Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Resistance Tour

Si nos juntamos no nos van a detener

Cronista: Sergio Visciglia | Fotos: Gentileza: Leandro Ciaffone

29 de Agosto, 2009

Si nos juntamos no nos van a detener

El pasado sábado se llevó a cabo una nueva edición del Resistance Tour, esta vez en el Microestadio Malvinas Argentinas, con Attaque 77, Carajo y Todos Tus Muertos a la cabeza.

El Resistance Tour es un festival itinerante que nació a fines de 2007, buscando generar un espacio alternativo de comunión de bandas, mechando estilos que no son muy tenidos en cuenta a la hora del negocio del rock con grupos más consolidados.

La jornada arrancaba tempranito con Sirmagma, banda ganadora del Concurso del Bombardeo del Demo, para luego dar paso al punk de las muchachas de Estoy Konfundida y su antológico pedido que suena en la canción “No me enloquezcas”, al ruego de “haceme el orto por favor”. A su término, con bastante gente ya presente, Mal Pasar continuó la senda punk pero por la veta más cancionera.

La grilla siguió con Silicon Fly, y su cantante comentó que venían de Uruguay, al tiempo que todas las canciones fueron cantadas en inglés. Con una buena propuesta musical, la banda fue bien recibida por algunos presentes que paraban la oreja, aunque los mayores aplausos se las llevaban los muchachos que hacían piruetas con su bici o su skate en la rampa ubicada a costado del campo.

La primera gran ovación se produjo a las siete y media de la tarde, cuando Shaila subió al escenario y entonó como una patada en la nuca la canción “No soy rock”, toda una declaración de principios en una letra muy clarita: “Nadie dice nada y el rock hace tiempo que se calló/al volverse el bufón del contrato que lo durmió (…) otra estrella se estrelló ya la quieren reciclar/y construir un héroe multinacional”. El cantante Joaquín Guillén habló en varios momentos para admirar el espacio alternativo que genera el festival, o para invitar a la gente a repensar su existencia como sociedad, con unas exactas palabras que pocos tienen, y que logran que los presentes escuchen y atiendan en silencio.

Con una propuesta entre hardcore y punk alternativo, dueña de fuertes e interesantes letras, mezclaron viejas canciones como “Me voy a escapar” y “Yo”, con la mirada crítica hacia Latinoamérica en temas como “La historia somnolientæ de América Latina” y “Sudamérica II - El fracaso regional”, para completar y redondear un festejado show.

Pasadas las ocho y media de la noche, el escenario (y buena parte del campo) se vistió de fiesta durante potentes 35 minutos, en los que Todos Tus Muertos descollaron una energía única, comandada por el diminuto e hiperquinético cantante Pablo Molina.

Afianzada por completo, la banda ofreció aquellas viejas y grandiosas canciones que supieron aflorar a fines de los ´80 y, especialmente en los ´90. “Gente que no”, “Sé que no” y “Andate” hicieron bailar a todos, mientras que “Mate” y “Dale Aborigen” contagiaban energía y bronca en cada palabra. Veinteañeros largos, treintañeros y más, se dejaron delatar energizados por canciones que los transportaban una vez más a su adolescencia.

También hubo tiempo para mostrar temas del próximo disco que se vendrá en breve, por lo que sonó la pachanguera “Sea lo que sea”. Para el final quedó la mexicanota “Tu alma mía” donde el guitarrista Gamexane invitó a cantar, y el infaltable “Trece”, para que el campo, cada vez más poblado, rebote y rebote hasta que termine el efectivo set.

Algún que otro equipo más potente, alguien que subió la perilla del master, y Carajo rompió cabezas a las nueve y media de la noche con “Histeria, TV, canción de moda”. Como todos, Corvata agradeció a las demás bandas, y propuso su “vamos a divertirnos”, coherente con las letras positivas que se escuchan en varias de sus canciones.

“Chico granada”, el punkito “Inocencia perdida” y “Zion” precedieron a “Ironía”, donde el pogo llegó a su máxima expresión. La potencia del sonido no le quitaba la cuota de delicadeza y mucho menos le bajaba la calidad. El buen tema “Acorazados” dio muestra de esto, mientras el bajista y cantante insistía en que el secreto para llegar a estar arriba del escenario como ellos, consiste en hacer las cosas con amor. Al instante gritó: “Dedicado a Omar Chabán, que debe andar con ganas de sacarse toda la mierda”, y, obviamente sonó “Sacate la mierda”, con el papel higiénico desparramándose por todo el estadio. A su término, “Joder” dio por finalizada una hora exacta de show, donde sonó ese ya característico combo de la banda de ñu metal, pop, punk y rock.

Por primera vez apareció una especie de telón, y con la musiquita que inmortalizó el ¿ahora mortal? Fútbol de Primera, las siluetas de Mariano Martínez, Luciano Scaglione y Leo De Cecco se hicieron presentes antes de sonar “Ángeles caídos” y “El cielo puede esperar”, dos viejos clásicos del ahora trío Attaque 77.

“Gracias por estar siempre, en los momentos buenos y en los difíciles”, saludó el cantante y guitarrista, al tiempo que bromeaba (como lo haría en todo el set) sobre las preguntas reiterativas (pero coherentes) que le hace la prensa con respecto a su nuevo rol de frontman. Así como sucedió con Todos Tus Muertos, los eternos adolescentes salieron de nuevo a la luz, al enfervorizarse con viejísimas canciones como “Solo por placer”, “Caminando por el microcentro”, “No te quiero más” y “No te pudiste aguantar”, esta última dedicada al Chino Vera, amigo y ex bajista de la banda. Siempre hay un lugar para covers en los shows de Attaque, en este caso “El jorobadito” (Decadentes), “Yo combatí la ley” (The Crickets, aunque más cercana a la versión de The Clash) y “Beat on the brat” en una versión bien ramonera.

Esta nueva formación de Attaque 77 se acerca mucho más al punk clásico, no solo por las canciones elegidas para conformar el repertorio, sino también por el cambio de voz, y la presencia de una sola guitarra que achica las posibilidades de punteos y solos. Hubo tiempo también para un tema nuevo, “Días de desempleo” (con un largo solo muy rockero), para un gran pogo en “Chicos y perros”, y para un cálido final con el inoxidable “Donde las águilas se atreven”, con la presencia de la mayoría de los músicos de las bandas que compartieron una nueva fecha del festival.

Larga jornada con mucha música, skate y graffitis, conmemorando una fecha más de la interesante propuesta que genera el Resistance Tour.

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