Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Jorge Serrano + Los Decadentes

Solitario y Decadente

Cronista: Pablo Andisco | Fotos: Beto Landoni

02 de Octubre, 2009

Solitario y Decadente

Jorge Serrano aprovechó otro muy buen show de Los Auténticos Decadentes para mostrar las canciones de Alamut, su debut como solista.

Noche de satisfacción garantizada la del viernes pasado en La Trastienda. Porque si de movida un show de Los Auténticos Decadentes es sinónimo de alegría y clima festivo, si le sumamos la presentación del material solista de Jorge Serrano la oferta es doblemente tentadora. Alamut, el disco en cuestión, vio la luz a mediados de este año y es una confirmación de la capacidad natural de Serrano para ese género que probablemente él mismo haya inventado: el de la canción/rock sin temor por la cursilería ni los géneros bastardeados y de un apego inquebrantable por construir a partir de la simpleza.

A las 21.30 se apagaron las luces y Serrano tomó el medio del escenario para interpretar “Fósforo”, la primera de las siete canciones que interpretó de Alamut. Con el apoyo de buena parte de la armada decadente (“Mosca” Lorenzo en batería, “El Francés Bernardou en percusión, Diego Demarco en guitarra y hasta Cucho Parisi en algún teclado, entre tantos otros) lo acompañaron también Martín Aloé en bajo, los coros de los Súper Ratones (ajustados en “Celular”) y el violín de Alejandro Terán (notable en “Tímido”). El “Perro Viejo” Serrano mostró algunas canciones como “Babia” o la bailable “Lóbulo frontal”, ante un público que se dividía entre los que conocían y coreaban las novedades y los que esperaban por aquellas que sabemos todos; y a la hora de ser frontman, dejó a un lado la guitarra y de un sobrio look negro eligió moverse con ese paso característico de sus interpretaciones del repertorio decadente.

Después de media hora de concierto, Jorge dijo “no se vayan, ahora vienen Los Auténticos Decadentes”, y la despedida sonó rara, porque a los cinco minutos la banda era casi la misma, sólo que él ahora permanecía al costado y el centro estaba copado por Cucho, de sombrero en cuadrillé ska y gafas al tono. “Somos”, la canción que eligieron como declaración de principios, abrió un show de poco más de hora y media, en la que los hits de todas las fiestas, y algunas canciones más ocultas, hicieron las delicias de un público que sólo quería divertirse. “Vamos a cumplir 23 años, algunos de ustedes no habían nacido cuando empezamos”, dijo Cucho antes de “Pendeviejo”, el primer pogo de la noche, y sirvió como reflexión y síntoma de una banda que sumó profesionalismo y versatilidad a la facilidad para hacer esas canciones que pegan enseguida y no se van más.

Después de “Me tiro a la basura”, Cucho dejó el escenario y Serrano volvió a comandar a los Deca, en un set que incluyó “Luna radiante”, “Corazón” y “Auténtica”. Después fue el turno de Diego Demarco, con las clásicas “La prima lejana”, con los Super Ratones otra vez en un coro a su medida; “Besándote” y “El gran señor”, con Cucho en la guitarra. Después de “La pizza con fainá”, la serie “Vení Raquel”, “El murguero” y “Confundido” arrancó la parte final de un show cada vez más caliente.

“Un osito de peluche de Taiwán” devolvió a Serrano a la voz líder, mientras que “Los piratas” desató esa euforia de miradas cómplices, esta vez con una intro soulera. Después de “Ya me da igual” y “Gente que no” (que incluyó al ex Todos Tus Muertos Pablo Potenzoni en batería), “La guitarra” contó con un viejo amigo, el conductor Bebe Contepomi, a quien le cantaron el “Feliz Cumpleaños” e incluso se arrojó hacia el público para después volver a las tablas. Los últimos temas fueron “Loco (tu forma de ser)” y “Sigue tu camino”, y contaron con otro invitado, el ex Turf y actual Sponsors Joaquín Levinton en voz.

Jorge Serrano se dio el gusto de presentar algunas de sus canciones solistas y eligió el marco perfecto: un recital de su banda, los cada vez más sólidos Auténticos Decadentes, aquel grupo caótico e informal que supo ganarse el respeto de propios y ajenos en base a canciones irresistibles. Y eso es, en buena medida, responsabilidad de un Perro Viejo.

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