Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Cielo Razzo

Amarrados, devorando recuerdos

Cronista: Gentileza prensa | Fotos: Gentileza: Leandro Ciaffone

03 de Julio, 2010

Amarrados, devorando recuerdos

Después de una serie de recitales en formato acústico, Cielo Razzo se presentó en El Teatro de Colegiales para volver con un show eléctrico, que hizo vibrar a toda su gente. Una noche inolvidable donde repasaron gran parte de su discografía, sorprendiendo a más de uno con la lista de temas.

Cerca de las 22, la gente gritando y los globos en el aire recibían a Cielo Razzo que salía al escenario con “Resto”, uno de los pocos temas que sonaron de Grietas, su último disco. Le siguieron “Vieja Caña” y “Buscando más”, para dar con esta última canción el toque reggae a la noche.  Luego, para bajar el clima, cantaron “Perros”,  Demás” y “Barek”.

No fue un recital más. Estaba promocionado como eléctrico, y así lo demostraron en “Luminoso” y “Mamá”, donde el público saltó, bailó y gritó con cada una de sus frases. En el medio de estos dos temas quedó “Esa brisa”, para que los razzeros puedan bajar la euforia y relajarse con la voz tan dulce de Pablo Pino, cantante de la banda, al igual que lo hizo con “El vagón”, minutos después.
Los primeros acordes de “Alma en tregua” comenzaron a sonar y la alegría se hacía notar una vez más, entre la gente y en el escenario, al ver cantar y bailar a Pablo, para dar paso a uno de los temas más saltados y ovacionados de la noche, “Quizás sí”.

“Es una responsabilidad muy grande estar tocando esta noche”, dijo Pino después de cantar “Mujer”, refiriéndose a la tristeza que tenían que apagar, generada en la gente, por la eliminación de la Selección Argentina del Mundial. Ante esa frase el público respondió: “¡Hay que saltar, hay que saltar, el que no salta es alemán!”. Esas fueron las últimas palabras antes de tocar “La gran ola”, donde todos agitaron al grito de “nena nadar, nena nadar, nena nadar”.

“La cruz” y “Puta” no faltaron en la lista de temas. Antes de empezar con los bises tocaron “Servile“, una de las sorpresas de la noche, y “Mi refugio”, donde la euforia de los razzeros se sintió a flor de piel.

Cuando el todo parecía culminar llegaron “De caer” y “Tu fricción”, abriendo la última parte del recital. De repente la cara de los fans se llenó de alegría, sorpresa, y emoción. Pablo Pino, “El Polilla”, con la guitarra en la mano cantaba “Amarrado”, un inédito que pocas veces sonó en sus recitales. El público saltó con fervor durante todo el tema y llevó a que ese momento sea el clímax de la noche. Para finalizar tocaron “Chapa y bandera” y “Sin salida”, agradecieron a todos los que fueron y se despidieron hasta el 31, cuando tocarán en Rosario, Santa Fe.

Cielo Razzo volvió a su raíz recordando los primeros temas de su carrera, pero con la experiencia y la consagración ya obtenida durante todos estos años. El alma de los razzeros, con cada tema recibió un electro shock, que dejó a la alegría sin salida.

TXT: Solange Paz

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