenses” cerró el pasado miércoles 24 de junio, y tuvo como apertura una vez más a la actuación de Socio, cantante uruguayo que ofreció su veta cancionera con su guitarra, junto a un contrabajo eléctrico, teclados y sintetizadores, y una batería virtual cuyo sonido salía de su notebook.

Apenas terminado el show, el teclado se adueñó de la escena pero desde una esquina de las tablas. Allí, a un costado, se ubicaría Juan Subirá luego de que se pudiera ver un video con el backstage de la grabación del disco “Fisura expuesta”. La inédita “Ausente por libreta” fue la canción encargada de abrir el concierto y ya en el segundo tema, el bandoneón de “Tripa” Bonfiglio aportaría a la causa para conformar un sonido muy ciudadano y porteño, que se acrecentaría aun más con “El tango que no silbó”.

La seguidilla de invitados se sucedería durante toda la noche, y Adriana Beltrán continuó el desfile para cantar la exquisita “Cayendo arriba”, con una introducción abrumadora (donde se luce el saxo de Guillermo Campano) que se complementa perfectamente con la voz de la invitada. “Los duros de siempre”, otra pieza inédita, fue muy festejada desde su silla por el guitarrista de Bersuit “Tito” Verenzuela, y Subirá respondió invitándolo a cantar más adelante la canción “Ilusiones”.

El combo bersuitero llegó con “Victoria Clara”, “Pájaro negro” (una joya escondida entre tanta catarata de hits en La argentinidad al palo de 2004, pocas veces escuchada en vivo) y “Humor linyera” de Testosterona (2005) cantada incluso en su versión original por Subirá, que si bien toma la voz cantante en varias canciones, también le cede mucho el lugar a Nano Campoliete, ubicado en el centro del escenario. También sonaría luego “Hecho en Buenos Aires” cantada muy bien por el bajista Miguel Suárez, y con Pepe Céspedes, bajista de Bersuit, tocando la guitarra criolla.

La pesada canción “Al borde” es un oscurísimo ejemplo de la propuesta en solitario del tecladista de Bersuit Vergarabat, donde lleva aquella rioplatense búsqueda sonora de la banda a un costado denso y repleto de angustias, tanto en su música como en su lírica. Pero hay un recreo donde el público se engancha y se mueve en sus butacas, y es cuando el segmento milonguero se adueña de la escena: suenan “Tortazos” (clásico de Edmundo Rivero que permite que se luzca la faceta frontman de Subirá, quien ya había interpretado el tema en varios conciertos de su histórica banda), “Estación Constitución”, y la divertidísima “Milonga del plomero” con una imperdible presentación. También fue el momento en el que el escenario se pobló de invitados como Dani Buira y el hijito de Pepe Céspedes, entre muchos otros.

“Perdidos” (un reggae fusión) y “Obstinato” son otros dos temas inéditos que anteceden al futbolero “Clásico día” con más invitados bersuiteros: Carlos Martín en batería y “Limón” García (ahora en Vía Varela) en voz. Antes de los bises, “Los elefantitos” una histórica canción de Bersuit que muchos nuevos seguidores de la banda tal vez no conozcan, deleitó a los presentes.

A la vuelta, el magnífico instrumental “Relatos de un antisocial” dejó a muchos boquiabiertos con sus constantes cambios y una interesantísima sucesión de compases. El tema es tal vez uno de los más viejos de la noche, ya que corresponde al grupo La Salud de Los Enfermos, al cual pertenecía Subirá a principios de los ´90, y que hoy lo acompaña en estos shows en vivo. A su término dos temas de Bersuit se encargaron de cerrar el concierto, los dos de La argentinidad al palo, y los dos dueños de letras sentidas y estremecedoras: “Convalescencia en Valencia” y “Al olor del hogar”, en la que Subirá tomó acordeón y centro del escenario invitando a algún amigo que la cante mejor que él, pero nadie se presentó (pese a que Gustavo Cordera estaba dando vueltas por allí) y quedó todo en su voz.

Oscuros sonidos urbanos comandados por un espíritu rockero completaron dos horas placenteras, con una banda muy sólida que acompaña esta faceta de Juan Subirá, quien aparte de dejar en claro que es uno de los mejores compositores del actual rock nacional, demuestra que le sienta bien la vida paralela a Bersuit.

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