Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Lily Allen

Pop con actitud

Cronista: Gentileza: Gonzalo Sanchez Segovia | Fotos: Gentileza: Leandro Ciaffone

19 de Septiembre, 2009

Pop con actitud

Lily Allen presentó su segundo disco en el Luna Park.

El estadio de Corrientes y Bouchard recibió por segunda vez a Lily Allen. La inglesa había llegado por primera vez a la Argentina en 2007, para presentar su álbum debut Alright, Still (2006) y ahora, luego de girar por los festivales más importantes de Europa, volvió para presentar It’s not me, it’s you (2009), su segunda placa. Con canciones pop y arreglos electrónicos, más alejada del ska y los vientos, y letras con humor e ironía, Lily le canta a la juventud, a la sociedad y a sus novios.
 
A un estadio sin populares -sólo estaban habilitados la platea y el campo por las pocas localidades vendidas-, se acercó en su mayoría un público joven: chicas y chicos de no más de 25 años, varios extranjeros y algunas figuras del pop local como Ale Sergi, de Miranda! Un telón blanco cubría el escenario y ocultaba una escenografía simple: unas letras gigantes que escribían el nombre de la cantante inglesa.

Pasadas las 21.30 la música empezó a sonar y apareció Lily con un vaso de vino y acompañada por una pequeña banda de teclado, bajo, guitarra y batería. Con la bandera argentina maquillada sobre su cara, la cantante arrancó con “Everyone’s at it” (house remix) fue el primero de unos cuantos temas remixado en vivo por la banda, y el Luna se convirtió en un boliche. “I Could say” y “Never gonna happen” completaron el trío inicial.

Lily Allen, llena de energía, canta, baila, se mueve alrededor del escenario y pide la participación de los presentes insinuando gestos al público y levantando los brazos, mientras su voz no se quiebra en ningún momento ni desafina una nota. “Hello Argenitna. ¿Qué tal?, ¿Todo bien?”, saludó la inglesa mezclando sus palabras con una risita inocente que desató un griterío infernal por parte del público femenino. El recital siguió con más canciones de su último disco: “Hymn”, “Back to the start”, bien bolichera, donde subió a una nena del público al escenario, “Chinese” y, antes de “22”, aclaró “no es un secreto, me gusta salir a divertirme, tomar algunos tragos”.
 
También sonaron varias canciones del primer disco, como “Everything’s just wonderful”, que enganchó con “Oh my god” de los Kaiser Chiefs, “Littlest things”, una buena balada y los hitazos “LDN” y “Smile”, también remixado. Hacia el final, con cigarrillo en mano, Lily puso a todos a bailar insistiendo para que la platea se levantara de sus asientos. Sonaron “The fear”, “Womanizer”, cover rockero de Britney Spears y, luego de un pequeño descanso, “Fuck you” y “It’s not fair”.

En su segunda visita al país, Lily Allen, más crecida y con más repertorio, salió al escenario del Luna Park a divertirse y a hacer bailar al público.

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