Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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La Chingada

Cómo Convertir Un Bar En Un Estadio...

Cronista: Gentileza: Gaby Salomone | Fotos: Beto Landoni

03 de Julio, 2005

Cómo Convertir Un Bar En Un Estadio...

Mientras se preparan para telonear a La Renga el sábado, los chicos de La Chingada brindaron un electro acústico en Devoto, donde el clima intimista del show fue superado por una fiesta a puro rock and roll.

Devoto-21.30hs: eran las coordenadas.
“Bar y Pool”: el eje de nuestro destino en el mapa.

“Electro acústico, La Chingada” , rezaba el cartel en la puerta del bar, y más allá del vidrio unos acordes serenos marcaban el camino inevitable al fondo del lugar. Recién pasando las mesas abarrotadas de gente y los que quedaron de pie estirando los cogotes se los podía ver: allí estaban juntitos en la penumbra y a un paso del público, tan cercanos como íntimos: "Pipa" (voz); "Piru" (batería) "Wodel" (bajo), Beto (saxo), Chipo (armónica) y las violas: “Juancho”. “Patín” "Tuky" y “Totin” .

Sin dudas, el clima familiar se notaba por donde se mire, gente de todas las edades, gritos de aliento, gestos y comentarios cómplices entre el público y la banda y chistes internos ratificaban que La Chingada estaba tocando de local, en el barrio que los vio crecer.

En ese contexto, se fueron sucediendo “Hijos”, “Creer”, “Que vengan” y los covers como “Con la frente marchita” de Joaquín Sabina . La inexistente acústica que puede brindar un bar para un show de este tipo no fue un desafío para La Chingada , y mucho menos un factor en contra, la banda sonó con una cálida nitidez que le dio un plus especial al espíritu barrial que transmiten sus canciones.

Pero no todo fue calma y relax... estos chicos fueron subiendo la apuesta a fuego lento con “Tute”, “Mi mano” y “Siempre”... donde el arreglo acústico fue dando paso a un ritmo más potente y lo que en principio era un bar... la gente fue convirtiendo en una especie de mini estadio donde asomó una bandera, y varios abandonaron las sillas para improvisar una hinchada frente a los músicos, que finalmente se transformó en pogo cuando cerraron con una versión instrumental de “Todo un palo” (Los Redondos) que fue corada por todos de principio a final.

La Chingada, además de su público, tiene su estilo más allá de las claras influencias de los exponentes del rock local y con sólo un disco ya prometen marcar la diferencia, ser más y no una más. El próximo sábado serán teloneros de La Renga en Vélez, sin dudas, no es casual.
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