Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Las Manos de Filippi

Insurrección popular en Palermo

Cronista: Sergio Visciglia | Fotos: Anabella Reggiani

02 de Octubre, 2009

Insurrección popular en Palermo

Las Manos de Filippi presentó el pasado viernes en Niceto “Los métodos piqueteros”, su nuevo trabajo de reversiones de viejas canciones propias, con la propuesta de lucha y organización social siempre como su principal estandarte.

La proposición era al menos extraña al ver a Las Manos de Filippi (a esta altura LA banda de rock combativa del país) tocar en el palermitano Niceto, y una vez adentro del lugar uno podía sorprenderse al encontrar los precios de las bebidas bastante más accesibles que en otras oportunidades (¿se habrán contagiado por una noche de la movida de la banda?).

Desde tempranito, con poca gente todavía en el lugar, a través de una pantalla se pudieron ver imágenes de la travesía de la banda en Honduras en el festival “Voces contra el golpe” hace poco más de un mes. Luego de la segunda proyección, llegó por fin el turno de la música en vivo, y con dos estrenos la banda arrancaba una nueva noche agitadita y agitadora. “Los temas nuevos están verdes, el gobierno está podrido”, ironizaba ya de entrada Pecho, trompetista y corista, antes de que “Organización” y “Sr. Esperanza” embalen y exalten a todos con sus verborrágicas letras y potentes acordes. Fue un comienzo denso, con mucho de metal, de punk y guitarras potentes, en un grupo que se muestra cada vez más pesado, y recién cedió un poco con la aparición de las melodías de “Música” y el clásico ska anti-ecologista “Ballenas”.

Y si algo siempre caracteriza a esta banda es tanto la presencia de bloques temáticos como la intromisión de las tantas bandas paralelas que rondan a la empresa cultural que tiene como proyecto principal a Las Manos de Filippi. El típico “bloque clerical” (con canciones del EP “Las manos santas van a misa”, 2000, dueño de un imperdible arte de tapa) fue el primero en aparecer con “Quarracino”, “Las tetas de batato” y el magnífico cuarteto “Jesús, el de la cruz”, cuya letra emplea una perfecta metáfora entre la historia de Jesús, María y José, y aquel conocido inconveniente que tuvo el grupo con Bersuit y la discográfica Universal allá por 1998.

Esta última canción también formó parte del siguiente bloque, sin dudas el más divertido y más logrado (y donde mejor encajan los vientos), en el que la distorsión le cedió el protagonismo al baile, bajo las órdenes de Agrupación Mamanis, grupo cumbiero paralelo que ofreció nuevas canciones como “Patovica” y “Un cagado en el bondi”, que relata la diferencia entre sufrir de gases en la Capital y en el interior. “Somos gente muy jodida y tan competitiva que hasta un pedo te margina” es la conclusión a la que llega la exquisita letra.

Un poco de tanguito, de ese que le queda perfecto al carismático cantante Hernán “Cabra” de Vega, llegó con el tramo de otro grupo paralelo, Che Chino, con Bernie Hoffman, fundador de Las Manos de Filippi como invitado en la guitarra criolla para tocar “Valsecito” y “Tango”, que en la mitad le devolvió el heavy metal a la noche para así engancharse con el largo tramo final de la velada que se concentró en canciones que forman parte del nuevo trabajo de reversiones “Los métodos piqueteros”.

Entre viejos clásicos como el totalmente vigente “La Selección Nacional”, el controvertido “Sr. Cobranza” (siempre en vivo mucho más parecido a la versión de Bersuit que a la original editada en “Arriba las manos, esto es el Estado”, 1998), o “Yuta”, las letras llevaban a esta altura a la máxima expresión la bronca con la que la banda denuncia los sucesos sociales y políticos que marcaron el país. Así es que la reggaetonera “Cromagnon” es sin dudas la más actual de todas (“persiguen al under y montan la pesquisa/Y a Popart y a Universal le dejan la pista lisa (…) Y te quieren meter la mano en el trabajo/basándose solo en cuestiones del mercado/con el verso de que sos una estrella/o el niño mimado de la compañía aquella”), dentro de canciones que por lo directo de sus letras y por la citación de nombres propios a veces quedan un poco detrás.

El cierre trajo más clásicos como “Latino”, “Cutral-Co” y el reviente que provoca “I.P.H.G.”, antes del bis “Gracias por ser amigo de Bush”, para redondear un buen show que mostró todas las facetas del grupo. Entre la característica diversidad de estilos (últimamente con predominio de versiones más heavys y potentes) y letras que van y vienen entre la denuncia social y la ironía, la banda también se guardó algunos momentos para contar sus actividades extra musicales, y mencionar además que el show formará parte de un futuro DVD, hecho que tal vez explique a algún desconfiado el por qué de la elección del elegante Niceto para su realización.

Como en todos sus shows, la rabia que emanan las canciones de Las Manos de Filippi hacen salir al espectador con ganas de romper todo lo que se interponga en el camino. Esta vez, encima, a la salida había bastante para despedazar por el barrio, pero lamentablemente todo se queda encerrado en ese debate mental entre el deseo y la realidad.

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