Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Las Pelotas

Siempre estarán los que quieran estar

Cronista: Pablo Andisco | Fotos: Beto Landoni

11 de Mayo, 2010

Siempre estarán los que quieran estar

El grupo volvió a presentarse en La Trastienda, esta vez con la novedad del ex Piojos Tavo Kupinski como guitarrista estable.

La noche del martes reflejó una de las postales clásicas del último tiempo: un show de Las Pelotas a sala llena en La Trastienda, sin demasiada publicidad, sin un motivo excluyente; sólo con las ganas de mostrar viejas y nuevas canciones ante un público de los más incondicionales de nuestro rock.

El comienzo sorprendió con Germán Daffunchio comandando el viejísimo “Corderos en la noche”, que sirvió en aquel 1992 para titular su disco debut, y primer recuerdo emotivo para Alejandro Sokol. Enseguida “Saben”, del reciente Despierta, los devolvió al presente, junto con “Basta” y “Desaparecido”: bien potentes, con las tres guitarras apoyándose en la base impecable de Gabriela Martínez y Gustavo Jove. 

Otra sorpresa fue “Ya no estás”, de Basta (2007), uno de los últimos registros del Bocha en el grupo y que contó con un pibe del público cantando algunas estrofas abrazado a Germán, a esta altura, una postal prehistórica y nostálgica. “¿Qué podés dar?”, “Pasajeros” y “Personalmente” se confirmaron como las mejores del último trabajo, y por allí se colaron “No me acompañes” y “Dicen que la distancia”, en la que Germán agradeció la presencia de Tavo Kupinski “pero como músico invitado, ojo”.

Esta ironía típica del líder, sirve para adentrarnos en el nuevo sonido de Las Pelotas. Ahora con tres guitarras, la banda adquiere una densidad nunca antes exhibida, que se complementa con lo que sus canciones buscan transmitir. Tomas Sussmann se mostró más cómodo a la hora de solear y a Germán se lo ve cada vez más afianzado en su rol de frontman e incluso en momentos puede prescindir del instrumento. Si bien ya venía tocando con el grupo en sus últimas presentaciones, la reciente ratificación mediática de Kupinski era la nota de color del show del martes. Habrá que ver como se ensambla a futuro y en las nuevas composiciones, pero se lo vio muy cómodo, con la precisión de siempre y ratificando su buen gusto para los arreglos, como el solo rocker que se coló en “Transparente”.

Durante el siempre festejado bloque reggae y con los teclados impecables de Sebastián Schachtel un poco más al frente, pasaron además “Solito vas”, “Que estés sonriendo” y “Hawaii”, y permitió ver el crecimiento de otro nuevito, Alejandro Gómez, en vientos y percusión. Como contraste, llegaron temas bien densos, como “El chupetón”, “Si quisiste ver” y “Esperando el milagro”. “Sin hilo” desató la fiesta acostumbrada mientras que los decibeles bajaron notoriamente para “Sueños de mendigos”, con aires marciales y la dedicatoria de Germán al Bocha y “Pasillos”.

Para los bises no hubo novedades, apenas un regalo de cumpleaños a Tomas, tocado por la banda y cantado por todo el público. Pasaron “Capitán América”, “Nunca me des la espalda”, una versión aceleradísima de “Shine”, y “El ojo blindado”, único tema de Sumo de la lista.

En una noche de martes, entre clásicos, novedades y perlitas, Las Pelotas brillaron una vez más con su luz propia, particular, única.

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