Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Las Pelotas

Hoy me desperté

Cronista: Pablo Andisco | Fotos: Beto Landoni

19 de Agosto, 2009

Hoy me desperté

Con un sonido impecable, la banda liderada por Germán Daffunchio presentó oficialmente Despierta y repasó viejas canciones.

El público de rock en general, y el pelotero en particular, no sabe de días para acercarse a ver su banda favorita, por eso no sorprendió que la gente agotara La Trastienda en un poco común tándem de lunes y martes. El plan era tentador: escuchar en vivo los temas de Despierta, octavo álbum de estudio y el primero desde la muerte del inolvidable Alejandro Sokol, una fecha postergada desde mediados de julio por la gripe A.

Afuera el clima era tranquilo y fresco, y la espera se aceleraba cerveza en mano, mientras que adentro el boliche levantaba temperatura y terminó de explotar con “20 minutos”, del primer disco de la banda y uno de los pocos temas originalmente cantados por Sokol que sonaron en la noche del martes. Al toque engancharon “Desaparecido”, un clásico de los últimos tiempos y “Saben”, corte de difusión de su última placa, aunque sin el coro de niños que grabaron en el álbum.

La gigantografía de la tapa de Despierta como única y austera escenografía contrastaba con la potencia de las luces y la imponente presencia escénica de la banda. Al centro, anteojos oscuros, pañuelo negro en la cabeza, Daffunchio elige expresarse a través de su guitarra y sus canciones y pocas veces se dirige al público. La primera fue después de “Pasajeros”, una de las lindas del disco nuevo, cuando la gente dedicó el concierto “al Bocha que lo mira desde el cielo”, y Germán contestó: “Quien les dice que anda por acá…”.

Las Pelotas se han ganado con justicia el cartel de banda prolija y ajustada, una de esas que siempre suenan bien y nunca te dejan de garpe a la hora de ver un show. Y esto que a veces se pierde en los festivales o espacios más amplios, se potencia en un lugar como La Trastienda, donde queda la sensación que el grupo envuelve todos los rincones con su particular atmósfera. La base de Gabriela Martínez y Gustavo Jove funciona como un relojito, y pasa del reggae más calmo al punk más furioso sin perder los tiempos. Los destellos los aportan Tomás Sussman, quien dispara desde su guitarra esos yeites que caracterizan el sonido del grupo y Sebastián Schachtel, impecable como siempre en el manejo de las teclas y las programaciones. También Alejandro Gómez, integrante oficial desde Despierta y apoyado en su condición de multiinstrumentista, empieza a tener un protagonismo cada vez mayor en percusión, vientos y alguna guitarra.

Para generar un clima especial, los nuevos reggaes “Que estés sonriendo” y “Una tregua” sonaron juntos y se les pegó oportunamente el siempre festejado “Si supieras”. Despierta fue tocado en su totalidad, desde la delicada “Personalmente” hasta la potente “Si quisiste ver”, intercalando viejos temas como “Tormenta en Júpiter”, “Capitán América” y “Escaleras”, anunciada irónicamente como “Ascensores”. Hacia el final de la primera parte, “Esperando el milagro” desató el primer gran pogo de la noche, exactamente lo contrario a la melancólica “Sueños de mendigos”, cantada por Germán abrazado al micrófono y con la guitarra colgando a un costado.

Los bises llegaron con una sorpresa: “Perdedores hermosos”, del segundo disco solista de Luca, editado en 1997, en una versión en castellano y mucho más eléctrica que la original, con Alejandro Gómez ahora en el saxo y un buen solo final de Tomás. Ya un poco más suelto, Germán bromeó con Gaby acerca de tocar un martes y dio paso a “Hawaii”, “para que vayan a trabajar contentos mañana”. Y después de agradecer el cariño incondicional del público y su apoyo en esta nueva etapa, comandó un cierre a puro pogo y nostalgia, con la versión acelerada de “Shine” y toda la furia punk de “El ojo blindado”.

Con el clásico de Sumo finalizó un recital intenso, pero que no llegó a las dos horas y dejó a todos con ganas de más. Sin embargo, el telón se cerró con la misma velocidad con la que se abrieron las puertas, y casi no hubo tiempo para pedir otro bis. La buena noticia es que la respuesta de la gente en estas dos fechas obligó a poner un tercer concierto el 6 de septiembre.

Despierta tuvo su presentación oficial en La Trastienda, y aunque suene a frase hecha, el público, cariñoso y fiel, acompañó respetuoso en los nuevos temas y vibró y se emocionó con los clásicos. Y ese casette, que tantas veces molesta y tantas otras dice muy poco, en el caso de Las Pelotas cobra fuerza propia y se transforma en un respaldo fundamental para la banda en esta nueva etapa.

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