Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Albert Pla

A...PLAusos por demás..

Cronista: Gentileza: Gaby Salomone | Fotos: Beto Landoni

19 de Junio, 2005

A...PLAusos por demás..

El artista catalán Albert Plá pasó por Buenos Aires y cautivó a sala llena con toda la filosa ironía de su último trabajo “Canciones de amor y de drogas”.

Una corrosiva y extensa espera nos tuvo casi una hora de pie en la antesala de LaTrastienda, el ambiente comenzó a caldearse y la ansiedad se expresó con chiflidos ante la falta de respuesta. Albert Plá convoca un público variado, sobre todo en edad, y los adultos hicieron oír sus quejas. Finalmente el ingreso se abrió, y bastó que se acomodara la última persona en la sala para que el catalán cautivara, como la música que amansa a las fieras.

El español de voz finita y melodías suicidas desplegó de su última obra “Canciones de Amor y de drogas” y la espera ya no fue más que olvido y todo fue aplausos, carcajadas y ovaciones. Por qué él genera, así desde la humildad y la entrega una admiración que contagia. Y no lo hace solo, un show aparte son el guitarrista flamenco Diego Cortés y Judit Farrés que tímidamente dulce aporta las bases disparando loop’s.

El trío deleitó en el arranque con “Sargento Perez”, “Añoro”, “No sento Molt” y “Joaquín el necio” , entre otros, que son parte de su material clásico que reunió bajo el nombre de “Matacerdos” para la escala porteña. Todo eso, claro... secundado por Judit en sus bases y su clarinete que acompañará como exquisito complemento el talento incalculable que Diego y su guitarra emanan. Pla lo sabe, y al promediar el show, él y su compañera, abandonaron el escenario y Cortés hizo vibrar las cuerdas con un indescriptible sólo de acústica que hipnotizó a la sala entera por más de un cuarto de hora.

Pero el catalán regresaría y con él toda la filosa acidez de las interpretaciones, para sencillamente burlarse hasta el hartazgo del mundo que lo rodea, porque en definitiva de eso se tratan sus canciones. Son una provocación, una búsqueda de reacción, como la que él mismo plasmó cada vez que se bajó del escenario para cantarle a la gente, ahí bien cerquita del rostro.

Por otra parte, el humor que despliega es como su tema “La collila” , donde la ironía va rodando a lo largo del show (como la brasa a lo largo de EE.UU.) hasta incendiar de carcajadas el último rincón de la sala. Tampoco la noche lo encontró a Plá como un extranjero sin guía, Kevin Johansen hizo de anfitrión local y lo acompañó con guitarra en el tema “Sufre”.

Sin dudas, Plá sorprende por esa capacidad actoral para hacer de cada una de sus canciones una historia que se cuenta con el cuerpo y vibra con un original ritmo electrónico y flamenco-rumbero.
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