Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Guns N‘ Roses

Axl y compañía

Cronista: Gentileza: Gonzalo Sanchez Segovia | Fotos: Beto Landoni

22 de Marzo, 2010

Axl y compañía

Axl Rose y su banda presentaron Chinese Democracy y recorrieron toda la carrera de los Guns N’ Roses en el estadio de Vélez. También estuvieron Sebastian Bach, La Mancha de Rolando y Massacre.

Otro reencuentro entre el público argentino y un rockero histórico se hizo realidad, después de AC/DC y Metallica, fue el turno de Axl Rose. En esta ocasión el cantante de los Guns N’ Roses trajo a su nueva banda, con el tecladista Dizzy Reed como único miembro original. Axl se hizo esperar, y recién a las 23hs se apagaron las luces y empezaron a sonar los primeros acordes.

Las canciones de Chinese Democracy suenan pero no todas terminan de enganchar. Sin embargo, en la balada “Streets of dreams” Axl encuentra su mejor performance vocal. La que titula el disco abrió el recital y no estuvo mal. “Better”, “Sorry”, “If the world” y la más conocida de todas, “Madagascar,” sirvieron de relleno entre los hits del pasado.

También tocaron casi todo el álbum Appetite for Destruction, que en 1987 los catapultó a la fama mundial. No podían faltar “Welcome to the jungle”, It’s so easy” y “Mr. Brownstone”, un trío infernal que desató la locura del público. “Rocket Queen”, “Nightrain” y también estuvieron las infaltables “Sweet child o’ mine” y “Paradise City” para cerrar el show.

La sección Use your Illuson también funcionó como un seleccionado de las canciones más conocidas del disco doble. “Live and let die”, el cover de Paul McCartney hizo saltar a todos, junto a “You could be mine”, “Don´t cry” -una sorpresa- y el otro cover,  “Kockin’ on heaven’s door” de Dylan. El momento más alto del recital fue sin dudas “November rain”, una de las mejores canciones de los Guns N’ Roses.

Hubo un par de sorpresas como las versiones de “Whole lotta Rosie” de AC/DC y “Another brick in the wall”, de Pink Floyd; “Patience”, la clásica balada acústica con el tango “Por una cabeza” de introducción y el solo de piano de Dizzy Reed, que fue una versión instrumental de “Ziggy Stardust”, de David Bowie.

Axl Rose tiene 48 años, no es el mismo de antes. Ya no corre en calzas con una remera de Jesús pero igualmente sigue desplegando su carisma y dotes de frontman arriba del escenario. Se cambió de vestuario constantemente, se peleó con el público porque tiraba cosas, desde varios sectores del estadio no se escuchaba su voz, y llamó a un intérprete como en las visitas anteriores. Su garganta no es la misma pero se la banca, y si bien los solos y los pasajes instrumentales sirven para que sus cuerdas vocales descansen, Axl todavía puede cantar, aunque a veces le cueste llegar a la nota deseada.

La banda suena fuerte y virtuosa pero a veces sufre algún desajuste. Con tres guitarristas (DJ Ashba, Bumblefoot y Richard Fortus), el fantasma de Slash está siempre presente. Por ejemplo, en alguno de los solos con canciones de películas, como James Bond o La Pantera Rosa, tratando de emular el recordado solo de Slash que incluye la canción de El Padrino. También viendo a DJ Ashba correr por las pasarelas con una galera y su Gibson Les Paul por las rodillas: no es necesario, los miembros originales de la banda son irremplazables y se los extraña.

Axl pasó por Buenos Aires y mostró su versión de los Guns N’ Roses. Faltaron Slash, Duff y compañía, pero el recital dejó satisfechos a todos los que no sufrieron las fallas de sonido.

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